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4 Opinión MARTES 22 3 2005 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil IGNACIO CAMACHO MÁS QUE PALABRAS L A negativa del Gobierno a reunir el Pacto Antiterrorista aporta más confusión e incógnitas a la estrategia del PSOE y de Rodríguez Zapatero sobre el futuro de Batasuna. El hecho en sí es grave, porque este acuerdo entre PP y PSOE naciópara que ambos partidos compartieran la responsabilidad de la lucha antiterrorista, al margen de quién fuera Gobierno y oposición en cada momento. Al negarse el Gobierno socialista a tratar en su seno la polémica de sus contactos con Batasuna, está frustrando uno de los fines esenciales del Pacto y alimentandola desconfianza del PP y de la sociedad engeneral. La conversación telefónica intervenida a la batasuna Elisabet Zubiaga con el etarra García Sertucha incluía un reconocimiento expreso de la existencia de conversaciones con el PSOE y el Partido Socialista francés. Siempre es lícito dudar de la palabra de un batasuno, pero en este caso lo coherente es dar a esa conversación el mismo crédito que el fiscal general del Estado esté dispuesto a darle como prueba para la ilegalización de Aukera Guziak. Por eso, el argumento esgrimido por José Blanco contra el PP es erróneo. No se trata, como dice Blanco, de dar pábulo a los comentarios de la dirigente batasuna porque tal cosa es lo que va a hacer la Fiscalía, sino de despejar dudas entre los partidos que tienen sobre susespaldas la lucha antiterrorista. Además, antes que Zubiaga otros nacionalistas de otros partidos se han expresado en el mismo sentido. En todo caso, por más que tanto el Gobierno- -al que nadie le ha acusado de participar en esas conversaciones- -como el PSOE nieguen contactos con Batasuna, sigue habiendo una explicación inaplazable: la de las razones por las que Rodríguez Zapatero muestra tanto empeño en rescatar a Batasuna de la ilegalidad. Su insistencia no se justifica por ningún cambio de actitud en este satélite de ETA ni en la propia organizaciónterrorista, queha vuelto a ratificarse en su criminal extorsión a la clase empresarial vasca. Aun así, en un mitin celebrado el pasado domingo en Durango, el presidente del Gobierno comprometió una respuesta de la democracia- la democracia permite dar muchos pasos -si Batasuna decía tres palabras: condenamos el terrorismo Los dos mensajes son impertinentes enla situación actual y sólo pueden basarse en un cálculo político que debe ser expuesto a la opinión pública, porque encierra el ofrecimiento de una contrapartida a un gesto que, a estas alturas, está vacío de contenido. Zapatero no puede ofrecer a Batasuna nada, porque el Gobierno no está por encima de las leyes, ni de lassentencias judiciales ni de la dignidadde las instituciones. Resulta por otra parte contradictorio que el Gobierno pida no dar pábulo a la palabra de Batasuna cuando una de sus dirigentes revela la existencia de contactos con el PSOE mientras Zapatero espera que sólo tres palabras de la coalición proetarra sirvan para dar unos pasos abstractos, que, antes que nadie, debían ser conocidos por el PP y por la sociedad española y, en todo caso y en función de cuáles fueran, ser reservados para el momento en que ETA entregara las armas y quedara a disposición judicial. El Gobierno debería medir sus palabras, porque propone pasos que en vez de ir hacia delante, pueden ir hacia atrás, pues, tal y como ha sido anunciado, el ofrecimiento de Rodríguez Zapatero a Batasuna retrotrae las posiciones del Ejecutivo y del mundo proetarra a la situación anterior a la aplicación de la Ley de Partidos. Pero una vez que ésta ha sido aplicada, la condena del terrorismo que se pide a Batasuna es un simple movimiento táctico oportunista que el Gobierno no debería propiciar ni legitimar. Aunque condenara el terrorismo, Batasuna seguiría siendo ETA, porque lo es en sentido orgánico y funcional, y porque lo han declarado el Tribunal Supremo- -tras analizar más de cien documentos que demuestran dicha conexión- -y el juez Garzón. Lo mismo cabe decir de Aukera Guziak, contra la que se acumulan indicios de que está tutelada- -como mínimo- -por ETA. Que condenen o no el terrorismo es irrelevante, cuando quienes deben hacerlo forman parte de una organización terrorista o están a su dictado. ROMPER EL PACTO J LA REFORMA DE LA ONU L secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, ha emprendido la arriesgada labor de renovar la principal organización internacional del planeta, la primera vez desde la fundación de la ONU en 1945. El hecho de que se haya planteado la necesidad de esta transformación es precisamente la mayor indicación de que en los últimos años las cosas no han funcionado debidamente y que para que la ONU pueda seguir siendo útil al mundo del siglo XXI, se hace necesario llevar a cabo una adecuada renovación, a la luz de los nuevos desafíos que tiene ante si la humanidad. No es casualidad que uno de los puntos centrales de esta reforma vaya a ser la definición del terrorismo, como un paso necesario a la proclamación de que la comunidad internacional no E puede cerrar los ojos nunca más a cualquier fenómeno de este tipo que implique el uso de violencia para la consecución de objetivos políticos. También es necesario volver a recordar que el principal objetivo de la organización sigue siendo la defensa de los derechos humanos y que ningún convencionalismo políticamente correcto debería nublar el contorno de los principios básicos de libertad y democracia. Ambos objetivos habrían de conducir a una situación en la que la organización contribuyese de forma más decidida a paliar la pobreza de los países en desarrollo. La idea de ampliar el Consejo de Seguridad será otra de las más polémicas. Por ello Annan deberá demostrar que así hace a la ONU más eficaz a la hora de tomar decisiones y que no es sólo una forma de saldar sus diferencias con EE. UU. ACQUES Chirac no consiente que un pequeño burócrata portugués -en referencia a Durao Barroso- -ponga obstáculos al calendario político francés. Así destacaba ayer ABC la información sobre la directiva de servicios que ha sido rechazada por Francia. Schröder tampoco. El resultado es que Europa ha abandonado su compromiso con la estabilidad fiscal como motor del crecimiento económico y loha sustituido por un ajuste a la carta. A la espera de que el Consejo Europeo ratifique la propuesta de los ministros de Economía y Finanzas, el Pacto de Estabilidad, como ha señalado el propio Banco Central Europeo, ha dejado de ser una restricción a la indisciplina fiscal de los Estados miembros y se ha convertido en una orientación general de política económica que los países podrán ignorar si tienen la suficiente capacidad de negociación y creatividad técnica. No se entiende la satisfacción del comisario Almunia, encargado de certificar el entierro del Pacto quesu antecesor Solbes defendió con insistencia. Porque, además de mala economía y de dañar profundamente la credibilidad de la Unión, el acuerdo supone una derrota de la Comisión, que ha renunciado al automatismo en la aplicación del procedimiento de déficit excesivo para recibir a cambio simplemente la capacidad de difundir meros consejos políticos sobre la orientación fiscal. Ni siquiera podrá formular alertas. No se entiende salvoque hayasido sensible en exceso a las presiones de los fuertes y a los deseos del Gobierno español de aumentar el déficit público para acomodar las peticiones de sus socios parlamentarios y su falsa equiparación entre productividad y más gasto público. Con decisiones como ésta, Europa desvela su cara menos atractiva en un mundo globalizado. Aquélla en la que la ortodoxia económica sólo se aplica si beneficia electoralmente a los Gobiernos de Francia y Alemania. Los ministros han consensuado un menú de circunstancias atenuantes y eximentes para incumplir la disciplina presupuestaria que incluye un plato para todos los gustos. Los principales beneficiarios son los grandes incumplidores que no sólo no son amonestados por saltarse los límites establecidos, sino que han conseguido cambiar el código para entrar en el cuadro de honor sin alterar un ápice sus desequilibrios fiscales. Francia y Alemania seguirán teniendo déficit por encima del 3 por ciento del PIB, pero ahora estará justificado. Un gran ejemplo de coherencia que tendrá sin duda múltiples seguidores, con excusas más o menos convincentes pero políticamente sostenibles. Mientras tanto Europa se aleja un poco más de ser la economía más dinámica y competitiva del mundo que los líderes europeos prometieron en el Consejo de Lisboa. Ha aumentado la factura que las generaciones futuras tendrán que pagar por la ausencia de líderes europeos con visión de futuro.