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ABC DOMINGO 27 3 2005 Los domingos 57 EL PERFIL DE LA SEMANA EN LA ACERA ESCRIBÍ TU NOMBRE FERNANDO IWASAKI KOFI ANNAN Secretario general de la ONU Planea la reforma más ambiciosa desde la fundación de la ONU. Pero Annan tendrá que desplegar sus mejores artes para terminar su mandato sin mordiscos envenenados LA CIZAÑA levo más de un mes leyendo artículos y opiniones de diversos analistas, que sostienen que al PSOE le conviene que el brazo político de ETA se presente a las elecciones vascas para restarle votos al PNV y conminarlo a formar un gobierno tripartito a imagen y semejanza del catalán. Si el PSOE también formara gobierno con IU y el PNV en el País Vasco, no sólo tendría fundadas esperanzas de imponer su modelo en las elecciones gallegas, sino que borraría al PP de las discusiones sobre el futuro del estatuto de las autonomías. Sin embargo, aquél no sería el fin de una estrategia. Todo lo contrario. Sería apenas el principio. El PSOE no puede obviar que el PP tiene más de diez millones de votos y que un número indefinido de ciudadanos cambió su voto a causa de los atentados del 11- M. Por lo tanto, si el PSOE quiere volver a ganar las próximas elecciones sólo tiene dos opciones: gobernar mejor que el PP o más bien dividir al electorado del PP. Es evidente que en ausencia de un plan de gobierno solvente, el PSOE ha elegido la zapa, la erosión y la cizaña. El balance del primer año de gobierno de Zapatero se reduce a la retirada de la misión humanitaria de Irak, la ampliación del matrimonio civil a las parejas homosexuales y la propuesta de una Alianza de Civilizaciones Por lo demás, hay un frente abierto con los Estados Unidos, otro conflicto con la Iglesia católica y una inquietante voluntad de reabrir las heridas de la guerra civil. Nada es casual porque todo parece formar parte de un plan bien elaborado: se trata de dividir al electorado del PP propiciando la secreción de un partido ultra que le reste votos al centro- derecha, tal como se pretende hacer ahora mismo con el nacionalismo vasco. Así, la satanización de ciertas víctimas de la guerra civil, el hostigamiento a la Iglesia católica y la pusilánime defensa de la unidad de España, unidas a la insinuación de que Rajoy es el muñeco de ventrílocuo del ala dura encarnada por Acebes, se me antoja una peligrosa estrategia que podría tener impredecibles consecuencias en un país crispado por enfrentamientos seculares. ¿No es contradictorio que el PP, CiU y el PNV- que deberían ser partidos ideológicamente afines- se encuentren enfrentados de una forma tan encarnizada? El PSOE sabe que IU nunca morirá porque vive de rodillas, pero una ultraderecha rabiosa y desatada jamás transigirá con mendigar las migajas del PP. El PSOE juega con fuego en un país donde el 90 de los incendios son provocados, pero esa es la vía que le garantiza la reelección. Si el PP no quiere parecer un partido franquista, ultramontano y de campanario, tendría que ser el primer interesado en emprender una campaña pedagógica entre sus afiliados y simpatizantes, de modo que no le afecten ni la zapa, ni la erosión, ni la cizaña. ¿O es que todos los votantes del PP tienen que hacer lo que dicta la jerarquía eclesiástica? Y si en el empeño le saliera un quiste ideológico, mejor que sea de grasa como Izquierda Unida. El legado de Mr. Encanto os reservados ámbitos del piso 38 de la secretaría de las Naciones Unidas, donde tiene su despacho, se le conoce como Mr. Encanto. Ahora que la sociedad del espectáculo devora rostros sin cesar, Kofi Annan es el ciudadano de Ghana más conocido en el mundo, sin que Kwame Nkrumah, primer presidente después de la independencia, y uno de los ideólogos del panafricanismo, le haga sombra. A dos años del final de su segundo y último septenio como secretario general de las Naciones Unidas, ha logrado evitar la suerte de su predecesor, el copto egipcio Boutros Boutros Ghali, cuyo desafío a Estados Unidos le costó la reelección. Está empeñado en dejar un legado a la altura de sus ambiciones: la reforma del Consejo de Seguridad, con la ampliación (sin veto) de al menos cinco miembros permanentes, y comprometer a los jefes de Estado y de Gobierno de los 191 países que hoy se sientan en la Asamblea General a reducir de forma drástica antes de 2015 la pobreza que devora a miles de millones de vecinos de la Tierra y nutre tantos resentimientos. Acaso los remordimientos por su falta de coraje cuando como jefe del Departamento de Operaciones de Paz no fue capaz de poner el grito en el cielo ante los avisos de genocidio en Ruanda le llevó a defender antes del 11- S el derecho a quebrar la inviolabilidad de las fronteras cuando un Estado liquide a sus súbditos. Irak le ha dejado tocado del ala, y aunque sus fieles le protegen, ha tenido que recurrir a un hábil y correoso británico, Mark Malloch Brown (ex director del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y ex corresponsal del semanario británico The Economist para que como jefe de gabinete ponga orden en una casa en horas bajas por escándalos como el del programa petróleo por alimentos o la implicación de cascos azules en tráfico sexual en Congo. Pese al resquemor de la derecha estadounidense, la zancadilla al imperio en el contencioso iraquí se la pusieron algunos países europeos e iberoamericanos, más que el propio secretario general. Porque lo que hizo este cotizado encantador de serpientes fue sobre todo equilibrios en el alambre L Enl POR ALFONSO ARMADA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK cuando Washington, Londres y Madrid buscaron la bendición del Consejo para que bendijera la guerra preventiva llevándolo al rojo vivo: empleando argumentos, diapositivas, grabados y grabaciones que al final hubieran servido para una nueva aportación al teatro del absurdo. A toro pasado, Annan se atrevió a decir con más claridad que antes de que hablaran los cañones que la guerra de Irak era ilegal Pero mientras tanto le estalló bajo los pies el engendro creado por el Consejo de Seguridad y supuestamente bajo su custodia para aliviar a los iraquíes de las sanciones impuestas por el propio Consejo para castigar a su dictador, Sadam Husein, que sin embargo se benefició con largueza del tinglado. Ante la presión de la derecha republicana, que pidió su dimisión, Annan se vio obligado a nombrar a Paul Volcker, ex presidente de la Re- serva Federal de Estados Unidos para que mirara bajo las alfombras de la casa. El primer cadáver nada exquisito se llama Benon Sevan, director del programa, que, según Volcker, no fue precisamente un contable impecable. El asunto puede todavía salpicar a Annn por culpa de su hijo Kojo, empleado de una empresa que supervisaba parte del programa y que, frente a lo dicho por el propio secretario general, siguió trabajando para la firma después de que se le hubiera adjudicado uno de los contratos. Estados Unidos acaba de nombrar a John Bolton, feroz crítico de la organización, que llegó a decir que si desaparecieran diez pisos del secretariado no se perdería gran cosa. Claro que no especificó si eran los diez pisos más altos, donde este diplomático de manos finas, maneras suaves y alma impenetrable tiene su despacho, los que no importaría que volaran. www. fernandoiwasaki. com