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ABC JUEVES 24 3 2005 Nacional 17 El alcalde socialista de Guadalajara ordena retirar, también de noche, las estatuas de Franco y José Antonio Ambas fueron erigidas por suscripción popular en 1976 y 1973 b El PP critica que la coalición PSOE- IU se haya saltado un acuerdo municipal de 2004 para constituir una comisión que estudiara el destino de ambos monumentos FERNANDO ROJO MADRID. También de noche y también con la excusa de remodelar una plaza, el alcalde de Guadalajara, el socialista Jesús Alique, retiró ayer la estatua de Francisco Franco, que fue erigida en 1976 por suscripción popular y trasladada en 1985 desde la plaza Mayor de la ciudad por otro alcalde del PSOE. Los operarios municipales aprovecharon el viaje para además llevarse a un almacén el monumento en memoria de José Antonio Primo de Rivera que en 1973, también por suscripción popular, se levantó en el parque de La Concordia, el principal de la capital alcarreña. Alique, que gobierna en coalición con Izquierda Unida, ya había anunciado al día siguiente de ser retirada la estatua de Franco de los Nuevos Ministerios de Madrid que haría lo mismo con la de Guadalajara. Sin embargo, nada había dicho acerca del monumento a José Antonio, cuya eliminación había sido pedida por sus socios municipales, por ser la única de toda España dedicada al fundador de la Falange y que estaba siendo utilizada como una especie de santuario por grupos de extrema derecha. Ya sólo quedan en pie las de Santander, Zaragoza y Melilla La decisión del Ayuntamiento de Guadalajara hace que sean ya sólo tres las capitales españolas que cuentan con una estatua del anterior jefe del Estado. En Zaragoza pervive una efigie ecuestre en la Academia General de la capital aragonesa, que según anunció el ministro de Defensa, será retirada en los próximos meses. En Melilla la estatua del anterior jefe del Estado se encuentra en la entrada del Puerto de la ciudad autónoma. En Santander la estatua de Franco preside la plaza del Ayuntamiento. El alcalde de la capital cántabra, el popular Gonzalo Piñeiro, ya ha anunciado que la retirará en breve. representantes municipales no lo van a hacer porque consideramos que supondría abrir heridas y dividir a algunos sectores de la sociedad de Guadalajara, circunstancia a la que nunca contribuiremos Costaron millón y medio de pesetas Tanto la estatua a Francisco Franco como la dedicada a José Antonio Primo de Rivera fueron erigidas por suscripción popular. La más reciente fue la del dictador, que promovió en 1976, una vez fallecido, la Federación Provincial de Combatientes. Esta organización logró recaudar en pocos meses el millón de pesetas que costó la efigie en bronce del general, con traje de campaña, apoyado en una piedra de granito. Fue obra del escultor Navarro Santafé y a la multitudinaria inauguración, pocos días antes del referéndum sobre la Reforma Política, asistió la viuda de Franco. Más barata resultó la dedicada al fundador de la Falange- -también de bronce, junto a una piedra de siete metros y medio de granito blanco, coronada por un ángel- -que fue encargada al escultor valenciano Octavio Vicent y que costó 565.000 pesetas. La recaudación la promovió en marzo de 1972 el Consejo Provincial del Movimiento, que logró cubrir el presupuesto gracias a las aportaciones de 279 ayuntamientos, 90 hermandades de agricultores y ganaderos y 28 consejos locales del Movimiento. A su inauguración, el 26 de junio de 1973, asistieron el entonces vicepresidente del Gobierno, Torcuato Fernández Miranda, y Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio y delegada nacional de la Sección Femenina. Piden a Defensa que se haga cargo El edil responsable de la limpieza viaria de la ciudad, que ayer fue el único que dio explicaciones pues el alcalde se encontraba de viaje, justificó que ambas operaciones se realizaran de noche para evitar molestias a los ciudadanos y, de paso, también algún altercado Sobre el futuro de ambas estatuas, prácticamente nada se sabe. El alcalde remitió un escrito al Ministerio de Defensa para conocer si el Departamento que dirige José Bono se haría cargo de ellas, pero el Ayuntamiento todavía no ha recibido contestación alguna. De momento, fueron trasladadas a un almacén del antiguo cuartel de San Francisco. Lo que sí han desvelado los socialistas es su intención de levantar, en la plaza de Beladíez, que ocupaba el anterior jefe del Estado, algún monumento dedicado a la paz, la libertad o el diálogo La retirada de ambas estatuas provocó ayer una fuerte polémica en la capital alcarreña. Así, Antonio Román, portavoz del PP, único partido en la oposición municipal, criticó que se hubiera hecho de madrugada, con nocturnidad y sin previo aviso Román se quejó de que el alcalde haya tomado La estatua en bronce de Franco, en el suelo, antes de ser llevada a un almacén esta decisión saltándose un acuerdo tomado en 2004 por el pleno del Ayuntamiento para constituir una comisión que estudiara el futuro de ambas estatuas. Queda evidenciado, una vez más- -añadió- el talante dictatorial y nada dialogante de un alcalde que, en vez de sumar y multiplicar, resta y di- EFE vide a la sociedad de Guadalajara Los populares informaron ayer de que numerosas personas se han dirigido a su partido en las últimas horas para que promuevan acciones en el Consistorio para que se supriman del callejero de Guadalajara los nombres de Pablo Iglesias y Julián Besteiro, pero sus La trasladó otro regidor del PSOE por consejo de Enrique Múgica La hasta ahora ubicación en la plaza de Beladíez no era la que originariamente tuvo la estatua de Franco, que fue levantada en plena plaza Mayor, entonces denominada de José Antonio, frente al edificio del Ayuntamiento. Allí estuvo hasta 1985, cuando el alcalde socialista Javier Irízar aprovechó unas obras, las de peatonalización de las principales calles del centro de la capital, para llevarla hasta una plaza más pequeña y discreta- -frente a un colegio y detrás de la sede de la Diputación Provincial- en la que ha permanecido durante los últimos veinte años. En los últimos años estaba muy deteriorada, pues habitualmente era objeto de pintadas a pesar de que el anterior alcalde, el popular José María Bris, instaló una valla alrededor para protegerla. La decisión del traslado desde la plaza Mayor a la de Beladíez la tomó Irízar por consejo del entonces ministro de Justicia, Enrique Múgica, tras una visita a la ciudad, como reveló el ex alcalde hace seis años en un reportaje publicado por el semanario El Decano Al trasladarla y no retirarla, ambos dirigentes socialistas pretendían no soliviantar a los nostálgicos del antiguo Régimen que promovieron la suscripción popular, entre los que curiosamente se encontraba el propio padre del entonces alcalde.