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14 Nacional CRISIS DEL CARMELO LAS REPERCUSIONES POLÍTICAS MIÉRCOLES 23 3 2005 ABC El escándalo hace caer en picado la imagen de Clos y afecta al tripartito Los descontentos con la gestión del alcalde pasan del 15 al 41 en un año b La Generalitat sufre también un Destituido el concejal de UDC acusado de coacciones M. J. C. BARCELONA. El alcalde de Cerdanyola (Barcelona) Antoni Morral, destituyó ayer a Diego del Aguila, ex dirigente de Unió Democràtica de Catalunya (UDC) tras conocerse su implicación en una investigación judicial por el supuesto cobro de comisiones a un empresario de la localidad. La decisión del edil responde a la petición de la ejecutiva de UDC, que el lunes abrió el proceso de cese de Del Aguila como militante debido a una crisis de confianza según explicó el secretario de organización de Unió, Antoni Castellà, quien anunció que UDC estudia la posibilidad de personarse como acusación particular en la causa. Castellà insistió en que los hechos no tienen ninguna relación con UDC Por su parte, la Consejería de Trabajo de la Generalitat ha abierto un expediente informativo al ex dirigente de UDC, quien entre 2000 y 2004, ocupó el cargo de subdirector del Programa de Autoempresa en el gobierno de CiU. Este departamento examinará si, durante su gestión, los programas tramitados se ajustaron a la legalidad. importante desgaste, con un 37 de descontentos. El Gobierno de Zapatero, por contra, mejora, con un 54 por ciento de satisfechos ÀLEX GUBERN BARCELONA. Caída en picado. La crisis por el hundimiento del Metro en el Carmelo acelera de forma radical el deterioro en la valoración que los barceloneses tienen de su Ayuntamiento. Si el alcalde Joan Clos y su equipo ya salieron tambaleándose del fiasco del Fórum 2004, el desastre del Carmelo ha llevado al equipo municipal a unas cotas negativas de valoración inéditas, una tendencia a la baja que se ceba especialmente en la figura del alcalde, en el momento más bajo del mandato. El último barómetro trimestral elaborado por el Consistorio- -800 entrevistas realizadas entre el 14 y el 16 de marzo- -revela que los barceloneses que consideran que la gestión de su Ayuntamiento es mala o muy mala son el 41,1 por ciento, un porcentaje por primera vez superior al de aque- llos que la consideran buena o muy buena el 35,6 por ciento. Clos insistió ayer en atribuir al Carmelo el mal momento por el que atraviesa: Es normal, la gente está cabreada, y el Ayuntamiento, aunque no sea el responsable de las obras, sufre desgaste al ser la administración más cercana La lectura sería correcta si no fuese porque la crisis del Carmelo no hace más que confirmar una tendencia a la baja ya muy notoria desde principios del pasado año. En marzo de 2004, antes del Fórum, el número de descontentos era del 15,8 por ciento, siendo del 24 al finalizar el evento. En un año, los enfadados con su Ayuntamiento han crecido en 25 puntos. En cuanto a la valoración de los líderes, el barómetro da un suficiente raspado a Clos- -5,1- frente al 6,3 de hace un año. Xavier Trias (CiU) pasa por delante del alcalde por primera vez- -5,3- Jordi Portabella (ERC) e Imma Mayol (ICV) ambos con 5,6 de nota, no acusan desgaste. Alberto Fernández (PP) saca un 3,8. Por otra parte, la crisis del Carmelo no sólo está pasando factura al Ayuntamiento. Así, si a principios del pasado año, con el tripartito en la Generalitat Joan Clos, en horas bajas Y. CARDO recién constituido, quienes desaprobaban la gestión de la administración autonómica apenas eran un diez por ciento, ahora son el 37. Mejor valoración merece la gestión del Gobierno, con apenas un 19 por ciento de descontentos entre los barceloneses.