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10 MIÉRCOLES 30 3 2005 ABC Nacional Francisco Múgica, Pakito Miguel Gil Cervera, Kurika José Luis Urrusolo, Langile Ignacio Beaskoetxea, I. Lemona Máximo dirigente de ETA hasta su detención, en marzo de 1992, en la operación de Bidart. Su captura frustró los planes de la banda para lanzar una fuerte ofensiva terrorista coincidiendo con las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla. Arrestado en París cuando se dedicaba a la adquisición de material necesario para la confección de explosivos. Antes había formado parte del comando Goyerri Costa uno de los más sanguinarios. Una vez en prisión comenzó a cuestionar el terrorismo. Fue jefe del comando Madrid en su época más sanguinaria y, después, prosiguió con sus asesinatos en serie en la costa mediterránea, como pistolero del comando Ekaiz Por aquellas fechas se enfrentó al entonces máximo cabecilla de ETA Pakito Capturado en Bayona cuando intentaba reorganizar con otros etarras la cúpula desmantelada en la operación de Bidart. Antes había pertenecido al comando Goyerri Costa que sembró de sangre Guipúzcoa en la década de los años ochenta. Históricos de ETA desobedecen a la cúpula y se niegan a seguir las protestas en las cárceles Algunos pistoleros no se encerraron en las celdas porque habría afectado a su redención de penas Santi Potros Kubati De Juana, Urrusolo Sistiaga o los hermanos Troitiño no reconocen a los actuales cabecillas por incompetentes D. MARTÍNEZ J. PAGOLA MADRID. Un significativo número de los presos de ETA, entre los que figuran antiguos dirigentes como Francisco Múgica Garmendia, Pakito Santiago Arróspide Sarasola, Santi Potros Jesús Arcauz Arana, Josu de Mondragón Miguel Ángel Gil Cervera, Kurika Carlos Almorza Arrieta, Pedrito de Andoain e Iñaki Bilbao Beaskoetxea, Iñaki de Lemona o pistoleros como Ignacio De Juana Chaos, José Luis Urrusolo Sistiaga, Langile Juan Carlos Arruti Azpitarte, Paterra y Jon Gaztelumendi, Txirrita han desobedecido las consignas de la dirección de la banda terrorista y no han secundado los actos de protesta convocados en las cárceles. Los cabecillas habían diseñado para este año una nueva cadena de movilizaciones en las prisiones con el objetivo de reivindicar un estatus político para sus presos y el reagrupamiento de todos ellos en el País Vasco y Navarra. ETA quiere de esta manera tenerlos presentes en su estrategia, asegurarse su disciplina y evitar que se incremente entre ellos un desánimo ya extendido, según han asegurado a ABC fuentes de la lucha antiterrorista. La estrategia comenzó el pasado mes de enero cuando la dirección, a través de algunos abogados, transmitió al colectivo de presos, encarcelados enFrancia, España y terceros países, la b Etarras como Pakito Los presos, como condición para dejar las armas En su último debate interno, ETA acordó exigir al Gobierno que solucione el problema de sus presos como condición previa para plantearse un abandono de la actividad terrorista, tal y como adelantó en su día ABC. La banda intenta de esta manera evitar una desbandada por cansancio de sus reclusos. El documento elaborado ahora por ETA para vender las protestas en las cárceles confirma esta pretensión. Así, los cabecillas advierten de que no habrá solución democrática al conflicto si no se pone en vías de solución la situación de los presos En otro momento, y para animar a sus reclusos, afirman que esta iniciativa permitirá mantener encendida la llama de la lucha en favor de todos nuestos derechos, que será avivada en caso de que sea necesario más adelante Por último, y para mantener la esperanza de una pronta liberación de los presos, la banda emplaza a José Luis Rodríguez Zapatero y Jean- Pierre Raffarin a que sitúen sus políticas penitenciarias en clave de solución del conflicto político vasco y que se pongan en contacto con la interlocución, que es la única voz y representación de nuestro Colectivo orden de mantener txapeos (encierros en sus celdas) de manera rotatoria. Es decir, comenzaban en tres centros penitenciarios y, tras diez días, el relevo lo debían recoger los etarras de otras prisiones hasta abarcar a la totalidad de la población reclusa. La vía de la redención Los medios consultados aseguran que en estos actos de protesta comenzaron a detectarse los primeros casos de indisciplina. Muchos de los presos etarras, especialmente aquellos a los que se les aplicó el anterior Código Penal, no secundaron estos encierros. La mayoría se negaron porque estas protestas constituyen un incumplimiento del régimen interno y, por tanto, son merecedoras de sanción, lo que frena las redenciones de pena, que es la vía a la que aspiran una mayoría de los internos de ETA una vez han perdido la esperanza de salir como consecuencia de una negociación con el Gobierno previo abandono definitivo de las armas. Está claro que cada vez en mayor medida los presos etarras, sobre todo los veteranos, intentan buscarse la vida por su cuenta insisten estas fuentes. Se ha dado la circunstancia de que algún preso, por temor a desobedecer abiertamente las órdenes de la dirección, ha cambiado el txapeo por un ayuno breve que, al fin y al cabo, no está sancionado y por tanto no repercute en la acumulación de méritos para acelerar su puesta en libertad. Uno de los etarras que ha renunciado al txapeo ha sido Ignacio de Juana Chaos, que estuvo a punto de ser excarcelado a principios de año por una aplicación excesivamente generosa de la reden- ción de condena. Alguno, para mantener la apariencia ante los cabecillas, ha pedido permiso a la dirección del centro para quedarse en su celda a estudiar el tiempo que duraba el txapeo El día que más apoyos encontró esta medida de protesta fue secundada por algo más de cien reclusos etarras de los 555 que hay ahora en España. El siguiente paso en los actos de protesta consistía en una huelga de hambre que el colectivo de presos anunció el pasado día 15 de marzo con carácter indefinido, pese a que estaba previsto que concluyera el día 26, víspera del Aberri Eguna con el objetivo de calentar el ambiente para el día de la exaltación nacionalista. En efecto, la huelga de hambre indefinida se quedó en un ayuno de doce días secundado de forma muy irregular, aunque en un porcentaje superior al txapeo al no estar sancionado. El primer día lo secundaron, en lo que se refiere a las cárceles españolas, 418 de los 555 presos etarras, pero, doce días después, lo acabaron 365. El ayuno de Pakito El ex dirigente de ETA Francisco Múgica Garmendia, Pakito al igual que otros, ha ayunado algún día aislado. Para los medios antiterroristas, no hay dudas de que esto no es secundar la protesta, porque ETA es una organización criminal que da órdenes para que se cumplan en su integridad, no parcialmente Las fuentes consultadas por ABC subrayan que la indisciplina adoptada por un sector significativo y, en particular, por antiguos dirigentes y pistoleros con largo historial delictivo, no