Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
76 VIERNES 25 3 2005 ABC Economía Consumo y producción de materiales Petróleo Millones de barriles día 79 795 99 Automóviles Millones de vehículos 1.100 Carbón Millones de toneladas 2.800 2.500 Cereales Mill. toneladas año 2.000 Carne Mill. toneladas año 239 181 1.352 20 6 Consumo China 2004 Consumo EE. UU. 2004 Producción mundial 2004 Proyección consumo China 2031 800 226 24 Flota China 2004 Flota EE. UU. 2004 Flota mundial 2004 Proyección flota China 2031 Consumo China 2004 Consumo EE. UU. 2004 Consumo mundial 2004 Proyección consumo China 2031 Producción mundial 2004 Proyección consumo China 2031 Producción mundial 2004 Proyección consumo China 2031 574 Fuente: Earth Policy Institute El crecimiento chino colapsará en tres décadas la producción mundial de materias primas El consumo del gigante asiático superará las existencias de petróleo, carbón, papel y coches chinos emplearan el petróleo al mismo ritmo que los estadounidenses necesitarían 99 millones de barriles al día, 20 millones más de los que producen cada día los pozos de todo el mundo PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. En sólo 30 años, China ha pasado de ser una atrasada nación de campesinos a convertirse en una potencia mundial. Pero la transformación del país no ha hecho más que empezar, por lo que su plena irrupción en el mercado internacional puede provocar una revolución de efectos imprevisibles. Con un crecimiento económico superior al 9 anual y con unas previsiones del 8 para los próximos ejercicios, el imparable desarrollo del gigante asiático amenaza la estabilidad del sistema de producción del planeta, que se podría ver desbordado por el descomunal consumo chino dentro de tres décadas. Así lo pone de manifiesto un informe del prestigioso Earth Policy Institute norteamericano, que ha tomado como base el incremento económico del 8 anual para efectuar unas proyecciones de futuro sobre la proliferación del consumo y la subida de la renta per cápita, que ahora oscila entre los 9.422 yuanes (865 euros) de las ciudades y los 2.936 yuanes (272 euros) del campo. Según dicho estudio, China duplicaría su crecimiento económico cada nueve años y alcanzaría los actuales ingresos per cápita de Estados Unidos, que ascienden a 38.000 dólares (29.056 euros) en 2031. En caso de que la economía redujera su desarrollo hasta el 6 anual, dicha equiparación se alcanzaría en 2040. Como consecuencia, buena parte de los b Si los 1.450 millones de chinos que habrá entonces dispondrán del dinero suficiente como para consumir tanto como hoy lo hacen norteamericanos y europeos. La presión que tan gigantesca demanda ejercerá sobre la producción mundial será insostenible para ciertos elementos básicos. El primero de ellos es el petróleo, puesto que, si los chinos emplearan el oro negro al mismo ritmo que los estadounidenses, necesitarían 99 millones de barriles al día, 20 millones más de los que producen cada jornada los pozos de todo el mundo. Lo mismo ocurriría con el carbón, ya que el consumo del gigante asiático podría equipararse al norteamericano, cifrado en dos toneladas anuales por persona, y dar lugar a una utilización de 2.800 millones de toneladas cada ejercicio. Una demanda que no podría ser satisfecha por los 2.500 millones de toneladas que generan las minas del planeta en la actualidad. A este serio problema de abastecimiento hay que sumar los graves daños medioambientales que entrañaría tal situación, puesto que China emiti- ría por sí sola más gases de efecto invernadero que el resto del mundo y dispararía la contaminación y el calentamiento global. Igual de preocupante resulta la invasión de coches que viene sufriendo este enorme país. Si China alcanzara el nivel de 0,77 automóviles por persona que tiene EE. UU. (tres vehículos por cada cuatro individuos) su flota superaría los 1.100 millones de coches en 2031 y rebasaría por sí misma los 795 millones que hoy circulan por las carreteras de la Tierra. Por si fuera poco, el coloso oriental necesitaría una superficie igual a la que destina a las plantaciones de arroz con objeto de pavimentar autopistas y aparcamientos. Consumo de acero China también se situaría a la cabeza en el consumo de acero, que pasaría de 258 millones de toneladas a 511 millones y superaría así a todos los países occidentales, lo mismo que pasa con el papel. Mientras en estos momentos sólo se emplean 27 kilos por persona, la tasa norteamericana, fijada en 210 ki- los, elevaría en 2031 el gasto de papel hasta los 303 millones de toneladas, casi el doble de los 157 millones de una producción que ya amenaza a los bosques del planeta. Con respecto a los alimentos, cada chino vería incrementado su consumo anual de cereales de los 291 kilos actuales a los 935 que se comen en Estados Unidos. Así, el país cuadruplicaría los 382 millones de toneladas agotados en estos momentos, hasta llegar a los 1.352 millones, lo que equivale a dos tercios del cultivo de grano mundial, calculado en 2.000 millones de toneladas. Por su parte, la ingesta de carne subiría de 64 millones de toneladas a 181 millones, cuatro quintos de una producción cifrada ahora en 239 millones de toneladas. Tan alarmantes previsiones son aplicables también a la India, que crece a un ritmo del 7 cada año y cuya población superará a China en 2030. Por ese motivo, el informe del Earth Policy Institute concluye que esta destrucción del entorno llevará a una bancarrota económica y ecológica La escasez de recursos amenaza a los países desarrollados Lejos de ser catalogados como catastrofistas, los informes del Earth Policy Institute son seguidos con especial interés por el régimen de Pekín. No en vano, el director de este reputado centro, Lester Brown, ha sido condecorado por la Academia China de Ciencias Sociales por su contribución al desarrollo del gigante asiático, que el año pasado superó a Estados Unidos y se convirtió en el país que más consumía del mundo. Pero el estudio que alerta sobre las amenazas de su imparable crecimiento no sólo se centra en China, sino que también lanza una llamada de advertencia a los países desarrollados, a cuyos niveles de riqueza y consumo aspira la mayor parte del planeta. Según explica Brown en su análisis, el modelo económico que ha hecho prosperar a Occidente, basado en el petróleo, la industria del automóvil y el consumo de usar y tirar, no funcionará para China simplemente porque no hay recursos suficientes En este sentido, tampoco será efectivo para los 3.000 millones de personas de los países en desarrollo que quieren consumir como los americanos ni seguirá siendo válido para los 1.200 millones de habitantes de las sociedades industriales que compiten por unos recursos escasos dentro de una economía cada vez más globalizada Frente a dichas fuentes, propone la energía eólica, la hidroeléctrica, la geotermal, la solar y el biocarburante.