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ABC MARTES 22 3 2005 49 Cultura y espectáculos ALEJANDRO ZAERA Arquitecto Nace el Pequeño Teatro Gran Vía, un espacio destinado en exclusiva a obras de autores españoles vivos El arquitecto es como el enólogo: busca la uva exacta para que crezca en un lugar concreto Su diseño del Pabellón de España, un singular edificio que aúna tradición y vanguardia, se ha convertido en punto de referencia en la Exposición Universal de Aichi, que se inaugura el viernes TEXTO: R. BARROSO FOTO: SERRANO ARCE MADRID. Desde su estudio, el Foreign Office Architects (FOA) -un edificio industrial de tres plantas en las afueras de Londres y que dirige junto con su mujer Farsid Moussavi- Alejandro Zaera supervisa los proyectos en marcha, va de reunión en reunión e idea otros nuevos. Todo un profesional full time y uno de los arquitectos españoles con mayor proyección internacional. Un diseñador que apuesta por lo funcional y para quien, sin embargo, ser arquitecto es como ser enólogo: hay que buscar la uva exacta que va a crecer en un lugar concreto. Los proyectos son como plantas, hay que hacerlos crecer y no ubicarlos sin más Su último proyecto, el Pabellón de España en la Exposición Universal de Aichi (Japón) imprime en la mente de todo aquel que lo contempla una imagen tradicional y a la vez vanguardista de nuestro país. -Cuando la Sociedad Española para Exposiciones Internacionales (SEEI) le encargó este trabajo, ¿cuál fue el principal reto? -Ha sido un proyecto poco común para nosotros, acostumbrados a trabajos más grandes y no efímeros. Como arquitectos de la ruptura y la manipulación del mate- rial, representar la cultura española suponía algo a lo que no nos habíamos enfrentado. Estábamos ante un proyecto cuya función era más comunicar que contener. -Quince mil piezas hexagonales de colores conforman el Pabellón. ¿Qué pretende transmitir? -La contribución de la cultura española al mundo del siglo XXI. ¿Y dónde encuentra Zaera esa contribución? -En el choque de culturas (orientales, africanas y occidentales) porque España es el país en el que se ha producido un entronque cultural entre ellas en el pasado. El Pabellón quiere presentar esa síntesis cultural. -Hablamos de pasado... -Y de futuro. La cultura va creciendo, como capas y estratos que se depositan y entrelazan en el tiempo. El diseño proyecta el pasado hacia algo cambiante y explica que el futuro no tiene por qué estar determinado por las tradiciones, sino que crece sobre ellas. ¿Y cómo se traduce eso arquitectónicamente? -Para representar esa convergencia recurrimos a la historia y tomamos dos elementos básicos de las tradiciones islámica y judeocristiana. Las celosías y las bóvedas. A partir de ahí, pensamos en una malla hexagonal formada por seis figuras deformadas que, a dife- Alejandro Zaera, en una imagen de archivo La arquitectura ha dejado de ser utópica. La relación entre ciudad e infraestructura es cada día más importante rencia de las celosías que se repiten de manera uniforme, evoluciona sobre sí misma. Yo lo definiría como una especie de celosía neoplateresca. -El colorido del Pabellón destaca entre el resto de edificios de la Exposición... -Hemos jugado con los tópicos que de la imagen de España tienen en el extranjero. El amarillo del sol, de la playa, la paella... el rojo de la tierra, de la sangre del toro, de los mariscos. El amarillo y rojo de la bandera... Así hasta seis colores diferentes para cada una de las figuras hexagonales. -Y en resumen... -Una imagen moderna que juega con los tópicos más populares. -Las quince mil piezas hexagonales se han realizado en cerámica. ¿Por qué ese material? -Una vez más jugamos con la idea de aunar culturas. Se trata de un producto típico de España, pero a la vez Japón tiene una tradición ceramista muy importante en una región muy cercana (Seto) a donde se celebra la Exposición. También se convierte en elemento simbólico: han sido realizadas con tierra española y llevadas a Japón pieza a pieza, dejando en aquellas tierras un poco de España. -La Villa Olímpica de Londres es Fachada del Pabellón Español en la Exposición Universal de Aichi ahora uno de sus principales retos. ¿Lo importante es participar? -Yo creo que lo importante es siempre ganar, aunque no pasa nada si te lo has estado pasando bien. ¿Qué le parece la apuesta de la ciudad de Madrid? -No la conozco mucho. Nuestro estudio presentó el proyecto del centro acuático, pero no salió adelante. A partir de ahí recibí la propuesta de Londres y nos hemos volcado en ella. -Estuvo entre los siete finalistas para la reconstrucción de la zona cero de Nueva York; uno de sus proyectos más famosos ha sido la Terminal del Puerto de Yokohama... Si pudiera elegir, ¿cuál sería su próxima apuesta? -Los edificios de transporte me parecen una oportunidad todavía poco explotada por los arquitectos. La relación entre edificio, infraestructura y ciudad es cada día más importante. Yokohama fue un proyecto en el que investigamos cómo construir un edificio alrededor de un sistema de transporte. -Apuesta por los edificios como espacios urbanos... -Hay que cambiar la idea de que los edificios ocupan espacio y entender que en sí mismos pueden convertirse en espacios urbanos. Me interesan los edificios en altura y, aunque es un tema polémico que encuentra una seria oposición, las ciudades con más densidad en altura son las más sostenibles. ¿Cómo será la ciudad del futuro? -No se puede decir cómo han de ser las ciudades sin analizar cada caso concreto. La arquitectura, hoy día, ha dejado de ser utópica.