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62 DOMINGO 27 3 2005 ABC Cultura y espectáculos El vinilo se consolida como objeto de coleccionismo discográfico Los principales sellos vuelven a editar en este olvidado soporte sus novedades ante la demanda de un público que lo busca b Han sido los pinchadiscos de música de baile quienes, además de los nostálgicos, han mantenido vivo durante los últimos años el soporte de plástico JESÚS LILLO MADRID. El anuncio del cierre de Madrid Rock sirvió, hace ahora un mes, para reactivar el debate sobre el presunto fin de los formatos discográficos convencionales y la progresiva devaluación del CD, amenazado por las descargas de internet y la piratería. Sin embargo, la situación económica de la popular tienda de la Gran Vía no parecía ser tan agónica como su inesperada clausura hacía sospechar. El mercado de la música pop sigue abierto de par en par y, ante la pérdida de valor de los soportes digitales, el vinilo regresa, todavía de forma discreta, para satisfacer la demanda de una clientela que aprecia en los entrañables discos de 33 y 45 revoluciones el carácter artístico que el tráfico digital de la música ha sacrificado hasta reducir lo que eran piezas de colección a simples archivos informáticos. Por primera vez desde su apertura, una conocida cadena especializada en productos de ocio ha puesto esta temporada a la venta novedades discográficas editadas en vinilo. Los álbumes de U 2 o, más recientemente, Moby, han podido ser adquiridos de forma limitada en versión fonográfica. Los pequeños comercios despachan a buen ritmo copias de importación de obras maestras del siglo XX en el mismo soporte y, también, lanzamientos de estreno, editados en plástico y carpeta de cartón para quienes- -por nostalgia o desconfianza- -rechazan la vulgaridad del CD, cada vez más evidente por la posibilidad de producirlo de forma casera. Un muerto muy vivo Aunque muchos dieron por muerto al vinilo hace años, las cifras se empeñan en lo contrario. Las ventas siguen siendo en España mínimas- -doce mil unidades en 2003, diez mil unidades en 2004- pero las casas discográficas ponsable, comienza a entrar gente joven que se acaba de incorporar a la pasión por el vinilo Lo que tengo claro- -dice- -es que cada vez va a haber menos clientes dispuestos a comprar algo que te puedes fabricar en casa Por la tienda circulaba hace unos días Germán Coppini, ex Golpes Bajos, coleccionista que advierte un progresivo alza de precios por el incremento de la demanda de estos productos, que han pasado de ser considerados trastos a codiciados objetos de anticuario. Desde Universal, José Antonio Alfonso, del departamento de Música de Importación, reconoce que para seguir seduciendo al público habrá que sacar al mercado ediciones más potentes y cuidadas, productos lujosos que despierten el interés de un público que sabe que el CD se puede encontrar en la calle o grabar en un ordenador personal Todo lo disponible han comprendido su carácter de objeto de coleccionista y ponen en circulación ediciones limitadas de los últimos lanzamientos de grupos como U 2 Vértigo y How to dismantle an atomic bomb Moby Hotel Rod Stewart Stardust Beck Guero Keane Hopes Fears o Gwen Stefani Love, Angel, Music, Baby Una de las principales tiendas de venta discográfica a través de internet, Tower Records, tiene más de nueve mil referencias en su catálogo. Entre los más vendidos figuran Funeral de The Arcade Fire; I m wide awake, it s mor En vinilo sacamos todo lo disponible en nuestro catálogo internacional, que es muy amplio, pero en tiradas limitadas. Eso no da dinero, pero tenemos la obligación moral de sacarlo, porque sabemos que hay gente que lo busca añade Alfonso, que reconoce que el mercado de este tipo de productos se mueve, aunque hay que afinar mucho con las cantidades que se ponen a la venta, lo que quizá nos lleve a un círculo vicioso que impida que el fenómeno avance Alfonso lamenta el estancamiento del mercado español respecto al francés o el británico. Aquello- -dice- -es otro planeta: todas las tiendas tienen secciones de vinilo, se editan tiradas limitadas en plástico de colores y existe un enorme mercado para estos productos. En España son muy pocas tiendas, pequeñas y especializadas, las que distribuyen este material, locales que seguirán siendo el espacio natural para que sobreviva el vinilo. No creo que volvamos a ver este tipo de discos en las grandes superficies, entre otras razones porque imagino que a sus clientes les da igual tener en vinilo el último álbum de Mariah Carey Adicto al viejo formato, Alfonso recurre con frecuencia a internet para adquirir piezas de colección. La misma herramienta que ha puesto en jaque al CD ha servido para desarrollar un emergente mercado de intercambio de discos antiguos. Miles de unidades cambian a diario de manos en subastas y tiendas virtuales, algunos con precios propios del sector de las antigüedades. Los más cotizados la pasada semana en Ebay eran un sencillo nu- Precios al alza Vamos tirando por el vinilo. Si tuviéramos que vivir de los CDs, hubiéramos cerrado hace tiempo asegura José Luis Pérez, de La Metralleta local madrileño de discos de segunda mano en el que, mientras se improvisan encendidos debates sobre Falete y Tonino, se pueden encontrar cotizadas piezas de colección. La gente se baja la música de internet, la encuentra en las gasolineras, en los quioscos, en los bares... Vayas donde vayas, te venden discos compactos, y así no hay manera de mantener un negocio añade. A La Metralleta no sólo acuden viejos aficionados, si no que, señala su res- ning de Bright Eyes; Songs about Jane de Maroon 5; The diary of Alicia Keys de Alicia Keys; y The College Dropout de Kanye West. En España, las cifras son desoladoras: en 1997 se vendían en nuestro país 16,6 millones de LPs, y de 1998 hasta ahora no se han superado nunca las treinta mil unidades. merado de Nirvana Love Buzz versión de los Shocking Blue, editado en 1989) por el que pedían 2.000 dólares; una copia griega, original de 1965, del Rubber Soul de los Beatles (1.499,82 euros) y un álbum nunca editado oficialmente de Elvis Presley, del que sólo circulan cincuenta copias en vinilo de color rojo, por 1.675 dólares. En lo más alto se sitúa, sin embargo, un ejemplar del debut de Alejandro Sanz, cuando se hacía llamar Alejandro Magno, por el que su propietario pedía 18.000 euros. El mismo disco es el que más caro ha llegado a vender el patrón de La Metralleta Lo más cotizado no cambia: discos de los Rolling, los Jam, Elvis, los Beatles, aunque siempre hay alguien que te pide cosas de José Luis Perales... También vendemos bien los discos de la movida, de heavy y de punk, pero lo más caro que hemos despachado ha sido el famoso disco de Alejandro Magno, por 50.000 pesetas de entonces recuerda. Pese a la cautela de una compañía del tamaño de Universal, desde Pias, una distribuidora independiente, se muestran más esperanzados con la resurrección del vinilo. Cada vez hay más sellos que nos lo ofrecen. Son ediciones muy cuidadas, con portadas preciosas, y, aunque en tiradas muy reducidas, nosotros las sacamos a la calle. El margen económico es mínimo, porque son productos bastante caros, pero hay mucha gente que los busca y colecciona dice Fernando Delgado, portavoz de Pias. La contabilidad- -si-