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26 Internacional MIÉRCOLES 30 3 2005 ABC Los colonos de Gaza trasladan su batalla, una vez rechazado el referéndum y aprobados los Presupuestos Generales en la Kneset, desde el ruedo político a la arena de los asentamientos Israel se ha rendido al terrorismo palestino TEXTO: JUAN CIERCO, CORRESPONSAL NEVE DEKALIM (GAZA) Ustedes los españoles tienen que comprender mejor que nadie lo que está sucediendo estos días en Israel. ¿Por qué? Porque se rindieron ante los terroristas islamistas el 11- M y sacaron sus tropas de Irak y ahora nosotros, los israelíes, nos rendimos ante el terrorismo palestino y expulsamos a los judíos de Gaza Yoshua Caldei, veterano colono, residente en el asentamiento de Neve Dekalim, en la Franja mediterránea, desde hace más de 15 años, lo tiene claro. Ariel Sharón, el otrora padrino de la colonización judía, ha traicionado a su pueblo, a su causa, a su promesa del Gran Israel y se ha rendido, después de cuatro años de Intifada, al terrorismo palestino. No le quepa duda, el día que nos saquen de aquí, por la fuerza por supuesto porque no nos vamos a ir porque lo diga Sharón, Hamás izará sus banderas verdes y cantará victoria. Ya lo hizo Hizbolá cuando nos retiramos del Líbano. Ahora les toca el turno a los terroristas de Hamás insiste Yoshua rodeado de chavales recién salidos de la escuela que él se encarga de proteger como guardia armado de seguridad. Un palestino observa a un soldado israelí durante una patrulla en la ciudad de Hebrón posible para acabar con el líder del partido; exaltados dispuestos a lo que sea (bloquear carreteras con barricadas de neumáticos quemados; atrincherarse en sus casas con comida y agua suficiente; amenazar con suicidios colectivos y familiares; enfrentarse por la fuerza a los soldados y policías) con tal de evitar lo que parece ya inevitable. Son conscientes de que sólo un atentado contra intereses judíos, pero sobre todo palestinos e islamistas (la amenaza pende sobre la Explanada de las Mezquitas) podría variar los acontecimientos. La Policía y el Ejército israelíes trabajan para evitarlo. Pero no lo tendrán fácil. El Consejo de Asentamientos Judíos de Gaza y de Judea y AP Amenazas de guerra A no demasiados metros de allí, aparca su viejo vehículo Yehudahh Heimenrath, de 51 años. De origen porteño, colono convencido del bien que hace a Israel su presencia en territorio ocupado, este argentino con más de 22 años en Neve Dekalim promete también guerra antes de arrojar la toalla. Mi hija, muerta en la sala Versalles de Jerusalén hace 4 años cuando el suelo se vino abajo en medio de una boda, está enterrada en el cementerio de Gush Katif, junto a otras 46 personas. ¿Qué pretende Sharón que me vaya de aquí y deje el cadáver de mi hija a los palestinos? ¿Cómo van a sacar a los muertos? se pregunta indignado además por el sesgo de las informaciones de los medios españoles, que sigue por Internet, sobre la evacuación de Gaza. En realidad, el problema para Ariel Sharón, una vez rechazado el lunes en la Kneset el referéndum sobre su plan de desconexión de la Franja mediterránea y aprobados en la noche de ayer, tras una eterna votación, los Presupuestos Generales del Estado, no son los muertos sino los vivos. Los vivos, colonos convencidos, ultranacionalistas como el diputado, Effi Eitam, quien se ha mudado junto a toda su familia a Neve Dekalim para resistir la evacuación; rebeldes del Likud que, junto a ministros de tanto porte como Benjamín Netanyahu (de Finanzas) o Silván Shalom (de Asuntos Exteriores) hacen lo posible y lo im- Samaria está decidido a congregar a más de 100.000 personas en Gush Katif para hacer imposible la evacuación. Los colonos y sus simpatizantes se trasladan ya por oleadas a los asentamientos de Gaza, antes de que el área sea declarada por el Tsahal zona militar cerrada. La cuenta atrás ha comenzado. Abbas y los barones de Al Fatah están decididos a aplazar las legislativas de julio a noviembre J. CIERCO. CORRESPONSAL NEVE DEKALIM (GAZA) Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, y los barones de su partido, Al Fatah, han tomado en Gaza este largo fin de semana, que no acabó hasta ayer, un acuerdo que no se hará oficial hasta la próxima semana pero que traerá cola en los bastidores políticos palestinos. Según ha sabido ABC de fuentes internas de Al Fatah, la plana mayor del principal partido de la OLP, reunida a la desesperada en la Franja mediterránea, habría apostado, a falta de confirmación definitiva, por dar un golpe de timón (la oposición lo califica de Estado) y aplazar las elecciones del 17 de julio al mes de noviembre. El argumento, que la inminente retirada israelí de Gaza no permite desarrollar el proceso con normalidad, sobre todo en la Franja. Las verdaderas razones, dos: la necesidad de renovar el partido y presentarlo ante los votantes como lo que ahora no es (una formación donde la corrupción y favores políticos no campen a sus anchas) para lo que resulta imprescindible abordar con cierta calma la Convención Nacional de Al Fatah del 4 de agosto; y, sobre todo, evitar con dicho aplazamiento, o al menos intentarlo, la más que probable victoria de los fundamentalistas de Hamás. Conocida la decisión de Al Fatah, los dirigentes de Hamás optaron por no ir, como tenían previsto, al Comité Ejecutivo de la OLP, primera vez en la historia que dicha formación islámica se habría incorporado, aunque fuera como observadora, al órgano de dirección laico palestino. Sí participaron, los representantes del Yihad Islámico, quienes le habrían dado un ultimátum a Abbas para que rectificara el desaguisado electoral. Sea como fuere, la decisión definitiva llegará la próxima semana pero en los Territorios Ocupados huele ya a chamusquina legislativa. Mientras las interioridades políticas palestinas están que arden, las decisiones del Gobierno de Ariel Sharón no ayudan a apagar el fuego, sino todo lo contrario. Israel emprenderá de inmediato la construcción de un nuevo tramo de 43 kilómetros del muro ilegal en Cisjordania, al sur de la ciudad de Hebrón. Más hechos consumados que sumar a la ensalada negociadora del futuro, que, aliñada por sólo uno de los comensales, se le indigestará a buen seguro al otro.