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10 MARTES 29 3 2005 ABC Nacional Dirigentes del PP piden a Alfonso Guerra que frene la reforma territorial de Zapatero El Gobierno teme que Pasqual Maragall acabe explotando el enfrentamiento con Madrid b Inquietud en el Ejecutivo ante la contaminación nacionalista que revelan reclamaciones como la que hace Canarias para tener el control de su espacio aéreo G. LÓPEZ ALBA MADRID. Dirigentes del PP han sugerido a Alfonso Guerra, presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, que intente frenar o atemperar la reforma territorial a la que ha abierto la puerta el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, según ha podido saber ABC. La aproximación a Guerra se ha producido a sabiendas de que el ex vicepresidente del Gobierno representa al sector más centralista del PSOE y de que no le agrada en absoluto la deriva del gobierno tripartito de Cataluña que preside el socialista Pasqual Maragall por cuanto sus planteamientos de reforma estatutaria pueden generar agravios con otras Comunidades. Guerra organizó recientemente- -los pasados días 10 y 11- a través de la Fundación Pablo Iglesias, unas jornadas de debate en las que participaron desde miembros del Gobierno, como el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, hasta juristas como Carlos Viver, autor del texto a partir del cual el Parlamento catalán elabora su propuesta de reforma del Estatuto. A tenor de las intervenciones, más allá de los planteamientos políticos, la conclusión fue que, desde el punto de vista jurídico- legal, todo es defendible y todo es rechazable. La aproximación del PP a Guerra se produce en un momento en que in- Alfonso Guerra con Zapatero en un mitin celebrado en Rodiezmo en mayo pasado cluso desde el Gobierno se prevé un escenario de tensiones para los próximos meses, sobre todo si el PSC no modula algunos planteamientos de su proyecto de reforma estatutaria que, a juicio del Ejecutivo, supondrían que- -como ha denunciado Juan Carlos Rodríguez Ibarra- el Estado sería lo que quedara de lo que se atribuyen los Estatutos Pretenden una revisión general que implicaría que son las Comunidades autónomas las que determinan cuáles son sus competencias en vez de ser el Estado el que decide qué competencias descentraliza indicaron a este respecto fuentes gubernamentales. Si el tripartito no rectifica ese planteamiento, la respuesta que obtendrá del Gobierno de la Nación será de rechazo, lo que abriría una crisis entre éste y la Generalitat. En ese escenario, se teme que Maragall se ponga al frente de la manifestación nacionalista y recupere el esquema de enfrentamiento con Madrid ya que, ante el fracaso de gestión, la reforma del Estatuto se ANA M. DÍEZ ha convertido en su única bandera. Aunque se mantiene la confianza en el poder moderador de José Montilla, el primer secretario del PSC y ministro de Industria sostiene hasta la fecha que hay que hacer algunas concesiones a ERC, porque nos es imprescindible para gobernar Además de las hipotecas socialistas con sus socios en el tripartito, existen dudas importantes sobre la actitud final de CiU, ya que se considera que su actual líder, Artur Mas, sólo dispo- El ex vicepresidente se inclina por un acuerdo PSE- PP en el País Vasco MADRID. El presidente de la Fundación Pablo Iglesias y ex vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, propone un gobierno PSEPP en el País Vasco que, a su juicio, supondría un cambio radical y de más alcance histórico que una alianza PSE- PNV, que también considera como una posibilidad que sería legítima Además, Guerra reprocha al Partido Popular su estrategia electoral de denunciar contactos entre los socialistas y ETA o Batasuna. En un artículo publicado en el semanario Tiempo Alfonso Guerra señala que el eje de la solución en el País Vasco pasa porque el nacionalismo no pueda gobernar por sí solo y por abrir la doble posibilidad de que gobierne con otro partido o no gobierne, siendo sustituido por una alianza de las fuerzas defensoras de la Constitución y el Estatuto de Guernica Los escenarios que plantea el ex vicepresidente son dos: un gobierno del PSE con el PNV o un acuerdo del PSE con el PP. Las consecuencias serían muy diferentes, pues un acuerdo entre socialistas y nacionalistas supondría sin duda un cambio político que obligaría a una renuncia del PNV a su proyecto soberanista apunta Guerra. La segunda posibilidad sería una alianza de socialistas y populares A su juicio, esta opción supondría un cambio más radical, de más alcance histórico porque significaría asentar unas bases totalmente diferentes para la convivencia en el País Vasco El problema, según Alfonso Guerra, es que unos y otros parecen hoy más interesados en ahogar las posibles salidas que en buscar una alternativa viable y democrática para todos los ciudadanos del País Vasco En este sentido, reprocha al Partido Popular, y en concreto a su candidata a lendakari, María San Gil, su estrategia electoral de pedir explicaciones al PSE sobre supuestos contactos con ETA y HB. La declaración de María San Gil- -señala- candidata del PP, sosteniendo que votar a López es votar a Ibarretxe, y exigiendo a Patxi López, candidato del PSE, que explique qué ha cambiado para que los dirigentes socialistas estén hablando con ETA, cuando ella conoce que no existen esos contactos supone, otra vez más, una actitud beligerante del PP, más dispuesto a buscar réditos electorales que a resolver problemas de Euskadi Para Alfonso Guerra, esta estrategia confirma la senda iniciada por un senador del PP que definió al Alto Comisionado para el Apoyo a las Víctimas del Terrorismo como Alto Comisionado para la Protección de los Verdugos Terroristas