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ABC DOMINGO 20 3 2005 81 Los apicultores españoles piden ayudas para luchar contra la competencia desleal Francia y Alemania bloquean los grandes desafíos europeos Los países incorporados hace casi un año a la UE se quejan de que el eje les ignora b Paralizan los grandes proyectos de liberalización económica y asfixian las posibilidades de que los nuevos países miembros se aprovechen de las ventajas de la Unión ENRIQUE SERBETO, CORRESPONSAL BRUSELAS. Se hacen pasar por el corazón de Europa se les considera habitualmente como el motor de la construcción comunitaria. Sin embargo, en estos momentos Francia y Alemania representan todo lo contrario. Paralizan los grandes proyectos de liberalización económica, asfixian las posibilidades de que los nuevos países miembros se aprovechen de las ventajas de su ingreso en la Unión. En estos momentos, los grandes temas de Europa están bloqueados entre Berlín y París. Alemania y Francia han logrado acabar con el Pacto de Estabilidad, que hasta ahora ha conseguido dar a Europa un periodo de intereses bajos e inflación controlada como no se conocía después de la II Guerra mundial. Alemania bloquea literalmente la elaboración de las Perspectivas Financieras (el presupuesto de la UE) de las que dependen los fondos de cohesión para los diez nuevos países miembros. Y Francia encabeza la oposición a la directiva de servicios (directiva Volkestein que representa la aplicación de una de las cuatro libertades fundamentales de la idea europea. En el campo diplomático, Alemania y Francia insisten en mantener su propia agenda política, sin tener siempre en cuenta las sensibilidades de los demás países miembros. Es cierto, como decía una fuente europea, que la UE no puede estar pendiente exclusivamente de la sensibilidad de Lituania cuando elabora la política exterior. Pero tampoco se puede ignorar. La entrevista del presidente francés Jacques Chirac con el presidente ruso Vladimir Putin en París, es uno de estos gestos que en el fondo ayuda poco a que los nuevos países se sientan representados por la política común. Chirac invitó a la reunión al canciller Schroeder, porque Alemania depende energéticamente de Rusia, y a Zapatero, pero este gesto no ha sido bien recibido en los países bálticos o en Polonia, donde aprecian más el mensaje enérgico que le transmitió George Bush al presidente ruso. Según cuentan algunos funcionarios que tienen acceso a las reuniones de la sede del Consejo Europeo, hasta en los Coreperes en los que se sientan los representantes permanentes en Bruselas se puede apreciar un tono de menosprecio por parte de los embajadores de Francia y Alemania hacia los de los pequeños países de la adhesión. Se diría que a Chirac no se le ha pasado todavía el enfado que le llevó a Aspecto de la manifestación celebrada ayer por los sindicatos en Bruselas llamarlos maleducados cuando hace ahora dos años todavía no habían ingresado y todos ellos firmaron una carta de apoyo a la guerra de Irak. No se puede discutir que Francia ha sido históricamente un elemento central del proyecto europeo, pero en estos momentos los políticos franceses, sobre todo los socialistas, han conducido las cosas para que este país se haya convertido en el peligro más evidente para la constitución europea. Con los AP La UE insiste en la necesidad de hacer más flexible el Pacto de Estabilidad El primer ministro de Luxemburgo, Jean Claude Juncker, presidente de turno de la Unión Europea, ha insistido en que se debe dotar de más flexibilidad la interpretación del Pacto de Estabilidad, según ha declarado en una entrevista al semanario Der Spiegel informa Afp. Juncker sostiene que se deben tener en cuenta los periodos económicos difíciles a la hora de interpretar las normas del Pacto, o lo que es lo mismo, que si alguos países, como han sido Francia y Alemania, no cumplen con los criterios del Pacto, antes de ser sancionados desde Bruselas se tenga en cuenta el ciclo económico por el que atraviesan. Los ministros de Economía y Finanzas de los países del euro, el Eurogrupo, y de los venticinco países de la Unión Europea, el Ecofin, se reúnen hoy de forma extraordinaria en Bruselas para intentar cerrar la reforma del Pacto. sondeos rondando peligrosamente la mayoría de votos negativos, si Francia rechazase la Constitución todo el proyecto se iría al garete. Este es un argumento más para darse cuenta de la importancia de Francia en Europa dicen los partidarios de París. Algunos dan por hecho que solo por este miedo la directiva Volkestein- -contra la que se manifestaron ayer en Bruselas los sindicatos europeos- -no llegará viva hasta el referéndum francés del 29 de mayo, para que no sea utilizada como argumento electoral. Es decir, que Francia supone en estos momentos el principal peligro para la Constitución, siendo esta un elemento fundamental para el futuro de la idea europea; o en su defecto, Europa debe renunciar a la idea de asumir la liberalización de servicios, que es imprescindible para su revitalización económica. En esto están de acuerdo Francia y Alemania: la liberalización de servicios no se aceptará, al menos no tal como está ahora mismo; las restricciones del déficit presupuestario, tampoco; y en cuanto a contribuir a un presupuesto europeo que permita a la Comisión llevar a cabo sus políticas, tampoco. ¿Y a esto lo llaman ser el corazón de Europa