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52 Espectáculos VIERNES 25 3 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Vida acuática con Steve Zissou El secreto está en encontrar la gracia E. R. M. Wes Anderson: Es más atractiva la idea del fracaso que la del triunfo ABC MADRID. Vida acuática con Steve Zissou película protagonizada por Bill Murray, Anjelica Huston, Jeff Goldblum, Willem Dafoe, Owen Wilson y Cate Blanchett, y que ha dirigido Wes Anderson Academia Rushmore y Los Tenenbaums está lejanamente inspirada en el gran oceanógrafo y divulgador científico Jacques Costeau. Lejanamente, porque al naturalista que interpreta Bill Murray- -Steve Zissou- -un mitológico tiburón jaguar le ha devorado a su mejor amigo y él se embarca en esta aventura para vengarse. En palabras de Wes Anderson, Zissou vive presionero de su personal idea del fracaso. Todo lo que le ocurre en la película es resultado de su gran insatisfacción personal. Él piensa que su vida personal y su carrera se han deslizado por la pendiente, aunque esos sentimientos contradictorios no aparezcan sino hasta el segundo tercio del filme. A mí me resulta más atractiva la idea del fracaso que la del triunfo- -asegura- y creo que simpatizarán con este personaje muchos espectadores que de alguna manera sienten estar fracasando en la vida Anderson escogió a Cate Blanchett, que interpreta a una periodista embarazada (lo estaba realmente) que se embarca con Zissou, porque siempre he sido fan suyo. Nunca he trabajado con una actriz tan preparada como ella, tan concienzuda, lo que puede intimidar a otros actores que actúan con toda espontaneidad Por su parte, Anjelica Huston interpreta a la esposa de Zissou, Eleanor, que es el cerebro de la operación, y aunque sea un desastre en su vida personal, su personaje es más sabio que los de Bill Murray y Owen Wilson Wes Anderson es un cineasta tan fácil de apresar con una frase hecha como el arroz chino con dos palillos. Es tan original que los géneros se doblan ante él: su comedia es un drama en cuclillas y sus aventuras son documentales postrados o crónicas con un esguince. Hay gente, y mucha, que conecta con el cine de Wes Anderson y hasta se divierte y disfruta con él. Los Tenenbaum su anterior película, era un boleto gratis para la esquizofrenia de la opinión pública: del qué gran película al esto no hay por dónde cogerlo Muchos se rieron como hienas; otros nos quedamos tan en blanco como la culera de un tejano viejo. Y ahora aparece con esta incatalogable Vida acuática con Steve Zissou donde no hay nada, pero absolutamente nada, que se pueda considerar con esa palabra tan sosa que llamamos normal La visión por completo absurda del siniestro Willem Dafoe en pantalón corto y sonrisa necia puede ser un magnífico ejemplo de los niveles que alcanza en este sentido la película. Todo ocurre alrededor de la figura de una especie de comandante Cousteau, llamado Zissou, que interpreta con impresionante animosidad Bill Murray; la película entra y sale en su vida y su obra como la aguja de un sastre, y la teje a modo de noticiario y en tono de farsa que busca un pequeño hilo de conexión surrealista con Moby Dick (Murray está obsesionado con un tiburón- jaguar en vez de con una ballena blanca) Aunque las tramas estén más deshilachadas que la chupa de un jipi, Anderson consigue casi ambientes shakespearianos donde los celos, las paternidades dudosas, las venganzas aplazadas y otros grandes temas se frotan entre sí con cierta tendencia a lo cómico, debido tal vez al tipo de actores que elige: además del serio Murray, está Owen Wilson (siem- Willem Dafoe, Bill Murray y Cate Blanchet Dirección: Wes Anderson Intérpretes: Bill Murray, Owen Wilson, Cate Blanchett, Anjelica Houston Nacionalidad: EE. UU. 2005 Duración: 118 minutos Calificación: pre un tonto muy tonto) y unos descolocadísimos Willem Dafoe, Anjelica Huston, Cate Blanchet o Jeff Goldblum. Como suele en el cine de Wes Anderson, la música es juguetona y ágil como una pelota de playa, y también lo son los diálogos y las relaciones entre los personajes. Probablemente esté ahí el secreto de su estilo, en que todo bota sin el menor indicio previo. La cantidad de universo que mete en su película se ve adornado, en esta ocasión, por una desenfrenada inventiva visual en cuanto a criaturas marinas, y de cuyas descripciones parecen tirar al tiempo Borges y Groucho Marx. Tal vez no quede clara y rotunda la impresión personal sobre esta película, que el lector advierta bandazos en la línea de esta crónica, pero comprenderán que uno se arrugue un poco ante el modo en que tiene de desplegar su plumaje real el pavo Wes Anderson... Yo diría que, en el fondo, tras tanto estilo se esconde una incapacidad para encontrar y procurar la emoción; pero, nunca se sabe. El silencio del agua Camada negra ANTONIO WEINRICHTER Es un feliz signo de normalización que lleguen a nuestro país películas de lo que se llama Tercer Cine, que desafíen la globalización del primero (el americano) y el segundo (el europeo) Otra cosa es que luego merezcan la pena y no haya que ir a verlas con mentalidad de onegé, más allá de apreciar que nos ofrezcan una ventana a un mundo- -éste, el nuestro- -que desconocemos. Y merece la pena este primer largo de ficción de Sabiha Sumar, una documentalista especializada en retratar el mundo de la mujer. Aquí plantea un problema ideológico- -el proceso de islamización de Pakistán tras tomar el poder el general Zia en 1979- -pero no a la escala grande de la política sino a través de sus consecuencias en la vida cotidiana de una pequeña ciudad. Dos educadores que podríamos calificar de fundamentalistas llegan a la población y captan a un muchacho indolente y desorientado, cuya gradual radicalización expresa con precisión Sumar- -fiel a sus postulados que sin duda sería excesivo llamar feministas, aunque desde aquí lo parezcan- -detallando su alejamiento de las dos figuras femeninas que marcaban su vida, su novia y su madre. El que esta última, interpretada con sutileza trágica por Kirron Kher, sea una figura a caballo entre Pakistán e Dirección: Sabiha Sumar Intérpretes: Kirron Kehr, Aamir Malik, Arshad Mahmud, Salman Shahid Nacionalidad: Pakistán, 2004 Duración: 105 minutos Calificación: India, entre el sufismo y el islamismo, le otorga al relato una ejemplar baza melodramática que no se explota a fondo, pese a que el melodrama sea un género bien vigente aún en esta cultura: pero la directora prefiere seguir una línea narrativa fría y expositiva que le acaba dando un alcance más general a la anécdota y hace más eficaz la denuncia que plantea.