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16 Nacional VIERNES 25 3 2005 ABC Tras 30 días de reclusión, los profesores sin euskera dicen que el silencio de Ibarretxe les hace ciudadanos de segunda Reforzarán sus movilizaciones y no descartan la huelga de hambre El encierro, el último cartucho ANA ANTOLÍN VITORIA. Cansados pero fortalecidos por las firmas de apoyo de más de 1.400 ciudadanos, los 157 profesores que ejercen su docencia en castellano y que perderán su puesto de trabajo por no acreditar el perfil de euskera exigido por el ejecutivo vasco, afirman, al cumplir 30 días de encierro, estar más motivados que nunca, y que resistirán lo que haga falta Incluso, no descartan una huelga de hambre. No nos doblegarán. Aguantaremos hasta que nos den una solución aseguró Pablo García de Vicuña, portavoz de este colectivo de profesores que llevan más de un mes de encierro en el instituto Bertendona, de Bilbao, en defensa de su puesto de trabajo. Reconocen que no ha sido fácil compaginar, durante estos días, esta reclusión con las horas de clase, que cada uno imparte en el centro correspondiente, y mucho menos con la familia. Con el transcurso del tiempo, la situación se esta volviendo mas compleja. El problema no es de falta de ánimo, sino de que la negociación no avanza y comienza a agotarse el tiempo declaró a ABC este profesor de historia. Si antes del mes de julio, el ejecutivo vasco no ofrece una solución a este colectivo que no acredita el perfil de euskera que la administración autonómica exige, ahora, a unas clases que se imparten en castellano, estos perderán su empleo y no podrán dar clase. Al Defensor del Pueblo Cansados, aunque más motivados que al comienzo del encierro, los profesores sin euskera han decidido reforzar durante las vacaciones de Semana Santa, sus acciones de protesta. De momento, anuncian que van a llevar a los Tribunales a la Consejería de Educación del Gobierno vasco, y que el próximo lunes van a ser recibidos por el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica. El perfil de Pablo García de Viana es similar al del resto de la treintena de profesores recluidos en el instituto. Lleva a sus espaldas 16 años de docencia- -algunos de los encerrados tiene 20 años de experiencia- -y, al igual, que el resto no acredita el perfil que ahora se exige a sus plazas en castellano, tras la recalificación realizada por el departamento vasco de Educación. Por este motivo, perderán su puesto de trabajo y pasarán a engrosar una lista de espera que nos quiere mandar al ostracismo asegura. Si las cosas no cambian, su puesto, al igual que el del resto, será ocupado por otro docente con la titulación requerida y el perfil de euskera exigido, sin importar su experiencia o bagaje profesional. Los profesores encerrados no dejan de repetir que luchamos por no perder el puesto de trabajo. No es una cuestión sentimental, ni política denuncian. Por ello, anunciaron, tras un mes de encierro, que éste tendrá carácter indefinido porque se trata de nuestro último cartucho También afirmaron que endurecerán una protesta, que llevarán ante la Unión Europea, y que se harán presente en la próxima campaña electoral, con concentraciones ante los actos políticos de los partidos. Incluso, algunos barajan iniciar una huelga de hambre, aunque apelan a los políticos con independencia de la campaña electoral y de quién gane el 17 de abril para encontrar una solución y no tener que llegar a medidas tan drásticas indicó su portavoz. Los docentes han llevado sus quejas, ABC sin éxito, a todos los estamentos vascos