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ABC VIERNES 25 3 2005 Opinión 5 Contrarreloj Mientras se consume la vida de Terri Schiavo, privada de agua y alimentodesde el pasado viernes, el gobernador de Florida, Jeb Bush, jugaba ayer la última baza para salvarla. Sin apoyos legislativos o judiciales, Bush se enfrentó- -en solitario, desde el poder ejecutivo de Florida- -a una agonía que quiso paralizar al pedir la custodia estatal de la enferma, que fue rechazada. La muerte sigue su curso. Mascarada Tras la impugnación, ayer, de las listas electorales presentadas por Aukera Guztiak por parte de la Fiscalía General y la Abogacía del Estado- Es ETA quien está en el origen y al mando de la candidatura que ahora se impugna advierte la demanda de la Abogacía- el Tribunal Supremo dispone de dos días para decidir si ilegaliza a los testaferros de Batasuna. Será mañana cuando se conozca el fallo del Alto Tribunal, que en anteriores ocasiones no ha dudado en desmontar la trampa de los radicales, sobre la enésima mascarada de la banda. Roces La designación de Miguel Sebastián, asesor económico de Moncloa, como coordinador de la Agenda de Lisboa amenaza con provocar nuevos conflictos en el seno del Gobierno. Al margen de Solbes, el secretario de Estado se sitúa ahora sobre los Ministerios implicados en la aplicación de la estrategia comunitaria decidida en Lisboa. De lado o por encima, Sebastián sigue rozando al Ejecutivo. EL AJEDREZ, UN DEPORTE DE RIESGO MANUEL DE LA FUENTE E REUTERS Gana Fischer. El ex campeón del mundo y maestro de ajedrez Bobby Fischer abandonó ayer la cárcel de Tokio en la que estaba retenido y, tras salir de Japón, viajó a Islandia, país que le ha concedido la nacionalidad tras permanecer durante ocho meses preso bajo la amenaza de ser extraditado a Estados Unidos, cuya Justicia lo reclama por violar las sanciones impuestas a la ex Yugoslavia al jugar en aquel país una partida de ajedrez en 1992. Fischer fue detenido en julio pasado, cuando intentaba abandonar el país rumbo a Filipinas con un pasaporte que no era válido. No fue un arresto, sino un secuestro ideado por Bush y Koizumi. Son criminales de guerra y deberían ser ahorcados dijo Fischer, que aparece en la imagen en el aeropuerto de Narita, en Tokio. STÉN tranquilos los amantes del ajedrez. Que no deduzcan del enunciado de estas palabras que los defensas del Sevilla se van a dedicar al milenario juego, aunque seguro que la defensa siciliana no se les iba a dar mal del todo. No, la jugada es otra. Durante años, las autoridades norteamericanas intentaron darle jaque, incluso mate, según algunos aficionados y unos cuantos amigos de las teorías de la conspiración. Vio tantos escaques que acabó, pues eso, escaqueado, y pasó veinte años fuera de los tableros de este mundo, quizá contando los granos de arroz de aquella vieja historia que relata la inteligencia del inventor del ajedrez, supuestamente un sacerdote hindú llamado Sessa, que pidió como regalo a su mecenas por crear el juego un grano de trigo por la primera casilla del tablero, dos por la segunda, cuatro por la tercera, y así sucesivamente hasta el infinito, y que si quieres arroz, Catalina. La victoria de Fischer sobre Spassky en plena Guerra Fría, en 1972, fue saludada como el triunfo de la reina blanca occidental sobre la peonada negra comunista, los alfiles de la democracia zampándose las torres del Kremlin. Pero la reina se convirtió en princesa melancólica y apátrida, en un caballo vagabundo sin posibilidad alguna de gambito, y enrocado en sí mismo quién sabe si para toda la vida. Hace unos meses, Fischer dio con sus huesos sobre las sesenta y cuatro casillas penitenciarias de Japón, y de nuevo los estadounidenses pensaron en la jugada definitiva: jaque mate. Pero el asunto se mantuvo en tablas durante casi ocho meses, hasta que el Gobierno de Reikiavik, que no olvida que aquel campeonato mundial del setenta y dos fue la mejor promoción para Islandia desde el invento del bacalao y desde que los personajes de Julio Verne se fuesen por allí de viaje al centro de la tierra, movió pieza. Aunque tras esta biografía del genio a muchos el ajedrez pueda parecerles un deporte de alto riesgo, el piensing que te piensing la cosa ha acabado bien: con una demoledora apertura islandesa. Pura poesía ajedrecística.