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60 Los domingos DOMINGO 20 3 2005 ABC EL PERFIL DE LA SEMANA CÁNDIDO CONDE- PUMPIDO Fiscal general del Estado EN LA ACERA ESCRIBÍ TU NOMBRE FERNANDO IWASAKI Es uno de los pocos cuyo nombramiento no despertó abiertas críticas. Tras un año de mandato, sin embargo, a ojos de la oposición ha perdido su halo de independiente El complicado equilibrio iembro de una larga familia de juristas, a Cándido Conde- Pumpido (La Coruña, 1949) le precede el prestigio que le han dado tanto su apellido como su brillante trayectoria como magistrado. Licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas, cuando en marzo de 1995 llegó a la Sala Penal del Supremo- -cargo que ocupaba antes de ser nombrado fiscal general- -era, con sólo 49 años, el magistrado más joven de ese Tribunal y uno de los más preparados. Su nombramiento para dirigir la Fiscalía General del Estado el pasado mes de abril fue una decisión personal del presidente Rodríguez Zapatero y le llegó a Conde- Pumpido con treinta años de sentencias a sus espaldas y con fama de magistrado independiente- -pese a su conocida ideología de izquierdas- muy influyente en el sector progresista de la carrera y merecedor de respeto por parte del mayoritario y conservador. Estudiante comprometido y militante, el joven Conde- Pumpido ingresó en la carrera judicial en 1974. Sus primeros destinos como juez fueron Puebla de Sanabria (Zamora) y Carballino (Orense) pronto, en 1981, ascendió a magistrado y marchó a la Audiencia Provincial de Guipúzcoa. Cuatro años más tarde fue nombrado presidente de la Audiencia de Segovia. Corrían los años ochenta cuando fundó junto con otros magistrados progresistas la asociación Jueces para la Democracia, de la que fue portavoz en dos ocasiones (de 1984 a 1986 y de 1992 a 1994) En 1995 fue nombrado por el Consejo General del Poder Judicial miembro de la Sala Segunda del Supremo, la que, según dijo entonces, colmaba todas sus ambiciones profesionales. LA DICHA DE CLASES M POR NIEVES COLLI N En el tribunal de los GAL La firma de Conde- Pumpido se sumó a la de los magistrados de la Sala Segunda que condenaron al ex ministro socialista José Barrionuevo y al ex responsable de la Seguridad del Estado Rafael Vera por el secuestro de Segundo Marey en 1983, la primera acción reivindicada por los GAL. Y se opuso, en ese mismo procedimiento, a que Felipe González compareciera como imputado- -luego lo hizo como testigo- -ante el Supremo. Allí, en el alto Tribunal, CondePumpido hizo grandes amigos y se ganó el reconocimiento de aquellos que no se incluyen bajo esa denominación. Ni a los unos ni a los otros se les escapa que se trata de un hombre de altas miras y que su nivel de preparación es similar o igual al de su gran ambición. Y es que el actual fiscal general del Estado, aseguran algunos de sus ex compañeros, no da puntada sin hilo Su desembarco en la Fiscalía General se produjo poco tiempo después de quedarse en puertas de ser nombrado magistrado del Tribunal Constitucional. Su nombramiento fue muy aplaudido en la izquierda judicial y bien acogido entre los conservadores y, en la arena política, incluso satisfizo al PP ante las expectativas de que hiciera valer su preciada independencia frente al Ejecutivo socialista. Y es que años antes, en 1998, Conde- Pumpido se había posicionado en contra de que el máximo responsable del Ministerio Público fuera nombrado por el Gobierno, circunstancia, dijo entonces, que resta independencia a quien debe promover la acción de la Justicia en defensa de la legalidad. El buen sabor de boca que en general había dejado su designación para tan complicado cargo duró el poco tiempo que tardó en convocar al Consejo Fiscal para proponer sus primeros nombramientos. Ese sería sólo el principio. Un año después, el PP ya ha pedido su dimisión e incluso le ha denunciado por prevaricación (la denuncia ha sido archivada) Le acusa de aplicar el bisturí en la carrera fiscal para buscar su reequilibrio ideológico de haber puesto en peligro altos intereses de Estado al cambiar el criterio de la Fiscalía en el caso Atutxa y de haber optado por el camino de la ideología, el partidismo y el seguidismo al Gobierno o creo que cometa ningún error si afirmo que sería injusto hablar de clases sociales sin tener en cuenta la teoría marxista de clases sociales, pero hablar de dicha de clases para negar la lucha de clases sería una estupidez rotunda. Hay conceptos que suponen una estructura teórica. El inconsciente y el psicoanálisis, por ejemplo. Los detractores de mi maestro Gustavo Gutiérrez- sacerdote creador de la Teología de la Liberación y Premio Príncipe de Asturias- postularon una Teología de la Reconciliación que seguro estaba colmada de muy buenas intenciones, pero que resultó patética en lo académico, inconsistente en lo teológico y oportunista en lo político. Es lo que sucede con la omnipresente Alianza de Civilizaciones un concepto patético, inconsistente y oportunista. Proponer una Alianza de Civilizaciones Alliance of Civilizations no pasaría de ser una metáfora política más o menos resultona, si no fuera porque ya existe en el vocabulario de las ciencias sociales el concepto de Choque de Civilizaciones Clash of Civilizations ¿Serán conscientes Zapatero y sus asesores de que no han formulado una cosa más o menos bien sonante, sino simplemente un disparate? Uno puede estar a favor o en contra de las tesis de Huntington, pero es obvio que las civilizaciones pueden entrar en conflicto, como a su manera ya lo había intuido Talcott Parsons cuando planteó su Teoría del conflicto Un choque o conflicto sólo es un fenómeno, pero una alianza supone una estrategia, un programa y la gestión de ambas cosas por parte de Estados y nunca de civilizaciones La solvencia académica de los socialistas que llegaron al poder con Felipe González era de primer nivel, porque hubo una época en que ser socialista suponía haber leído a Gramsci, Althusser, Godelier, Russell o Agnes Heller; pero ahora es muy sencillo declararse socialista gracias al Kit Solidario una suerte de botiquín de primeros auxilios ideológicos que se puede entresacar de algunos columnistas, de ciertas películas y de las letras de dos o tres cantautores. El socialismo lightco que ha llegado con Zapatero no sólo es de una indigencia intelectual alarmante sino además de una contumacia petinaz, pues en lugar de replantear sus ideas le propone a Kofi Annan la necesidad de crear una comisión en la ONU que organice la Alianza de Civilizaciones a escala mundial. Tiene guasa que Zapatero quiera impulsar la Alianza de Civilizaciones en el mundo mientras promueve los enfrentamientos regionalistas en España. ¿Por qué no comienza con una Alianza de Civilizaciones Ibéricas Sin embargo, puestos a retozar por el ciberespacio, propongo teclear Clash of Civilizations y Alliance of Civilizations en un buscador como Google y comparar los resultados. En el primer caso aparecerán universidades, científicos sociales y expertos en ciencias políticas, pero en Alliance of Civilizations sólo encontraremos ufólogos, esotéricos y otros colectivos dedicados a repeler la invasión extraterrestre o en su defecto a propiciarla. ¿Será que Zapatero ha querido decir Aliens of Civilizations www. fernandoiwasaki. com