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ABC DOMINGO 27 3 2005 Nacional DOS MESES DE LA CRISIS DEL CARMELO 23 Indemnizaciones que sientan precedentes La Generalitat, remisa en un principio, acepta pagar por daños morales À. G. BARCELONA. El gran número de damnificados por la crisis del Carmelo y los distintos grados de afectación han hecho que la negociación de las indemnizaciones esté siendo de enorme complejidad. Los reparos iniciales de la Generalitat a reconocer el concepto de daños morales ha dificultado el acuerdo. Pese a ello, y en comparación con otras crisis- -se recuerda ahí los incendios del verano de 2003- las ayudas económicas que se han puesto ahora sobre la mesa son generosamente inéditas. Los vecinos sostienen que son pocas; la administración alega que nunca antes se había hecho un esfuerzo similar. En última instancia será la Justicia la que determine la responsabilidad por el hundimiento, y por tanto, quién se hace cargo de la factura. miembros que haya perdido su piso recibirá pues un piso nuevo y 230.000 euros, ayuda del Gobierno al margen. De resultas de este acuerdo se hizo más difícil la negociación con el grueso de los afectados- -unos 900- que sí bien podrán volver a sus pisos, también creen tener derecho a una aportación generosa. Sus letrados piden en concepto de daños morales 15.000 euros por persona, más 2.000 euros por persona por cada mes fuera de sus ca- sas. La Generalitat, por su parte, mantiene su oferta inicial de 6.000 euros por familia, otros 1.000 por persona en concepto de daños morales y 500 por persona por cada mes de desalojo, ade- Una familia de cuatro miembros recibirá unos 230.000 euros y un piso nuevo más del compromiso de reparación de los daños. Para cubrir la probable depreciación de sus pisos, los vecinos reclaman también el compromiso durante quince años de que la Generalitat recompre los pisos a precios anteriores a la crisis. Las negociaciones se reemprenden el martes. En paralelo, también se conceden subvenciones a los comercios cerrados: 2.000 euros por comercio y otros 1.500 mensuales en concepto de lucro cesante. Por otra parte, las ayudas del Gobierno- -se asegura que acumulables con otras subvenciones- -son de 11.500 euros por familia por pérdida total de la vivienda, 10.000 por negocio ubicado en los edificios destruidos y 6.000 para los desalojados temporalmente. Efectos colaterales en Sallent En todo caso, el volumen de las ayudas marca un precedente ineludible a partir de ahora en cualquier crisis futura que se produzca, y, a la vez, indigna a quienes han sufrido un caso similar recientemente, como es el caso de los desalojados por aluminosis en Barcelona. Sea como fuere, las consecuencias ya se han dejado notar, y el pasado miércoles, por ejemplo, los vecinos de la localidad de Sallent (Barcelona) uno de cuyos barrios sufre gravísimos daños estructurales, arrancaban a la Generalitat un acuerdo por el que llevaban años luchando de manera infructuosa. Son los efectos colaterales del hundimiento del túnel del Metro. En el Carmelo, a las dificultades para llegar a un acuerdo se sumaron en las primeras semanas la imposibilidad de la administración para encontrar entre los afectados interlocutores reconocidos por la mayoría de los vecinos. La proliferación de asociaciones, abogados y hasta algún espontáneo que llegó a acaparar titulares sin apenas contar con representación, llevó a que durante muchos días las negociaciones quedasen bloqueadas. Así, por ejemplo, la Asociación de Vecinos del Carmel asumió en un primer momento el liderazgo ante la falta de un colectivo específico de afectados. No obstante, el talante más pactista de la asociación- -se acusó a su presidente de hacerle el juego al PSC- -llevó a los afectados a organizarse por su cuenta y a acudir de inmediato al asesoramiento legal. Ahora mismo, las negociaciones se conducen a distintos niveles. Por un lado están los vecinos más afectados, es decir, aquellos que han perdido su vivienda, 34 familias que ya han logrado un acuerdo. La Generalitat ha accedido a ofrecerles un piso nuevo y a indemnizarles con 70.000 euros por hogar- -10.000 euros más a partir del segundo miembro de la unidad familiar- -por el contenido de sus pisos. De igual manera, y después de arduas negociaciones, la administración dará otros 30.000 euros por persona por daños morales. Una familia de cuatro