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54 Cultura MARTES 29 3 2005 ABC Poetas y políticos unen voces para sacar del abandono la memoria de Aleixandre El PSOE propondrá mañana al Ayuntamiento que compre su casa de Velintonia b Denuncian que la casa madrile- LA CASA DE LA POESÍA FRANCISCO BRINES ña del premio Nobel, por la que pasaron los mejores poetas del siglo XX, ha sido víctima de 20 años de desidia institucional SARA MEDIALDEA MADRID. El chalet de la calle Velintonia, 3 fue el hogar del poeta Vicente Aleixandre durante más de 50 años- -desde 1927 hasta su muerte en 1984, excepto el paréntesis de la guerra civil- Por sus salones pasaron algunos de los más importantes poetas del siglo: Federico García Lorca, Luis Cernuda, Gerardo Diego, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Pablo Neruda, Miguel Hernández, Claudio Rodríguez o José Hierro. Aleixandre, Nobel de Literatura en 1977, ejerció allí su magisterio. La casa permanece abandonada desde entonces, y podría terminar vendiéndose a privados si las Administraciones no lo remedian. Para pedir una rápida intervención pública, ayer se reunieron en el lugar- -ahora la calle lleva el nombre del poeta- -amigos, representantes de instituciones y políticos. Entre los primeros, Leopoldo de Luis, Eugenio de Nora, Rafael Morales hijo, Fanny Rubio o Alejandro Sanz; por los segundos, Jorge Urrutia- -director académico del Instituto Cervantes- y de los terceros, las concejales socialistas Trinidad Jiménez y Rosa León. Ésta última pedirá mañana que Ayuntamiento y Comunidad de Madrid acuerden fórmulas para comprar el inmueble y convertirlo en Casa de la Poesía y sede de una Fundación en memoria de Aleixandre. La casa está en muy mal estado, aunque aún conserva en el jardín el cedro que plantó el poeta muchos años atrás, y las casetas de sus tres perros, los tres Sirios Su heredera, María Amalia Aleixandre de Artiñana, dueña de las tres quintas partes del chalet, está dispuesta a traspasarlo a una Administra- María Amalia Aleixandre, una de las herederas del Nobel, junto a la casa ción para mantenerlo como patrimonio cultural de los madrileños. Pero tiene otras ofertas; el tiempo apremia. En 1995 ya hubo un intento, capitaneado por el poeta y crítico José Luis JAVIER PRIETO Su heredera, María Amalia Aleixandre, quiere que la casa se mantenga como patrimonio cultural, pero tiene otras ofertas Cano, para recuperar la casa de su abandono. Un intento al que se adhirieron decenas de firmas: la Real Academia Española, diferentes Fundaciones, el Ateneo, el Círculo de Bellas Artes, y autores como Carlos Bousoño, Dulce Chacón, Antonio Gala, Luis García Montero, Pere Gimferrer, José Hierro, Fernando Lázaro Carreter o Francisco Nieva. La entonces concejal de Cultura de Madrid, Esperanza Aguirre, prometió que el Ayuntamiento compraría la casa afirma Alejandro Sanz, poeta y portavoz de la Comisión de Amigos de Aleixandre. Diez años después sólo queda el silencio. reo que en el siglo XX no ha habido otro poeta que haya ejercido un magisterio personal (y amistoso) tan constante, a lo largo de la sucesión de las generaciones, como Vicente Aleixandre. No sólo con los que eran más afines a su estética sino con cualquiera de los poetas que, con muy importantes diferencias literarias, se le acercaran. Era un lector sapiente y riquísimo, y entendía de inmediato la calidad que fluía por los cauces más diversos. Sabía cómo alentar al joven aprendiz, y al tiempo aconsejarle, y todoello lo hacía con una entrega natural y amistosa. Daba al tiempo que recibía, y así la evolución de su gran poesía- -tan personal siempre- -es paralela a la evolución general de la poesía española de su tiempo. Era su casa de Velintonia, 3, en donde se cobijaba la mala salud de fierro de Vicente (así me la describió Neruda) a donde llegaban cotidianamente las sucedidas generacionesde poetas. Empezando porsus coetáneos compañeros- -Cernuda, Lorca, Altolaguirre, Neruda, Dámaso, Miguel Hernández- y casi como único maestro en el erial de la posguerra- -primera y segunda generaciones- -y también fecundo con novísimos y posteriores. Fue aquella la casa de la poesía y de la amistad, siempre abierta de par en par, y así deberíaseguir siendo siempre. Deben volver a encenderse las ventanas de la morada más fiel y placentera que la poesía haya tenido nunca. Entendida ésta como el ejercicio de la emoción más honda y desinteresada, en aquella casa la poesía se acompañaba también de ese otro ejercicio supremo que es la amistad. Que nunca nos falten esos dos alimentos tan vitales cuyos silos estuvieron, y deben seguir estando, en aquel lugar tan entrañable en donde vivió un hombre bueno y generoso, y con él toda la poesía de un tiempo y de un país. C