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48 Sociedad LUNES 28 3 2005 ABC Medio Ambiente Cambio Climático El Mediterráneo sube su temperatura 5 veces más rápido que otros mares La temperatura en superficie del Mediterráneo aumentó 0,75 grados entre 1993 y 2003, lo que supone 5 veces más que la media del resto de los mares y océanos del planeta, según una investigación del Laboratorio de Geodesia Espacial de la Universidad de Alicante en colaboración con la NASA. El informe dice que este calentamiento indica que algo está pasando aunque no se puede precisar en qué medida es atribuible a la acción del hombre. Maltrato animal Sancionadas en Galicia tres personas por maltratar a su perro La Consejería de Medio Ambiente ha sancionado a tres propietarios de perros de Vigo, Mos y Ribeira, con 12.000 euros en total, por infracciones relacionadas con el maltrato a animales. Todo ello gracias a las denuncias de ciudadanos que presenciaron las agresiones. Los pináculos carbonatados alcanzan los 30 metros de altura en la parte este de la plataforma de Poseidón SCIENCE Regreso a la Ciudad perdida Este campo hidrotermal puede aportar pistas sobre el origen de la vida b La vida microbiana hallada en ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO Negras y blancanieves En 1979, el mundo se sorprendió con el descubrimiento de chimeneas hidrotermales y respiraderos de fumarolas negras, surgidas a partir del enfriamiento del magma por debajo de las crestas centro oceánicas. En 2000 se descubre en la dorsal central atlántica un campo hidrotermal que no requiere actividad volcánica para generar el calor del agua, sino que la energía surge de una reacción química entre minerales del manto y el agua salada. Es el único campo de chimeneas de este tipo conocido, pero podría haber muchos más no sólo en el Atlántico, sino también en el Índico y el Ártico. ma para calentar el agua que circula bajo el suelo marino y que ésta pueda volver al océano, estas nuevas chimeneas se forman por una reacción química entre el agua salada y un manto de rocas formadas hace 1,5 millones de años. La pregunta es por qué ocurre esta reacción. Y es que la Ciudad Perdida se encuentra en la dorsal central Atlántica, que está plagada de profundas fracturas debidas al movimiento de las placas continentales. Estas fracturas provocan que en algunos lugares la corteza no cubra totalmente el manto, exponiendo minerales en bruto, como el olivino, a la acción del agua. Éste reacciona y produce un mineral llamado serpentina, generando el calor necesario para la salida de fluidos que, una vez se van enfriando al alcanzar las capas más altas, formarán rocas y piná- FLORES DE PASCUA obre las rocas cubiertas de seroja de roble y de musgo, a la orilla del río, han florecido las aleluyas. Por sus hojas, recuerdan las aleluyas a los tréboles pero sus flores, son completamente distintas pues tienen cinco pétalos blancos llenos de nervaduras malvas que parecen huellas dactilares, o las señales para indicar dónde aterrizar a unos insectos que siempre son los mismos, dos o tres dentro de cada flor, diminutos y un poco verdes y un poco transparentes, siempre de la misma especie como si sólo ellos vieran desde el cielo estos dibujos de nervaduras malvas en los dedos blancos que son los pétalos de la aleluya. También hay narcisos y prímulas y violetas silvestres florecidas, pero todas se detienen en seco en la linde que señala, como marcado a fuego, el lugar donde comienza la plantación de eucaliptos, esa jaula de madera, esos árboles que son barrotes, a dos pasos de la orilla. A veces creo que no hay nada peor que la unanimidad. Con que tan sólo uno de los dueños de estas tierras plantase robles, se abriría la puerta para que pudieran alegrar un poco el mundo, al salir de la orilla, las flores de Pascua. este campo de chimeneas del Atlántico que surge sin actividad volcánica indica que estos sistemas pudieron incubar la vida primitiva ARACELI ACOSTA MADRID. Allí donde la luz solar nunca llega, en las profundidades marinas del océano Atlántico, se encuentra la Ciudad perdida un campo hidrotermal único en el mundo por cuanto que no depende de la actividad volcánica. Sus chimeneas son altísimas y el color de las fumarolas, lejos de ser negro, va del blanco nieve hasta el crema o gris. Fue descubierta en diciembre de 2000 por una expedición capitaneada por la oceanógrafa Deborah Kelley, de la Universidad de Washington. Pero hicieron falta casi dos años y medio para poner a punto los sistemas que permitieran el estudio de este campo. Gracias a un sumergible con capacidad para tres personas y un vehículo de control remoto, los investigadores recolectaron muestras de rocas y fluidos. Los resultados de los análisis hechos en laboratorio por el equipo de Kelley se publican en el último número de Science y revelan diferencias químicas y geológicas significativas con los sistemas hidrotermales de fumarolas negras, así como la existencia de una diversa vida microbiana. Al contrario de lo que ocurre con los campos hidrotermales conocidos hasta ahora, que necesitan del calor de la actividad volcánica o del propio mag- culos de formas inimaginables. Además de ser más altas (más de 54 metros) que las chimeneas negras, sus colores son claros, pues estos fluidos contienen altos niveles de metano e hidrógeno que, al mezclarse con el agua salada, forman cristales de carbonato cálcico, frente a los minerales de sulfuro de hierro de las fumarolas negras. S Extensa vida microbiana Aunque las temperaturas no son tan elevadas como las que se derivan de la actividad volcánica, estos fluidos hidrotermales tienen una química extrema que puede hacer de este hábitat un lugar nada agradable para algunas formas de vida. Sin embargo, los investigadores han descubierto la presencia de varias formas de bivalvos y gusanos fuera de las paredes de las chimeneas y, dentro de ellas, un grupo nutrido de organismos unicelulares que viven del metano. Esta extensa vida microbiana sin necesidad de actividad volcánica hace concluir a los científicos que estas estructuras submarinas pudieron jugar un importante papel en el origen y evolución de la vida del planeta y, tal vez, de otros lugares Quizá por eso la plataforma plagada de chimeneas que el equipo de Kelley encontró fue llamada Poseidón en honor del dios del mar que trabajó incansablemente para conservar el mundo submarino que le había sido confiado. Y lo logró, toda vez que la Ciudad Perdida tiene más de 30.000 años, pero se cree que estas estructuras pueden sobrevivir durante cientos de miles o, incluso, millones de años.