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ABC MARTES 22 3 2005 Espectáculos 53 Cuando hay diferencias ante una puesta en escena lo mejor es el diálogo La soprano Norah Amsellem protagoniza La traviata en el Teatro Real b CLÁSICA Temporada ORTVE Obras de J. Brahms, F. J. Haydn y D. Shostakovich. Int. Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE. Dir. A. Leaper. Solista: A. Meneses (violonchelo) Lugar: Teatro Monumental. Madrid. Fecha: 17- 03- 05 El Real repone hasta el día 27, y en funciones fuera de abono, la producción de Pier Luigi Pizzi. La 2 de TVE retransmitirá en directo la función del 26 de marzo SHOSTAKOVICH Y SU QUINTA ANTONIO IGLESIAS SUSANA GAVIÑA MADRID. Norah Amsellem guarda un recuerdo muy especial de su debut en el Teatro Real la temporada pasada. Motivos no le faltan, pues fue la encargada de inaugurar el curso lírico con un título que estuvo rodeado por la polémica, La traviata Su principal protagonista en un principio, la soprano rumana Angela Gheorghiu, abandonaba el proyecto pocos días antes de alzarse el telón por considerar la producción, concebida por Pier Luigi Pizzi, poco adecuada, tachándola de vulgar. A mí no me parece nada vulgar- -subraya Ansellem- Lo que sucede es que todo es mucho más cercano, más directo, que si hubiera sido situada en el siglo XIX puntualiza la soprano francesa. A este contratiempo, se sumó la huelga planteada por los trabajadores del teatro, que impidió que se pudiera poner en marcha el día del estreno la maquinaria escénica, obligando a los cantantes a interpretar la ópera en versión de concierto. Sin embargo, la soprano, que cantaba por vez primera el papel de Violetta- -hoy es casi una referencia- afrontó la situación con el mismo coraje que su heroína. Hubo gente que se acercó a mi camerino para decirme que había sido la función más emocionante que habían presenciado. Al no haber elementos de distracción, existió una gran comunión con el público recuerda. D Norah Amsellem, en Madrid JULIÁN DE DOMINGO Heredera de dos mundos Considerada una de las grandes promesas del panorama lírico actual, Norah Amsellem, de 28 años, debe su pasión por la ópera a sus padres, músicos aficionados que la inscribieron en un colegio de París donde recibió clases de arpa y tomó parte en el coro de la escuela. Más adelante cantó, desde el coro, en algunos montajes operísticos en los que compartió escenario con Plácido Domingo o José Carreras. Ya era consciente de cuál sería su camino. Hija de madre católica y de padre judío, la soprano está casada con un cantante ruso ortodoxo. Vive, por tanto, inmersa en un crisol religioso que ha desembocado a lo largo de los siglos en guerras y genocidios. Yo he convivido con los dos mundos, porque mis padres son muy abiertos- -afirma- Lo importante es ser tolerante y buscar el lado positivo de las personas, y los puntos comunes. Es importante ver lo que nos une y no lo que nos separa Saber decir que no Entre los referente vocales de Amsellem se encuentran Maria Callas, por la pasión que ponía en cada papel Montserrat Caballé, por los pianissimos y el fiato y Mirella Freni, por cómo ha llevado su carrera Como la italiana, la soprano francesa también tiene muy claro cómo quiere desarrollar su trayectoria: Cantando el papel apropiado en el momento apropiado Y sin claudicar ante las presiones del mercado. Cada uno es responsable de sus acciones. Si estás bien aconsejado se hacen elecciones correctas. También es fundamental saber decir que no apunta. Desde su debut en 1997, en la Ópera de París, con el papel de Micaela de Carmen ha incorporado a su repertorio personajes como Mimí Bohème Liú Turandot o la Contessa Las bodas de Fígaro La soprano asegura que además de buscar personajes que se ajusten a su vocalidad, le interesa su aspecto psicológico. Violetta es un personaje muy complejo, porque tiene muchos niveles, muchos colores explica. Un papel cuya lectura también puede variar dependiendo de la producción. Por ejemplo, acabo de llegar del Covent Garden, don- de he interpretado una Traviata situada en el siglo XIX, mientras que la del Real transcurre en los años 40, por lo que el comportamiento de Violetta no puede ser el mismo. Los usos sociales son muy diferentes Respetuosa con el trabajo de los directores de escena, es consciente de la importancia que éstos dan al aspecto físico de los cantantes a la hora de elegirlos para sus producciones. Es quizá por esto que Amsellem ha adelgazado en el último año catorce kilos, aunque alega que lo ha hecho por sentirse bien ella misma y por salud Pero añade: Vivimos en un mundo muy visual en el que la imagen es muy importante. Por eso también he realizado este esfuerzo, porque es lo que se demanda hoy En esa especie de ten con ten que mantienen los cantantes y los directores de escena, Amsellem, antes de abandonar una producción por no estar de acuerdo con ella- porque me pidieran cantar desnuda o con los pies hacia arriba bromea- trataría de mantener un diálogo con el director escénico. Siempre se puede encontrar una solución intermedia Tampoco está muy de acuerdo con el divismo estereotipado que ha arrastrado la ópera durante décadas, pero sí se muestra partidaria de mantener cierto halo de misterio, pero siempre siendo accesible al público imitri Shostakovich es un excelente compositor, ruso ante todo, que siguiendo de alguna manera a Chaikovsky (con mayor elocuencia, mejor aún, grandilocuencia) llega a escribir en nuestros días su Quinta sinfonía número que, desde Beethoven, marca un catálago de indudable forma. Utiliza en esta composición una orquesta de plantilla grande, que explicaría coincidencias tales como la del piano, celesta y arpa, a sus alumnos del Conservatorio de Leningrado de entonces (1937) desde su cátedra recién estrenada. La obra, a veces dilatada en extremo, consta de cuatro tiempos y abunda en contrastes (quizá el más elocuente, el de sus dos primeros momentos, cuando irrumpe un vals lleno de humor) y es una página que siempre es bien recibida por los públicos. En ella, el director británico y titular de la Sinfónica de RTVE, Adrian Leaper, se siente a sus anchas, llevándola con seguridad en la memoria en el logro de la mejor respuesta de sus avezados profesores, todos dignos de merecer la volcada respuesta del oyente. La grandiosa composición ocupó la segunda parte del programa, que había comenzado con una buena versión de la Schicksalslied, Op. 54 de Brahms. Esa Canción del destino que concede lucimiento al conjunto coral, esta vez confiada su interpretación al hermano de la RTVE, que siguió los textos del poema de Hölderling acercándonos a su famoso Requiem alemán Las voces y los instrumentistas de la RTVE alncazaron un nivel de conjunción y hasta momentos de emoción, que merecieron la excelente acogida del público. Antonio Meneses, violonchelista brasileño, fue solista del Primer concerto, Hob. Vllb. 1 de Haydn, mostrando el mejor clasicismo en la admirable disposición haydniana, en la manera que pudo resumirse en la difícil cadenza de su primer tiempo, y que fue resuelta positivamente por un violonchelista con evidente clase. El músico, con generosidad manifiesta, quiso conceder una propina ante la ovacionada respuesta del público y, sobre todo, mantenida por los profesores de la Sinfónica de RTVE, siempre eficaces medios de traducción a las órdenes de la desenvuelta batuta de la competencia de Adrian Leaper.