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ABC MARTES 29 3 2005 Sociedad 49 Educación JUAN VÁZQUEZ Presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) Tenemos la sensación de que no hay nadie a los mandos de la política universitaria MADRID. No hay peor cosa que estar en una situación en la que se esperan cambios y éstos no acaban de producirse manifiesta el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y rector de Oviedo, Juan Vázquez, quien considera que, a un año de asumir la gestión, el Ministerio de Educación debe ser consciente de que ya no es momento de adornarse sino de completar la faena y ofrecer a la Universidad cambios tangibles, señales nítidas que resuelvan las inquietudes Entiende Juan Vázquez que la actitud del Gobierno ante el futuro universitario es acomodaticia ¿Sobre qué asuntos deben emitirse esas señales nítidas? -Hay asuntos puntuales como resolver de una vez la situación de los profesores contratados y otros con un horizonte y una repercusión mayor como la publicación del nuevo catálogo de titulaciones de Grado, los estudios de Posgrado, la financiación de la Universidad y la reforma de la LOU. ¿Dónde está la clave? -El Ministerio debe asumir el papel político que le corresponde de disponer de un modelo, de creer en él, de defenderlo y de tomar decisiones. Tenemos la sensación de que nadie pilota la política universitaria española. ¿Significa esto que no existe un modelo universitario claro? -Lo importante no es sólo caminar para llegar a algún sitio sino saber hacia dónde se quiere ir. Decidir la política universitaria desde el Gobierno implica tener un modelo y el Ministerio corre el peligro de considerarse árbitro de un partido que juegan otros y eso no es así. Dirigir esa política no es cosa de los rectores, a los que corresponde una parte de esa responsabilidad, no toda. ¿Cómo son las relaciones de la CRUE con el Ministerio? -Ha mejorado la capacidad y el sentido del diálogo. Hay una interlocución positiva y una mejor comunicación, pero cada uno debe saber estar en su sitio. En la CRUE no pretendemos hacer de Ministerio, que debe hacer de sí mismo. La CRUE es un interlocutor. -En relación con el modelo, se habla de debate, de diálogo... -El juego de contentar a todos es deseable, pero imposible. Hay que escuchar, incorporar lo máximo posible y, finalmente, optar por un modelo. -Pero esto tendrá un límite... -El tiempo apremia y la Universidad necesita seguridades. Además, con tantas reformas abiertas y pendientes se puede provocar frustración. ¿Qué sucede con el profesorado contratado? -Los contratos de varios miles de docentes se extinguen a finales de este Ha pasado el tiempo de las buenas intenciones. La Universidad necesita ya hechos tangibles para no perder el tren europeo afirma el presidente de la CRUE, Juan Vázquez TEXTO: MILAGROS ASENJO FOTO: JAIME GARCÍA ESPACIO EUROPEO Hay que dar directrices y marcar líneas. No podemos guíarnos por rumores, sino por propuestas formales de quienes son competentes La publicación del nuevo catálogo oficial de títulos de Grado es una prueba de fuego para Educación Hay que garantizar una Filología Española en esta Universidad y en este país Se necesita una implicación activa del Ministerio en el futuro de las Ingenierías año. Hay un compromiso político de ampliar su periodo de reconversión a las nuevas figuras de la LOU hasta 2008, pero eso ha de plasmarse para serenar los ánimos de los profesores y garantizar la planificación de las universidades para el próximo curso. ¿Cómo ve el proceso de integración en el Espacio Europeo? -El proceso de adaptación a Europa es difícil en sí mismo, y estamos en un momento crítico y sin elementos para establecer conclusiones, de modo que no podemos perder más tiempo. ¿Y el catálogo de titulaciones? -La publicación del nuevo catálogo de títulos es una prueba de fuego para el Ministerio. Es cierto que el decreto de Grado es muy genérico pero era necesario que saliera y los problemas surgen ahora. ¿Por ejemplo? -A un mes del límite marcado por el Gobierno para aprobar el nuevo lista- do, los grupos de trabajo no llegan a resultados. Aquí el Ministerio también está obligado a implicarse, a decir si quiere una proliferación de Grados, si van a predominar los de tres o los de cuatro años y a despejar el futuro de las Ingenierías. ¿Y las Filologías? -Todavía no hay propuestas concretas. No obstante, entiendo que hay que garantizar una Filología Española en esta Universidad y en este país. ¿Cuál es la postura de la CRUE sobre el Grado? -Creemos que deben respetarse los títulos clásicos y dejar la especialización para el Posgrado. ¿Cómo conciben esta etapa? -El Posgrado es decisivo como elemento diferenciador de prestigio y capacidad de competencia internacional, y aquí es necesaria también la implicación del Ministerio. ¿Por qué? -Porque, con todo respeto a la autonomía de las Universidades, tenemos que evitar una loca carrera de todos contra todos para ganar un espacio. Habrá que hacer posgrados relacionados con los grados y sólo en algunos ámbitos, como el CAP pedagógico o los doctorados con mención de calidad, podrían comenzar de forma inmediata. -La financiación es el eterno problema de la Universidad... -Hemos avanzado algo y, tras el encuentro de la CRUE con el presidente del Gobierno, la dotación para el Espacio Europeo ha subido de 1,5 a 6,6 millones de euros. Pero no se trata de hacer programas específicos sino de plantear un esquema general. ¿Cómo van los trabajos de la Comisión creada al efecto? -Se ha reunido y ya deben pronunciarse para que en los primeros meses de 2006 se pueda llegar a compromisos sólidos y serios de financiación. En cualquier caso, esta es una cuestión que debe afrontar la Conferencia Sectorial de presidentes autonómicos. ¿Y la reforma de la LOU? -Ha faltado planificación y coordinación para establecer un calendario adecuado. Esperamos el borrador pero corremos el riesgo de que no pueda completarse en esta legislatura. -A los rectores les preocupa la investigación en la Universidad... -Sí, aunque parece que no hemos hablado suficientemente alto sobre esta cuestión. Hay que clarificar la carrera docente- investigadora y resolver elementos de precariedad. Apoyamos el plan de incorporación de investigadores que responden al perfil del Ramón y Cajal, pero en este punto la letra pequeña es muy importante y no hay que crear un problema para resolver otro.