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80 Deportes PRIMERA DIVISIÓN VIGÉSIMA NOVENA JORNADA LUNES 21 3 2005 ABC Roberto Carlos evita la bronca En otro partido plano y ante un Málaga defensivo al Madrid le bastaron unos minutos de lucidez en la segunda parte para acallar a su afición REAL MADRID MÁLAGA 1 0 ASÍ JUGARON REAL MADRID Casillas: sin trabajo. M. Salgado: bien. Helguera: regular, Samuel: regular. Roberto Carlos: regular. Beckham: regular. Guti: regular. Figo: regular. Raúl: regular. Zidane: regular. Ronaldo: regular. Celades, Solari y Owen: s. c. El técnico: Luxemburgo. Mal. Un mes sufriendo con Raúl Bravo de lateral derecho para sacar ayer a Celades por Salgado parece una tomadura de pelo o plegarse a algún aviso de la superioridad. Lo mejor: la actitud de todos, lejos de la mostrada (mejor, no mostrada) en Turín y Getafe. Detalles de Guti, la brega de Beckham y el gol, claro. Lo peor: escasa o nula velocidad; demasiado juego por el centro; pases al pie; falta de presión; poca efectividad rematadora... Real Madrid (4- 2- 3- 1) Casillas; Míchel Salgado (Celades, m. 73) Helguera, Samuel, Roberto Carlos; Beckham, Guti; Figo, Raúl (Solari, m. 81) Zidane; y Ronaldo (Owen, m. 84) Málaga (4- 4- 2) Arnau; Alexis, Fernando Sanz, César Navas, Valcarce; Gerardo, Romero (Iznata, m. 73) Miguel Ángel, Duda; Edgar (Amoroso, m. 65) y Baiano (Wanchope, m. 79) Árbitro Mejuto González (Comité Asturiano) Amarilla a Zidane. Gol 1- 0, m. 60: Roberto Carlos. te nada se supo. El Málaga se agazapó atrás esperando que sus propios nervios y su propia afición destruyesen al rival. Cerró bien las vías hacia Arnau, que sólo tuvo que emplearse en un lanzamiento de falta de Roberto Carlos. Y como el Real Madrid se empeñó en ser fiel a su trayectoria esta temporada y se embotelló con pases y más pases siempre intentando hacer un agujero por el centro de la defensa enemiga, pues ni juego, ni ocasiones, ni... Gol de la tranquilidad A la vuelta del descanso el panorama cambió. Los blancos metieron otra velocidad (bueno, metieron una) a su motor y tanto Figo como Ronaldo demostraron que al equipo le falta tino. Sobre todo el brasileño, que no aprovechó un mano a mano con el portero. Pero en cuanto movieron el balón con más velocidad y buscaron las bandas- -especialmente la derecha, con Salgado y Beckham muy activos- -los locales empezaron a resquebrajar a un Málaga reservón y miedoso que sólo a balón parado (cabezazo de Sanz al lateral de la red y parada de Casillas en un lanzamiento envenenado de Duda) fueron capaces de traspasar el medio campo. Con el paso de los minutos la tensión se mascaba en la grada. Algunos ya afilaban los labios cuando en una llegada por la izquierda, ni la más trenzada ni a priori la más peligrosa, Ronaldo no acertó a controlar y la pelota quedó franca para el zapatazo de Roberto Carlos al borde del área. Una maraña de jugadores tapaba a Arnau, que se tiró cuando ya el balón casi estaba en el fondo de su portería. El Málaga arrojó la toalla y los blancos, a placer, hasta dispararon al palo en una buena combinación Celades- Beckham que culminó el catalán. Sí, ganó al Málaga. Pero pese al discurso oficial, no parece que ganando los partidos que quedan el Real Madrid pueda ser campeón... sobre todo porque jugando así no parece que pueda ganarlos. JOSÉ MIGUEL MATA MADRID. Lástima para el Real Madrid que el sábado el Barcelona, ganando en Riazor, rompiera su parte del guión que habían escrito los dirigentes blancos para salvar la semana, el mes y el año. Porque, la verdad, aunque la capacidad de Florentino y cía para ensamblar un equipo con futuro sin dejarse embobar por el pasado y el presente pasa una época de dudas razonables, lo que dominan a la perfección es el marketing. Sí, esa capacidad para convencer a la gente (en plata, vender motos de que lo que es o lo que debe ser es lo que ellos dicen que es o debe ser. Por ejemplo: que derrotar al Málaga era la llave del título o poco menos, ya que ganando todos los partidos que quedan ganaremos la Liga Pues no. Que la Liga está ganada por el Barça lo saben ellos. Y los jugadores, también. Así lo demostraron en Getafe. Pero el discurso oficial, a fuerza de machacar (Florentino, Butragueño, Sacchi, Ferreras... incluso hizo que alguno, como Helguera, se creyera lo contrario (o no) Y que ayer el público iba a estar de uñas con los suyos estaba más claro que el espacio reservado por el club en su vitrina de títulos bajo el epígrafe temporada 2004- 2005 MÁLAGA Arnau: notable. Alexis: regular. Fernando Sanz: bien. César Navas: bien. Valcarce: regular. Gerardo: regular. Romero: bien. Miguel Ángel: mal. Duda: regular. Edgar: mal. Baiano: regular. Amoroso, Iznata y Wanchope: s. c. El técnico: Tapia. Mal. Defensivamente su equipo fue algo, pero arriba tuvo poca pegada y excesivo miedo. Lo mejor: Arnau metió tres o cuatro manos de mérito. El centro de su defensa y Romero en la destrucción. Lo peor: sin chispa arriba, Miguel Ángel no apareció en casi todo el partido y el equipo pareció rendido lances del partido todo fuera puro pito. Dos o tres errores seguidos se pagaban con los de una parte de la grada, a la que otra parte- ¿la del discurso oficial? -correspondía pitando a su vez a los que pitaban... Un pitorreo. ¿Y de fútbol, qué? En la primera par- Mucho orgullo, poco fútbol Pues sí. El recibimiento fue menos de lo esperado porque el discurso oficial (Florentino, Butragueño, Sacchi, Ferreras... ha sido exhaustivo y sobre todo se trabajó ese aspecto. Habrá que saber cuánto ha costado al club la exhibición pancartil que adornó el Bernabéu, en la que no había ¡ni una con acento crítico, ni una! Aunque seguro que menos de lo que va a costar reconstruir un equipo que se mueve a golpes de sentimiento, del orgullo que se les supone a los futbolistas que visten la camiseta del Real Madrid. Porque ayer el partido fue un poco de eso y un mucho de nada. Los locales salieron concienciados de que si el público les perdonaba la vida tenían que dejarse todo para corresponder. Y en eso, en actitud, al final la parroquia les puso un notable. Como además se ganó, poco importa que durante ciertos