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ABC DOMINGO 27 3 2005 Los domingos 51 Vivían pensando en ahorrar y dormían por el suelo en colchones, como los inmigrantes de hoy en España recuerda una religiosa española Los ahorros de la emigración cubrían entre el 17 y el 35 por ciento del déficit comercial español Allí, en Béjar (Salamanca) de cuyo sector textil salieron los primeros grupos, los jóvenes te preguntan: ¿qué es eso de la emigración? Es un insulto para nosotras se aflige Águeda Ferreira. No existimos insiste María Martín, entre tanto viuda. Así se siente Manuela Baglieri, que cuando vamos al pueblo tenemos que oír: ya han llegado los alemanes y se le abren las carnes: Porque una es muy española Se han alemanizado, aunque no quieran admite el historiador Antonio Muñoz, que colabora en el Proyecto Migración (www. angekommen. com) con el que el Estado alemán quiere homenajear y dedicar un museo al mayor movimiento de población de la postguerra: la emigración europea que cooperó al milagro alemán y sostuvo las economías mediterráneas. Pero en ningún caso como en el español, la emigración (segunda aquí tras la italiana) estuvo tan revestida de un valor añadido: la modernidad y Europa Los españoles tenían inmensas ganas de salir y aprender dice Horst Kubiak, el mago de la operación que abrió Alemania a los primeros españoles, eran muy listos, sólo que España no les daba ninguna posibilidad franquista y germanófilo de la embajada en Bonn; el delegado de Trabajo y Emigración, Miguel de Lis; y el jefe de personal de la histórica textil Wülfing Söhne, Horst Kubiak, que había conocido el carácter español siendo prisionero en la URSS con soldados de la División Azul Ante la lenta negociación, se plantó en Béjar en marzo del 60 y se llevó un autocar con las primeras 43 chicas de la emigración. Ésta se diferenció de otras en dos aspectos contrapuestos: el control en origen y la movilización asociativa en destino. El régimen se había reservado una centralización de la contratación, que adjudicaba a cada provincia el Instituto Español de Emigración, e intentó un control en el exterior con las Misiones Españolas, encomendadas a la Iglesia, y las Agregadurías Laborales, de las que fue artífice devoto Sorribes; éstas, previstas para evitar el contacto del obrero con los sindicatos, tuvieron un resultado asistencial muy ventajoso y es un caso único en el fenómeno de la emigración en Alemania. ha lamentado el trato indiferente recibido después del ex presidente. Vivían pensando en ahorrar y dormían por el suelo en colchones, como los inmigrantes de hoy en España dice Carmen Delgado, religiosa del Santo Ángel, desde hace años con los emigrantes de Remscheid. Aquí, la región más fría de Alemania, los andaluces se morían de frío, otros de soledad. Comían comida de perros al no saber identificar las latas, dice el columnista del Süddeutsche Zeitung Juan Moreno, hijo de almerienses en Fráncfort; mi madre vio que en su calle ponía Einbahnstrasse (calle de dirección única) y hacía que le escribieran a ese remite. El choque era duro: parece que en España no exista más que el sexto mandamiento y aquí, no es que no exista, pero no es el principal... reflexiona el cura en la serie de reportajes de Angel M. de Lera para ABC, publicados luego en Hemos perdido el sol y considerado uno de los más completos documentos sobre el encuentro hispano- alemán. Conciencia política Desde el sindicato IG Metall, y con el apoyo inestimable del diputado y luego ministro Hans Matthöfer, activistas como Manuel Fdez. Montesinos- -hoy en la Fundación García Lorca- Juan Manuel Puente y Carlos Pardo se esforzaban en la misma dirección pero en sentido contrario, para enojo de la embajada: Crear una conciencia política al trabajador Ello no resta curiosidad a la figura del asesor laboral, jurídicamente digna de estudio impulsada por un combativo mito local llamado Manuel Rojas, socialista pese a la mano derecha del franquista Sorribes, y aún hoy defendiendo pensiones o asignaciones por niño en los tribunales alemanes. El caso es que Misiones Españolas, Círculos Culturales, Cáritas alemana, Asociaciones de Padres y otros grupos como la UGT y el PCE competían por los 600.000 emigrantes, creando una fuerte conciencia asociativa y más tarde crítica: es reseñable que un grupo de españolas de la chocolatería Stollwerk de Colonia protagonizaran posiblemente la primera huelga de la historia de los inmigrantes en Alemania, según Sotelo con el auspicio de UGT. Aquí habíamos madurado ya todos mucho recuerda el cura de San Bonaventura, las relaciones con los comunistas eran majas y te traían a los hijos para la Primera Comunión Aunque los consulados minaban el activismo con listas negras éste iba en aumento y, en casos como en Ahlen, Cáritas pasó a ser del PCE. Pero la militancia de unos y otros terminó siendo superada por el activismo educativo de las asociaciones de padres, la familia española, por modesta que fuera, era la más responsable con sus hijos y misiones, círculos y asociaciones terminaron fundiéndose. También el Expres Español de Carlos Pardo, y Radio Baviera- -con Josep Moll y Manuel Moral- -competían por esa influencia con 7 Fechas de la prensa del Movimiento. Moll fue luego candidato a alcalde en Mallorca y Manuel Moral aún no perdona un artículo al uso de 1972, publicado por un enviado de ABC, contra la visión ca- Un futuro que nunca llegaba Vi a aquellas chicas cumplir su sueño dice Kubiak. Pero la sensación de pérdida planea sobre muchas tardes del emigrante. No vivían el presente sino para crear un futuro en España que nunca llegaría, o no como lo pensaban dice María del Carmen Delgado, iban haciéndose una casa allí que apenas han llegado a vivir, tenían TV en color allí y no aquí confirma Moreno. Ésta es una lección que deberían escuchar los inmigrantes que ahora llegan a España, que vida sólo hay una dice la religiosa Delgado. Las historias son miles, más positivas las de quienes limitaron su estancia que las de quienes fueron retardando el regreso, o los hijos llegaron complicando la decisión, y encima las devaluaciones y los bancos españoles, que fueron los más indecorosos según Sotelo, minaron la ganancia. Éstos, a falta de éxito, no volvieron a sus pueblos y se establecieron en la periferia de ciudades. Es una historia por escribir ha dicho Josefa Cendrero, al frente de una de las asociaciones de retornados; pero queda poco para que se pierda la memoria de la primera emigración advierten expertos. Una gran exposición en otoño en la estación de Colonia pretende darles un primer y casi último homenaje. Aunque Colonia creará un Museo de la Emigración, la administración española sigue sin mostrar interés. Si una cosa dice de verdad aquella crónica de ABC tan lamentable como lamentada en Radio Baviera es que ese formidable movimiento transfronterizo creó seguramente a los pioneros de una patria europea. Muchos aprendieron a escribir fuera, a no tirar papeles y su conciencia cívica. Y la solidaridad: Ha sido difícil, pero conocer la misión española ha sido lo mejor que me ha ocurrido nunca dice Juana, que está a punto de regresar con Marcelino, y cuya hija se ha establecido en Barcelona con una empresa alemana: Con otros hijos de aquí han formado su pequeño Remscheid Tal vez nadie más entienda sus tres culturas: la española, la alemana y la del hijo de emigrante. Españoles en Remscheid. De arriba abajo, Antonio Muñoz, historiador; Horst Kubiak, el alemán que halló el filón de Béjar, y algunos de nuestros emigrantes Un Plan Marshall para España En la emigración española, que no se puede entender sin el atraso y aislamiento que asfixiaba a España, subraya Muñoz, se entrecruza el paro creado por el Plan de Estabilización del 59, la urgencia por romper el aislamiento y la necesidad de divisas: 7.000 millones de dólares entraron en España de la emigración, en lo que un procurador calificó como el auténtico Plan Marshall para España, además de ser la válvula de seguridad que garantiza un desarrollo social y económico sin fricciones Pues la emigración fue entendida por el régimen también en términos de paz política dice Sotelo. La preocupación comunista unía a Bonn y a Madrid en la firma de un convenio, que tuvo oposición y retrasos pero al que ayudó cierta cooperación militar con Alemania, negociada por Brentano y Castiella. Pero adelantándose a la política, los artífices fueron nombres como Enrique Sorribes Peris, un diligentísimo Una gran exposición en otoño en la estación de Colonia pretende dar un primer y casi último homenaje a la emigración europea que cooperó al milagro alemán tastrofista de la España de Franco y los responsables de tanta insidia en Radio Baviera. A Pardo, tras publicar una comparación entre Hitler y Franco cuando el juicio de Burgos, tuvo que sacarlo el propio Matthöfer de la DGS, amenazando a Madrid con la denuncia del convenio de emigración. Pero Matthöfer, en cuya casa habría estado Felipe González el día que murió Franco,