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ABC VIERNES 25 3 2005 77 El PP duda de la eficacia de Miguel Sebastián para coordinar la denominada Agenda de Lisboa La OPEP descarta de momento aumentar de nuevo su producción en otros 500.000 barriles diarios La ampliación de la UE a 25 miembros no es asunto baladí para España ya que están en juego las ayudas comunitarias, que corren serio peligro en el nuevo presupuesto para 2007- 2013 Las ayudas a I+ D +i, la última baza de España para no perder fondos de la Unión Europea TEXTO: MARIBEL NÚÑEZ. ENVIADA ESPECIAL BRUSELAS. El presupuesto de la Unión Europea para los años 2007- 2013, conocido también como Perspectivas Financieras, es el gran tema económico que se tiene que ventilar este semestre en Bruselas. La encargada de este espinoso asunto, que se aprueba únicamente por unanimidad, es la comisaria de Política Regional, la polaca Danuta Huebner. En su última visita a España advirtió, y en un castellano perfecto para que no cupiesen dudas, que los 11.000 millones de euros que recibió España por año en el anterior periodo presupuestario (2000- 2006) ya no llegarán más. La razón es que tras la ampliación de la UE a 25 miembros, España ha superado el 90 de la renta media europea, con lo que ha perdido el derecho a recibir los citados fondos de cohesión. El Gobierno, ante esta situación y después de enarbolar la bandera de que España no puede pagar toda la factura de la ampliación, ha decidido seguir los consejos que le han dado desde las instituciones comunitarias y se han apuntado al carro de los fondos para I+ D +i (investigación, desarrollo e innovación) para intentar que el aterrizaje de la pérdida de fondos sea más suave. Estas nuevas ayudas, que están aún sin cuantificar, comenzarán en 2007. En este contexto el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha aprovechado el Consejo de primavera de la Unión Europea, que se ha celebrado esta semana, para promover lo que ha denominado el club de los amigos de la cohesión con los antiguos países del Este, para ir ganando adeptos para la causa. Así, Zapatero se entrevistó con el primer ministro griego, Costas Karamanlis, con quién acordó defender una posición común respecto a los fondos y un presupuesto suficiente En cualquier caso, fuentes del Gobierno aseguran que el aterrizaje en materia presupuestaria será suave porque, aunque no se llegara a un acuerdo, en los años 2007 y siguientes aún quedarán pagos pendientes por llegar de Bruselas de ejecuciones presu- puestarias correspondientes a ejercicios pasados. El Consejo de la Unión Europea está ahora dividido entre los que defienden la propuesta de la Comisión Europea, que supone un techo real para el presupuesto de la Unión equivalente al 1,24 de la Renta Nacional Bruta, como es el caso de España, y los seis países contribuyentes netos, entre ellos Francia y Alemania, que reclaman limitarlo a un 1 para disminuir su aportación a las arcas comunitarias. Sin embargo, la aceptación por parte de los Veinticinco de las exigencias de Francia y Alemania de flexibilizar los rigores del Pacto de Estabilidad y de Crecimiento, así como los cambios que se introducirán en la directiva de servicios promovida por el comisario Bolkestein, hacen prever que habrá acuerdo para que el presupuesto de la UE sea del 1,24 del PIB, cosa que beneficiaría a los intereses españoles, porque no se reduciría la capacidad financiera de la Unión Europea. El visto bueno de la UE a la reforma del Pacto de Estabilidad abre esperanzas de acuerdo para el presupuesto Zapatero y Durao Barroso, en un momento del Consejo de la UE EPA El cheque británico en el punto de mira Una de las claves del próximo Presupuesto de la UE es el conocido como cheque británico una compensación concedida en los años ochenta a Londres, de alrededor de 5.000 millones de euros al año, para limitar su contribución excesiva a las arcas comunitarias. Los británicos ven cómo desde diferentes países europeos, como los nada desdeñables Francia y Alemania, y la propia Comisión Europea, les lanzan mensajes insistentes para que se vayan haciendo a la idea de que tienen que ir despidiéndose de este montante de dinero. Tal y como dijo el miércoles el presidente de turno de la Unión Europea, el luxemburgués Jean- Claude Juncker, las cosas han cambiado mucho en 20 años, ahora somos 25 y algunos mucho más pobres que Reino Unido, a lo que se une que este país es ahora mucho más próspero que antes Una de las razones que esgrimieron los británicos en su día para reclamar este dinero es que el 70 del gasto de la UE se destinaba a ayudas agrícolas, de las que no se beneficiaba el Reino Unido. Ahora este porcentaje se ha reducido al 30 tras las últimas reformas de la Política Agrícola Común (PAC) Por su parte, el Presidente de Francia, Jacques Chirac, no se ahorró comentarios y aseguró que no se cerraría la negociación del presupuesto comunitario si no se ponía sobre la mesa el cheque británico, todo un aviso para navegantes. De momento, Londres guarda silencio sobre esta batalla que no ha hecho más que empezar.