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ABC VIERNES 25 3 2005 29 Madrid Los madrileños aprueban con nota a sus médicos, pero critican las esperas y el desorden de los centros Las obras para ampliar Ifema con dos nuevos pabellones comienzan el próximo mes de abril Un millón de fieles volverán a arropar a Jesús de Medinaceli a su paso por el centro de la Villa Esta Cofradía es la que cuenta con mayor número de seguidores de la Semana Santa madrileña b La procesión del Cristo tendrá su momento más emotivo en el intercambio de flores con la imagen del Divino Cautivo, que procesiona a las siete de la tarde JESÚS BASTANTE MADRID. Viernes Santo. Cristo padece y muere en la Cruz. El día de dolor más intenso para el creyente, el de más fervor, el de espera ante la promesa de la Resurrección. La tarde en que todo Madrid se concentra, como en 1682, para seguir el paso de Jesús el Nazareno de Medinaceli. Cerca de un millón de fieles, según la previsión hecha de acuerdo con el seguimiento que ha tenido esta procesión en años anteriores, acuden cada año a su cita pascual con el Cristo de Medinaceli, sin duda el paso procesional más conocido de Madrid, y uno de los más venerados. Esta tarde, a partir de las siete, y si el tiempo lo permite, saldrá en procesión junto la imagen de la Virgen Dolorosa. Dos son los momentos especialmente emotivos de esta procesión: el encuentro del Cristo con su madre, al enfilar la calle de Alcalá, para incorporarse ambos a la Procesión del Silencio, y el saludo al Divino Cautivo- -que también procesiona a las siete de la tarde- que culmina con el tradicional intercambio de flores. La imagen de Jesús de Medinaceli, en una reciente procesión por las calles de la capital EFE Imagen escondida La devoción de Madrid por el Cristo de Medinaceli se remonta al siglo XVII, cuando la imagen fue reconquistada de su secuestro en tierras musulmanas. En 1682, la talla recibió un desagravio público en la capital de España, a la que acudió el todo Madrid Tras una intensa vida, que la llevó a ser escondida durante la Segunda República, y llevada de Madrid a Valencia, de Valencia a Gerona, de allí a Francia, y, finalmente, a Ginebra, desde donde la ima- La devoción se remonta al siglo XVII, cuando la imagen fue recuperada de su secuestro en tierras musulmanas gen, salida de los talleres sevillanos de Ocampo, regresó en loor de multitudes en 1939 a la capital. Desde entonces, todos los primeros viernes de mes es venerada por los fieles. Sobre todo en marzo, cuando medio millón de feligreses dan varias vueltas al barrio de las Letras para besar los pies de Jesús de Medinaceli- -este año, visitado por Su Majestad el Rey- Y, como no pudiera ser de otro modo, esa veneración tiene otro punto álgido en la tarde de Viernes Santo. La Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno, fundada en 1710, cuenta en la actualidad con más de 10.000 miembros en Madrid, así como numerosas hermandades afiliadas en todos los rincones de España e Iberoamérica. Como todos los años, la Esclavitud partirá a las siete de la tarde, y procesionará desde la basílica del Cristo de Medinaceli, en la plaza de Jesús, recorriendo las calles adyacentes, pasando por la plaza de las Cortes, la carrera de San Jerónimo, la Puerta del Sol, la calle de Alcalá, la plaza de Cibeles y el paseo del Prado, para recogerse de nuevo en la basílica. El fervor que provoca la imagen de Jesús de Medinaceli tiene su primera gran demostración el primer viernes de marzo, cuando enormes colas de fieles se agolpan en el exterior de su templo para visitar al Nazareno. Las vicisitudes por las que ha pasado esta Cofradía a lo largo de sus siglos de existencia han conseguido incrementar, aún más, el seguimiento de cientos de miles de católicos, no sólo residentes en Madrid, ya que cada año acude a la capital un gran número de personas de otras provincias.