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ABC VIERNES 25 3 2005 Deportes 87 Momento en el que Willy lanza el penalti y el balón vuela lejos del alcance de Luciano, que se fue justo al lado contrario El penalti más largo de la historia del fútbol acabó en gol. Con una expectación sin precedentes, más de mil personas en el estadio del Trujillo, televisión, radio, prensa... Willy, ariete local, engañó a Luciano, meta del Alagón, y se cobró la deuda pendiente desde hace 60 días LOS PROTAGONISTAS Willy El lanzador Sólo mi familia y los amigos sabían que lo iba a tirar yo Salió, chutó y triunfó. Punto final a sesenta días de bromas. Yo sabía que iba a tirarlo desde el día que lo pitaron, porque soy yo el que los tira siempre, aunque lo mantuvimos en secreto y no se lo dije más que a la familia y a unos amigos Juan José Pablos Torres era ayer el futbolista más feliz de España. Este tipo de penaltis son de los que cualquier jugador sueña con tirar y marcar reconocía. A pesar de la importancia de la acción, los entrenamientos previos al partido no fueron especiales. Tiré un par de penaltis el jueves, nada más. Es que si los ensayas mucho es peor Luciano El portero No pude hacer nada, lo ha tirado muy bien y ha sido imparable Ha sido imparable. No he podido hacer nada porque lo ha tirado muy bien, me ha engañado Y eso que hizo casi todo lo que hacen los porteros que salen en televisión: habló con el delantero antes del lanzamiento, sobre la raya de meta hizo aspavientos con los brazos... Pero de nada sirvió. Habitual suplente del Alagón- este año he jugado más partidos matiza- valga en su descargo que el penalti más largo de la historia reciente del fútbol español debió repetirse, pues los jugadores de ambos equipos invadieron el área antes de que Willy tocara el balón. dos pasos, una paradinha chuta... Sesenta días más tarde, ante diez veces más espectadores que el 23 de enero, Willy, el de la ferretería, batió a Luciano. Dos minutos después, el policía local de Alagón tuvo que volver a agacharse para recoger el balón de su meta. Desdichas de un portero suplente de la Preferente extremeña en su día grande. El ferretero robó la cartera al policía TEXTO J. ARMERO FOTOS LORENZO CORDERO TRUJILLO. Junto al círculo de cal, con el 9 a la espalda, Willy, 22 años, dependiente en una ferretería y máximo goleador del Trujillo C. F. Frente a él, a once metros, con el dorsal 1 Luciano, policía municipal de Alagón y habitual portero suplente del equipo del pueblo. En juego, el penalti más largo de la historia reciente del fútbol español. Tardó 60 días en lanzarse y Willy lo marcó en un segundo. Hace sesenta días su señalización motivó la expulsión del portero, una trifulca considerable y la suspensión del partido Trujillo- Alagón. Ayer, en el Estadio Julián García Guadiana de Trujillo, se acabó la historia ante la mirada expectante y pícara del millar de espectadores que llenaron el campo y con cámaras de televisión, fotógrafos y periodistas pendientes del balón. Expectación sin precedentes en el césped y en la grada, donde el rumor salta de butaca en butaca. Va a tirarlo Willy, te lo digo yo presume un joven apostado justo detrás de la portería, el lugar más preciado. A unos metros de él, otro va más allá: Lo va a tirar a lo Panenka El entrenador local, Fernando Gómez, recurre al manual del perfecto míster minutos antes de las grandes citas y echa balones fuera. No lo tengo decidido- -afirma rotundo- Al principio seleccioné a cuatro futbolistas, luego descarté a dos y ahora tengo que elegir uno, según el estado anímico. Puede ser Willy o Juan Junto a la banda, con los codos apoyados en la barandilla verde que rodea el terreno de juego, un histórico del fútbol local no le quita ojo al portero rival, al que un compañero bombardea a Al Trujillo aún le deben un penalti de 1943 El que Willy lanzó ayer (en la imagen consuela a Luciano, el portero) no es el penalti más largo de la historia del fútbol ni de lejos. Al menos, no en los anales del Trujillo. Vicente, secretario del club, recuerda otro. Me lo contó hace poco un socio veterano desvela. Fue el 19 de diciembre de 1943, el Trujillo estaba en Tercera, jugó en casa contra el Salamanca. Cuando el partido estaba a punto de terminar pitaron un penalti a favor del Trujillo, los jugadores del Salamanca se amotinaron y el árbitro decidió suspenderlo 62 años después, el Trujillo aún tiene un penalti pendiente. Bote para pagar al árbitro Es la leyenda que decora el cubo de plástico rojo que en la fotografía sujeta el hombre a la puerta del campo de fútbol de Trujillo. El buen ambiente previo a la reanudación del partido no tuvo continuidad después y hubo un conato de enfrentamiento entre aficionados de ambos equipos, que obligó a los tres policías municipales presentes en el estadio a calmar los ánimos. penaltis. Ese portero falla por la derecha sentencia el analista. De entrada, ese portero no tiene mala pinta. Es alto y parece fuerte. Resulta fácil imaginarle con la gorra de plato calada y la mano en la porra. Su compañero de faena decide interrumpir la retahíla de penaltis y los dos enfilan el vestuario. Dos minutos después, todos los protagonistas saltan al césped ante la algarabía generalizada. En torno al punto de penalti se concentran media docena de jugadores, más el árbitro. Hay pequeños escarceos, una mano aquí, otra allá, hasta que Willy coge el balón. Luciano se le acerca y le dice algo. El portero retrocede sin perder de vista al delantero. El lanzador se aleja lentamente del balón. Suspense, intriga, misterio, silencio. Suena el silbato. Willy da