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74 Economía LUNES 21 3 2005 ABC JUAN VELARDE FUERTES DESILUSIÓN TRAS EL ACUERDO DE LISBOA uropa toma conciencia cada vez con más claridad de algo que un Tocqueville, por ejemplo, intuyó: al fundar un sistema democrático muy estable, los Estados Unidos conseguían crear una economía formidable porque, además, poseían ventajas naturales excelentes. Por ejemplo, los estudios, de historia contrafactual serios- -no esa caricatura dirigida por Nigel Towson titulada Historia virtual de España (1870- 2004) ¿Qué hubiera pasado si... (Taurus) -muestran que si no se hubiese descubierto el ferrocarril, en el momento de la llegada del motor de explosión, el desarrollo norteamericano hubiera sido muy parecido, debido al enlace fluvial y por canales que existe entre el Atlántico, los Grandes Lagos, el Mississipi, el Missouri y el Golfo de México. Lo contrario de lo que, como probó espléndidamente el profesor Gómez Mendoza, hubiera sucedido en nuestro país. Todo esto alarmó cuando, gracias a las cifras aceptablemente homogéneas de Angus Maddison, consideramos lo sucedido en el siglo y medio que transcurre de 1850 a 2001, y observamos que el PIB conjunto de los doce países europeos económicamente más importantes, situados en el centro- norte del continente, -Alemania, Austria, Italia, Bélgica, Holanda, Francia, Gran Bretaña, Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca y Suiza- era en 1850 el 560,02 del norteamericano; en 1900, el 200,37 en 1939, el 145,64 en 1950, el 88,37, y en 2001, sólo el 81,72 La pequeñez de los mercados nacio- E Después de cuatro años se tiene la impresión de que la Declaración de Lisboa ha quedado en un compendio de buenas intenciones, con escasos resultados en la práctica nales europeos era una causa evidente. Lo había aclarado ya un investigador español, Román Perpiñá Grau, cuando escribió en 1935 en Weltwirtschaftliches Archiv lo que sigue: La industria española, tiene su factor principal, determinante, en su corta trayectoria de progreso o desarrollo, en la pequeñez del mercado español; porque el mercado es pequeño los costes industriales son altos; porque es pequeño, no puede maquinizarse ni racionalizarse; porque es pequeño, las industrias han de nacer con protección; porque es pequeño, la industria trabaja en condiciones de crédito malas Precisamente en 1950, entre otras cosas, eso era lo que latía cuando se preparaba la famosa Declaración Schuman a partir de la cual todo iba a alterarse. Pero he aquí que todo eso se ha remediado en gran medida y el desequilibrio se acrecienta en disfavor de Europa. Tenía que existir algo más, y eso es lo que provocó el planteamiento de la conocida Agenda de Lisboa, establecida en la cumbre comunitaria celebrada en la capital de Portugal, en marzo de 2000. Por un lado se había observado el sistemático crecimiento del PIB real norteamericano, entre 1996 y 2000, siempre por encima del 3,6 acumulativo anual. La Unión Europea de los 15, en el mismo periodo, estuvo siempre por debajo de las tasas norteamericanas y únicamente alcanzó el 3,5 -habría que decir que de modo fugaz si contemplamos la serie de 1995 a 2004- el año 2000. El papel futuro de Europa quedaría así cada vez más empequeñecido, lo que irritaba a más de un dirigente político europeo, sucesor de los planteamientos iniciados por Guy Mollet en Francia, en 1956 y ratificados a lo largo de la presidencia de la V República por De Gaulle. Por eso- -desarrollo económico débil y más escaso poder político internacional- -en Lisboa se decidió alcanzar lo que indicaría así como objetivo el Consejo de Europa: Una economía más competitiva, dinámica y basada en el conocimiento, capaz de un crecimiento económico sostenido con más y mejores empleos y mayor cohesión social La estrategia que se puso en marcha o, como se la conoce, la Estrategia de Lisboa de reformas económicas y estructurales, se basaba en un fomento de la sociedad de la información; en el desarrollo de un área europea para el I+ D +i; en la liberalización con especial atención a la política de ampliación de la competencia; en el impulso de redes industriales en las áreas de las telecomunicaciones, los transportes y los servicios; en servicios financieros más eficientes; en una mejora en el marco regulador para la empresa; en el reciclaje y recolocación de los trabajadores; en la modernización de la atención social; finalmente, en la atención al desarrollo sostenible. La decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Cantabria, Blanca Sánchez Robles, en el Libro Marrón 2004 nos muestra una serie de contradicciones en ese planteamiento, que se refuerza con los resultados del trabajo de J. Blanke y A. López Claros, publicado por el Foro Económico Mundial de Ginebra, en 2004, The Lisboa Review. 2004: An assessment of policies and reforms in Europe Según este trabajo las fuertes diferencias con los Estados Unidos se encuentran en los terrenos de la sociedad de la información, el I+ D +i y el clima empresarial. De la desviación típica de estos datos en el conjunto de los países de la UE se desprende que existe una gran disparidad entre ellos en cuanto al seguimiento de los mandatos de Lisboa. En conjunto, observamos que, por un lado, tres países- -Finlandia, Suecia y Dinamarca- -superan ligeramente en competitividad a los Estados Unidos. La peor situación, con España, Italia, Portugal y Grecia, corresponde al área mediterránea. En el Informe COTEC 2004 respecto a España, se han dicho cosas, certeras pero en vano. Y en conjunto es imposible no estar de acuerdo con Blanca Sánchez Robles cuando alude a los escasos logros en relación con los objetivos marcados en la Cumbre de Lisboa de 2000 por lo que, después de cuatro años se tiene la impresión de que la Declaración de Lisboa ha quedado en un compendio de buenas intenciones, con escasos resultados en la práctica O lo que es igual, que se evidencia la razón del gran Tocqueville cuando escribía: Ninguno de los hombres que en todos los rincones de la vieja Europa se sentían tan conmovidos al saber lo que estaba realizando un pequeño pueblo en el Nuevo Mundo, comprendía bien la causa profunda y secreta de la emoción que experimentaba; pero todos escuchaban aquel rumor lejano como un signo; lo que éste anunciaba, se ignoraba aún. Era como la voz de Juan, gritando en lo profundo del desierto que un nuevo tiempo estaba cercano Las aerolíneas europeas denuncian que las medidas ineficaces de la UE les cuestan 5.900 millones EFE BRUSELAS. La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) ha denunciado que la inadecuada actuación de la Comisión Europea en el sector de la aviación les supone un coste anual de 5.900 millones de euros, lo que es una enorme carga para la competitividad de las compañías aéreas en Europa El director general y presidente de la IATA, Giovanni Bisignani, afirmó que si no se acomete una acción urgente que restaure un terreno de juego equilibrado, la industria europea se verá dañada, no por competencia, sino por sistemas europeos ineficaces Según los datos de Bisignani, de esos 5.900 millones de euros, unos 3.400 millones corresponden a infraestructu- ras y regulaciones ineficaces 1.900 millones por no adoptar responsabilidades por cuestiones de seguros por riesgo de guerras y 600 millones por las nuevas normas de indemnización por overbooking (práctica que permite a las compañías vender más plazas que asientos tiene el avión) cancelación o retrasos en los vuelos. Por ello, el responsable de IATA dijo que los gobiernos deben buscar un equilibrio entre los efectos positivos que puede tener una normativa y el coste, ya sea económico, social o de otro tipo, de su aplicación. A juicio de Bisignani, todas los reglamentos deberían pasar una prueba y responder a cuestiones sobre si es o no necesario; si es simple y efectivo o cuál será su impacto en la competitividad. Un enfoque de sentido común promoverá la competitividad y la expansión económica que Europa necesita con extrema urgencia afirmó. Por ello, concretó varias áreas específicas en las que la Comisión debe centrarse urgentemente. En primer lugar, desarrollar un cielo único europeo eficaz, ya que los retrasos en Europa tienen un coste anual de 1.500 millones de euros, además de suponer 15 millones de minutos de vuelo innecesarios. Aunque Bisignani reconoció que el cielo único o zona europea común de aviación, no es la panacea precisó que podría crear rutas más eficaces, reducir retrasos y mejorar la protección del medioambiente. El director general de la IATA también sugirió poner en marcha una normativa que regule los monopolios de suministradores, algo que parecen haber olvidado los gobiernos. Otra de las propuestas es lograr para el sector aéreo el mismo trato que se da al ferrocarril y que ahora es más favorable, ya que la Comisión pretende potenciar este medio de transporte. Royal Air Maroc amplía un 20 sus vuelos a España La compañía aérea Royal Air Maroc reforzará en 2005 su proceso de expansión en el mercado español y tiene prevista una ampliación de hasta el 20 de su oferta de vuelos entre España y Marruecos, hasta alcanzar los 50 vuelos regulares semanales entre ambos países, informa Ep. La aerolínea pública marroquí empezará a operar el próximo mes de abril la nueva ruta Valencia- Casablanca, con lo que la aerolínea potencia su estrategia de regionalización de su oferta Valencia se suma así a los aeropuertos españoles en los que ya opera- -Madrid, Barcelona, Málaga y Las Palmas- -conexiones hacia Casablanca, Marrakech y Tánger.