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ABC LUNES 28 3 2005 Sociedad 47 Medio Ambiente Un estudio revela que el tamaño de la cornamenta del ciervo refleja su fertilidad Las hembras captan esta información para decidir con qué macho aparearse ARACELI ACOSTA MADRID. Contrariamente a lo que se creía hasta ahora, la cornamenta de los ciervos no sólo es un arma eficaz en la rivalidad con otros machos a la hora de defender un harén, sino que tiene una función de señalización de la fertilidad del macho, una información que es de interés para las hembras. A esta conclusión ha llegado un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas que acaba de publicar su trabajo en Biology of Reproduction y Proceedings of the Royal Society of London Los investigadores Montserrat Gomendio y Eduardo Roldán, del Museo Nacional de Ciencias Naturales, y Julián Garde, del Instituto de Investigaciones de Recursos Cinegéticos, han estudiado durante seis años quince poblaciones diferentes de ciervo ibérico en Castilla- La Mancha y Andalucía. Según explicó Gomendio a ABC, queríamos estudiar dos cuestiones: de un lado, si la cuerna de los machos tiene funciones de señalización, es decir, si da información de aspectos de calidad del macho; y de otro, los factores que determinan que un macho sea más fértil que otro. Para ello utilizaron machos cazados en las monterías, a los que tomaban las medidas de la cornamenta, y después en el laboratorio se estudiaba la calidad seminal a partir de los testículos. En los mamíferos, dice la investigadora del Museo de Ciencias Naturales, las hembras tienen dos intereses fundamentales sobre los machos, la fertilidad y la calidad genética. Por tanto, que el macho transmita esta información sobre su fertilidad a través de su cornamenta explica que haya hembras que se van a un harén por propia iniciativa, sin que haya media- do una pelea entre diferentes machos. Además, Montserrat Gomendio sugiere que este hallazgo podría ser generalizable a otras especies de mamíferos, cuyos machos podrían tener también unas características diferenciadas que cumplan esa función de señalización que hasta ahora había pasado desapercibida para muchos investigadores. Doñana es uno de los lugares de referencia para oír la berrea D. JAPÓN No es cuestión de pelear en la berrea Lo primero que descubrimos- -explica Gomendio- -es que hay muchas diferencias en la fertilidad de los machos, y que estas diferencias están relacionadas con dos de los factores de calidad seminal, el número de espermatozoides y la velocidad a la que éstos nadan Posteriormente, los investigadores congelaron el semen y se inseminó a hembras, comprobando que los machos que reúnen estas dos características son los más fértiles. Cotejando estas variables de calidad seminal con las medidas y formas de las cornamentas se dieron cuenta de que el tamaño de los cuernos va relacionado con ellas. Frente a la idea de que a cuernos más grandes, los machos vencen en más peleas y por eso tienen harenes más grandes y más descendientes, los investigadores demuestran que cuanto mayor y más compleja es la cornamenta, es decir, cuantas más ramificaciones y aristas tiene, mayor es su fertilidad. Lo curioso, dice Gomendio, es que estas variables de las medidas y formas de los cuernos son las mismas que se valoran en los trofeos de caza, que ahora pasan a tener un significado biológico de capacidad reproductiva Pero el estudio de los investigadores españoles sugiere también que esta información es de interés para las hembras para decidir con qué macho se aparean y que, además, es captada por ellas.