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ABC VIERNES 25 3 2005 Sociedad 45 Ciencia Descubiertas células y vasos sanguíneos, en apariencia intactos, en los huesos de un dinosaurio T. Rex Los científicos intentarán ahora aislar proteínas y ADN de esos tejidos que no llegaron a fosilizar A. AGUIRRE DE CÁRCER MADRID. Células aparentemente intactas y vasos sanguíneos se han preservado durante 68 millones de años en el fémur y otros huesos de un dinosaurio Tyrannosaurus Rex, según detallan hoy científicos de la Universidad de Carolina del Norte, en un estudio que, sin llegar a la ciencia ficción imaginada en Parque Jurásico representa la más fascinante ventana para observar y comprender la biología de los dinosaurios. Las venas detectadas, todavía flexibles y elásticas, no han fosilizado, lo que suscita la posibilildad teórica de extraer ADN de esos tejidos blandos, opina el profesor Lawrence Witmer, de la Universidad de Ohio, a la luz de este estudio publicado hoy en Science Los autores del descubrimiento son más cautos y explican que, hasta que no se hagan las pruebas pertinentes, no es posible anticipar si ese material biológico de dinosaurio se ha mantenido sin alteraciones sustanciales durante decenas de millones de años. El fémur y otros huesos del esqueleto de un T. Rex fueron descubiertos en el Estado de Montana, en 2003, por el paleontólogo Jack Horner, uno de los más prestigiosos cazadores de fósiles de dinosaurios del mundo. Cuando los restos fosilizados fueron llevados a un laboratorio, la investigadora Mary Schweitzer, de la Universidad de Carolina del Norte, procedió a desmineralizar los huesos bañándolos en una solución ligeramente ácida. Sorprendentemente, a medida que el material fosilizado se disolvía, emergían de las capas internas del hueso vasos sanguíneos transparentes. Estaba totalmente emocionada. No pude creerlo hasta que repetimos la operación diecisiete veces aseguró la profesora Schweitzer a Science El mismo proceso fue observado en huesos de otra especie de dinosaurios y de otro ejemplar de T. Rex, el depredador más temible de cuantos habitaron la Tierra hasta hace 65 millones de años. En muchas de esas venas se descubrieron estructuras de color rojizo y marrón que parecen células. Dentro de ellas se aprecia la existencia de objetos más pequeños, de tamaño semejante al núcleo de las células de la sangre de las aves modernas. Además, el equipo de Schwitzer halló osteocitos, células donde se precipitan los minerales óseos, en buen estado de conservación. La gran pregunta que ahora se hacen los científicos es si las células conservan su material original después de tanto tiempo. Y es que si así fuera se podría obtener mucha información inédita sobre los dinosaurios. Hay una posibilidad razonable de que puedan contener proteínas que todavía estén intactas apunta David Martill, de la Universidad de Portsmouth. En ese caso cabría analizar la secuencia de aminoácidos de esas moléculas y compararla con la de proteínas de otros seres vivos, un proyecto que contribuiría a esclarecer las relaciones evolutivas de los dinosaurios con todas las demás especies conocidas. Actualmente, los científicos de la Universidad de Carolina del Norte buscan recursos económicos para adquirir espectrógrafos y cromatógrafos, sofisticados y caros instrumentos que permitirían reunir toda la información biológica encerrada en esos tejidos blandos recuperados de un T. Rex. Nuevos trabajos para despejar todas las dudas Las proteínas resisten mejor que el ADN el paso del tiempo. Sin embargo, no hay garantías de que si se logra extraer alguna de esas dos clases de moléculas de los huesos de T. Rex sean las que originalmente tenía ese animal. Hendrik Poinar, un especialista en la recuperación de ADN muy antiguo, matiza que se han descubierto células con 225 millones de antigüedad en el interior de ámbar. Los análisis químicos revelaron poco después que el núcleo original de esas células había sido sustituido por residuos de resina, según este investigador de la Universidad McMaster. También cabe la posibilidad de que las venas observadas en los fósiles hayan perdido su material original. Los trabajos que ahora comienza Mary Schweitzer despejarán todas las dudas. C- Vasos sanguíneos transparentes, de la matriz osea C 50 um B Vasos sanguíneos, células y tejidos blandos han sidos descubiertos sorprendentemente conservados en la cavidad interna de un fémur de Tiranosaurio Rex. Los restos tienen unos 70 millones de años de antiguedad 0,5 mm A y B- Tejidos fibrosos detectados en la cubierta de la cavidad del hueso A 0,5 mm