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16 Nacional LA GUERRA DE LOS TRASVASES LUNES 28 3 2005 ABC La foto de la paz del agua protagonizada hace 15 días por los presidentes de Murcia y Castilla- La Mancha tenía truco. El Gobierno murciano se avino a zanjar la polémica del Tajo- Segura para lograr lo que le interesa: que se vuelva a hablar del trasvase del Ebro La turbulenta paz del agua TEXTO: BLANCA TORQUEMADA MADRID. Ellos, los de antes, no parecían los mismos, cuando se reunieron el miércoles 16 en el Palacio de San Esteban, la sede de Presidencia del Gobierno murciano. Ramón Luis Valcárcel ejerció de impecable anfitrión y el jefe del Ejecutivo de Castilla- La Mancha, José María Barreda, le trasvasó hectómetros cúbicos de talante. Hubo el intercambio de obsequios propio de estas ocasiones: una serie de fotografías artísticas de paisajes de Murcia para el castellano- manchego, y cómo no, Valcárcel recibió un Quijote, edición de Francisco Rico, complementado con el facsímil de la portada de la edición de 1605. Quizá ahí estaba la cuestión de fondo, después de una intensa semana en la que se firmó una aparente paz del agua entre las dos Comunidades impensable hace sólo un par de meses: ¿quién ha sido más quijote? De entrada, ninguno acata ese papel ni admite haber topado de bruces con una realidad menos halagüeña que sus demandas y reivindicaciones. En la trastienda, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, se siente satisfecha por haber conseguido restañar momentáneamente dos heridas: la del enfrentamiento entre Autonomías y la que se había abierto en el seno del PSOE, porque la actitud beligerante de Barreda contra la continuidad del trasvase Tajo- Segura estaba desgastando en exceso a los socialistas murcianos. El hecho de que un aparentemente descomunal conflicto se diluyera como un azucarillo dejó un poso de desconcierto en la opinión pública, ajena en buena parte a las motivaciones políticas de unos y otros en este guirigay. demandas de la región sobre el trasvase Tajo- Segura se desdibujaba el clamor contra la supresión del proyecto del Ebro y el nuevo dirigente regional cobraba personalidad y fuerza propias. Así se emancipaba de Bono. Sin embargo, para los castellanomanchegos el problema no es tan reciente: en 1980 entró en funcionamiento el acueducto Tajo- Segura, que 25 años después ha contribuido de forma capital al desarrollo de la agricultura de Levante pero que no deja ni una gota de agua en las comarcas cedentes. Como un cruel sarcasmo, pasa por pueblos de Cuenca a los que en verano hay que abastecer con camiones cisterna. Sin embargo, en las dos últimas décadas el Gobierno autonómico, determinado por la omnipresencia de Bono, ha clamado por el agua, sí, pero nunca con la fuerza y la persistencia con la que Barreda tomó el testigo. Regantes y derechos adquiridos Mientras, Murcia se aferró a la bandera de los derechos adquiridos estos años, en los que los regantes de la región han abonado cerca de 200 millones de euros por los caudales utilizados hasta ahora. Además (y eso ha pesado como una losa en el ánimo de Narbona) ¿cómo amenazar a los murcianos con rebajas, después de sustituir el trasvase del Ebro por un difuso plan de La coletilla de que no se tocarán los caudales para Levante en esta legislatura suscita recelos desalación que aún despierta recelos? Al final (o al principio, pues quedan aún muchos términos por aclarar) la ministra ha aplacado a Barreda con el compromiso, alcanzado el lunes 14, por el que la Administración invertirá 2.000 millones de euros en las infraestructuras hidráulicas que Castilla- La Mancha necesita, entre ellas las que propiciarán que los caudales del TajoSegura beneficien a su región. En contrapartida, Narbona ha tenido que hacer filigrana en Murcia, al garantizar una modificación de la disposición adicional tercera del PHN por la que también se tendrán en cuenta los derechos de la cuenca receptora. Además, se ha comprometido a no tocar el volumen fijado para trasvasar en esta legislatura y a atender con inversiones adicionales específicas la revisión de los caudales trasvasables Un punto oscuro pero determinante que cada cual interpreta a su manera y por el que todos se sienten vencedores en la trifulca. La diputada del PP por Murcia Elvira Rodríguez, ex ministra de Medio Ambiente, trata de explicarlo: El Gobierno murciano no se queja porque interpreta que, ante una eventual disminución del agua procedente del Tajo, forzada por el uso de esos caudales en Castilla- La Mancha, se tendrían que hacer otras inversiones al margen de las del PHN y el plan Agua Pero existe la posibilidad de una lectura diferente, que es la que más gusta al Gobierno de Castilla- La Mancha: la de que a medida que los proyectos para Murcia previstos en el PHN y el Plan Agua entren en funcionamiento, se vaya achicando la cantidad de agua que Murcia recibe del Tajo. Así, si dentro de cuatro años (ya sería otra legis- latura entra en servicio una desaladora que produce 10 hectómetros cúbicos al año, en ese momento 10 hectómetros menos de trasvase al Sureste. Para Rodríguez, ese supuesto es inaceptable, pues en la práctica supondría la congelación de la cantidad de agua de la que puede disponer Murcia. ¿Cómo lograr así obtener los 450 hectómetros cúbicos adicionales en los que se habían cifrado las necesidades de la región y que iban a llegar a través del trasvase del Ebro? Esas carencias se habían estimado a partir de unos datos entre los que, por supuesto, se conta- El Tajo, tapadera del Ebro Hace ahora un año de muchos acontecimientos sísmicos en la vida política española, entre los que la derogación del trasvase del Ebro no fue capítulo residual. Murcia enarboló su bandera de Agua para todos y denostó el plan alternativo de las desaladoras propuesto por el nuevo Gobierno. Aún resuenan ecos de los eslóganes de entonces: La sal del salero, para Zapatero Todo Levante se sintió agraviado, incluidas las ramificaciones territoriales del Partido Socialista en Murcia y la Comunidad Valenciana, enclaves ambos donde el PP está sólidamente instalado en el gobierno regional. Había que cerrar esa sangría de descrédito del Gobierno ante los ojos de los ciudadanos afectados, mientras otros acontecimientos se encadenaban, en paralelo: Bono pasó a ser ministro de Defensa y su segundo de a bordo, José María Barreda, quedó como presidente de la Junta de Castilla- La Mancha. Ahí había un doble filón: si se resucitaban las Malestar aguas abajo, respiro río arriba Si esto es paz, qué será la guerra. En Murcia el presidente del Sindicato de Regantes del Trasvase Tajo- Segura, Francisco del Amor, está que trina, y lo ha dicho alto y claro: tal y como está redactada actualmente, la disposición adicional al PHN propuesta por la ministra les parece inaceptable. Ha señalado el punto de la discordia, que dice textualmente: En aplicación de la disposición adicional 3 de la Ley del PHN, que establece la prioridad de la Cuenca cedente, el volumen trasvasable desde la cabecera del Tajo se revisará en el futuro, oídas las CC. AA. afectadas, a medida que el Gobierno lleve a cabo las inversiones precisas para que resulten adecuadamente satisfechas las necesidades de la Cuenca del Segura No ha servido para aplacar los ánimos el compás de espera estipulado en otro párrafo: En todo caso, durante la presente legislatura no se modificarán las reglas de explotación del trasvase Tajo- Segura Los artífices del milagro murciano de haber levantado la despensa de Europa en el sureste peninsular se sienten doblemente agraviados, según Del Amor, porque se considera revisable el trasvase y porque nadie concreta en qué consistirán esas inversiones precisas Es más, el Sindicato de Regantes acaba de pedir un trasvase urgente de 80 hectómetros cúbicos para poder afrontar la primavera este año de fuerte sequía. Una petición que ha sido respaldada por Asaja Murcia. Otro ánimo se respira aguas arriba. Para Vicente Obispo, presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, el acuerdo entre Barreda y Narbona ha sido una reparación. Son pueblos que se miran en las aguas de los embalses de la cabecera del Tajo, pero que no las tocan. Hay localidades que cíclicamente se tienen que abastecer con camiones cisterna, aunque están junto a esas enormes reservas de agua Se muestra convencido de que cuando se ejecuten las obras que la ministra ha garantizado a Barreda, la derogación del trasvase llegará sola, en un par de años