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10 La Entrevista DOMINGO 27 3 2005 ABC FRANCISCO LLERA Catedrático de la Universidad del País Vasco y director del Euskobarómetro Zapatero tiene que convencer a IU de que no pacte con el PNV y deje de dividir al País Vasco en dos Las cuentas del 17 de abril casi le salen. Aunque sus cálculos vuelven a dar la llave a IU EB con un empate nacionalismo- no nacionalismo, Llera cree que PP y PSOE subirán como para convencer a Madrazo de que no puede contribuir a dividir al país Y pide a Zapatero que lidere ese pacto TEXTO: MANUEL ERICE, ANA ANTOLÍN FOTOS: TELEPRESS BILBAO. No llega solo. Dos años de falsa calma no dan para bajar la guardia. Corre el mes de marzo del año 2005, restan poco más de veinte días para otras elecciones y el País Vasco, para vergüenza de todos, sigue siendo ese rincón exclusivo de la Vieja Europa donde se habla y se escribe con escolta, a excepción de quien abraza el nacionalismo. En el céntrico hotel bilbaíno que nos acoge a orillas del Nervión, Francisco Llera confiesa no haberlo asumido del todo- nunca te acostumbras aunque recuerda, mitad orgullo, mitad reproche, que él se fue un año pero ha vuelto para quedarse. No en vano, su discurso nunca decae en determinación: Lo que falta en este país es pedagogía democrática, insistir e insistir, y los partidos tienen mucha culpa de eso A juicio del director del Euskobarómetro, es la gran clave para que el cambio político se acabe produciendo -Señor Llera, cuatro años después de la última cita, desde su observatorio, ¿cómo ve a la sociedad vasca que va a votar el 17 de abril? -Yo creo que está más dividida, aunque ligeramente menos crispada. Las encuestas nos dicen que se ha rebajado la sensación de miedo, de falta de libertad, incluso la crispación por el enfrentamiento entre nacionalistas y no nacionalistas, pero está claramente más dividida. ¿Por qué? Por el plan Ibarretxe. La sociedad nos había anunciado que iba a traer más división. En la medida en que el plan no se ha parado y ha seguido hacia adelante y se plantea ahora para un futuro referéndum, el enfrentamiento se vuelve a acentuar. -Sus estudios aprecian también un creciente rechazo del terrorismo. ¿Se debe simplemente a una evolución interna o ha influido el impacto del 11- M? -Sinceramente, el 11- M ha afectado menos a la opinión pública en el País Vasco en relación a la violencia endógena. Primero porque nos afecta menos por distancia o por ausencia de grandes núcleos urbanos objeto de atentados. Lo que nos afecta aquí es nuestra propia dinámica, y ésa es anterior al 11- M. Hombre, quizá la masacre sí haya acentuado una dinámica de re- chazo al terrorismo, quizá más en los entornos radicales que en el conjunto de la sociedad... Pero lo que ha acelerado eso ha sido la falta de atentados, la ilegalización de Batasuna. Alguien nos amenazó: Ojo con eso, que va a traer más radicalización... Pues bien, ya hemos visto que no. ¿Y cuánto han influido los movimientos cívicos desde Ermua? -Decisivamente. La sociedad actúa muchas veces por impulsos psicológicos. Cuando hay quienes pierden el miedo y dan la cara, la sociedad también pierde el miedo. Cuando ha habido en algún momento cierta desmovilización, entonces ha aumentado la sensación de miedo. -Más allá de las siglas y los partidos, ¿qué se juegan los vascos en estas elecciones? -Yo creo que nos jugamos fundamen- PARTIDO POPULAR Pese a que la pérdida del Gobierno central le hará retroceder, tiene una gran capacidad de resistencia por la tenacidad de estos años PSE- PSOE Es el eje de estas elecciones; cuenta con el empuje de Zapatero como presidente en alza y en Euskadi. Creo que ahora está en plena forma PNV- EA Ibarretxe ha planteado las elecciones sobre una doble mentira: no habrá referéndum ni negociación. Va a empezar a pagarlo LOS ESCAÑOS DE BATASUNA Yo creo que sus siete escaños se los podrían repartir PNV EA, entre 3 y 4; PSE, 2, y PP, 1 ó 2 talmente la convivencia en paz y también la estabilidad, no sólo institucional, social, sino también un horizonte de seguridad para nuestra economía. Para un empresario, la inestabilidad, y no sólo eso, también la sangría demográfica, que se puede agudizar aún más, puede resultar fatal. -Pero a Ibarretxe no parece que le vaya tan mal con ese discurso de progreso, de modernización económica, de un país casi en estado idílico... -Le va bien hasta que le vaya mal... ¿Hay una falta de capacidad crítica de la sociedad vasca? -Vamos a ver, juega con ventaja quien puede repartir beneficios. En Euskadi tenemos una situación financiera privilegiada. Yo siempre he defendido que el concierto económico es un privilegio. Otra cosa es que estemos dispuestos a pagarlo a costa de algo. Históricamente, el concierto fue un premio de la Corona al tradicionalismo, y el nacionalismo lo hereda. Y ahora lo utiliza mal. Nos podemos permitir el lujo de tener las pensiones más altas y los mejores servicios de España y que nos siga sobrando el dinero. En una hipotética independencia, eso se ha acabado. Estamos pagando al Estado en torno al 10 por ciento de lo que nos gastamos. ¿En qué lugar del mundo descentralizado se da esa situación? Eso es lo que permite repartir beneficios en la sociedad y, sobre todo, permite al nacionalismo mantener el beneficio clientelar, que es importantísimo. -Y este discurso, ¿va a calar algún día en la sociedad? -Bueno, yo creo que lo está haciendo. Poco a poco, pero lo está haciendo. No se puede mantener permanentemente el victimismo. Antes, el PP era el agresor. Ahora, ¿también lo va a ser el PSOE a pesar de su discurso de guante blanco? ¿No será que son ellos los responsables? Yo creo que la gente se empieza a dar cuenta. -Entremos en las elecciones. ¿Se puede decir en 2005 que hay igualdad de oportunidades para todos los partidos? -Claramente no. Lo acabamos de ver el fin de semana pasado en Durango,