Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 MARTES 29 3 2005 ABC Cultura y espectáculos Vega: Mi disco es un ejercicio de libertad; me he liberado del Antonio que se encierra El músico dedica Tres mil noches con Marga a su fallecida compañera, que aún llena mi corazón b Hoy sale al mercado este trabajo producido por el propio artista, quien confiesa que en él han salido de forma natural, sin premeditación, todas mis raíces musicales PABLO CARRERO MADRID. Antonio Vega tiene un nuevo disco. Tres mil noches con Marga dedicado por entero a su compañera, fallecida recientemente. Ella llenó mi corazón y aún hoy lo sigue llenando. Me llevó de la mano al mundo de los vivos declaraba ayer en Madrid. El ex miembro de Nacha Pop y responsable, tras la disolución del grupo, de una carrera en solitario llena de altibajos pero también de canciones soberbias- -imborrables piezas del mejor pop que se ha hecho nunca en este país- -se muestra particularmente entusiasmado con su nueva obra. La principal novedad del álbum, en el que, eso sí, dominan las canciones en su habitual estilo de pop guitarrero ágil de melodías certeras y directas, reside en que por primera vez ha sido el propio artista el encargado de la producción: Siempre he necesitado la labor de alguien a mi lado, no sé si exactamente un productor, pero sí alguien que fuera capaz de sacar más de mí de lo que yo mismo sería capaz de sacar espontáneamente, y lo cierto es que no estoy insatisfecho del resto de mi discografía. Creo que en mis discos hay unas producciones más afortunadas y otras menos, pero no se trata de renegar del hecho de tener un productor, sino que sentía que este disco tenía que hacerlo yo. Creo que en esta ocasión mi música va más allá de lo que habría ido en manos de terceras personas. No se trata de una decisión definitiva para todo lo que haga en adelante, Antonio Vega, en una de las imágenes promocionales de su último disco ABC LLAMANDO A LAS PUERTAS DE ORIÓN MANUEL DE LA FUENTE ntonio Vega vuelve a abrirnos sus puertas. Y lo hace, como siempre, a su manera. No de par en par, sino permitiendo que nos colemos, a través de una rendija, en su jardín extranjero, en su querida tierra de Orión, en su desordenada habitación, la misma donde transcurrieron las Tres mil noches con Marga a las que dedica su nuevo disco. Marga, Margarita del Río Reyes, la mujer que me lo dio todo A por nada y a la que he consagrado mi vida entera. Lo que me quede de ella. Una vez más, Antonio ha hecho su peculiar travesía del desierto, como un peregrino despojado de todo lujo, de toda alforja superflua. No es fácil adentrarse en el agreste paisaje que ofrece Antonio Vega en estas 3.000 noches en esta hermosa y arriesgada vigilia musical. Conviene caminar por este bosque como Pulgarcito, y dejar unas migas a nuestro paso para poder regresar a este mundo, porque en muchos momentos, momentos estelares, la música de Antonio (como algunas de sus últimas actuaciones) está rodeada por un halo de irrealidad, de extrañosmisticismos y cábalas que sólo él puede a buen seguro descifrar. Si es que a estas alturas le interesa. Sus letras siguen siendo muy personales y todavía más intransferibles: Pasa el otoño en Madrid, vuelven recuerdos de invierno pasados junto a ti atados manos y pies al corazón que fui fiel ojalá me condenaran a la niñez y el cóctel musical es generoso, casi apabullante. Hay guitarras que parecen sonar como las de los últimos Wilco, un órgano farfisa que rezuma olor a sur, incluso a medina y a azahara, en Pueblos blancos y más gui- tarras que dibujan arabescos, quizá porque Antonio recuerda que sé de un lugar, aquella perla trianera. Hay un típico arranque a lo Nacha, guitarras de hace años de chicas y días y noches de ayer, en Ángel de Orión Vega recorre una y otra vez (ocho minutos) sus Caminos infinitos con el solo de guitarra más desconsolado de toda la carrera musical de Antonio, espasmos electrónicos, dolor intenso, intensísimo, en una reivindicación de su guitarra en astillero como su lanza de magia y precisión contra los gigantes del sufrimiento. Luego el paseo por un pequeño cabaret donde ejerce ejerce de crooner buscando a rtimo de swing Sombras en la pared o la ironía de base funky en Un día y otro hoy me han dicho dos o tres lo que