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56 Los domingos DOMINGO 20 3 2005 ABC DEBATE ABIERTO (Viene de página anterior) Delitos conocidos de crímenes sexuales. Año 2004 Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre Total acumulado Abuso Abuso sexual Acoso sexual con penetración sexual 114 19 21 152 13 27 164 15 43 136 18 32 191 15 38 219 19 35 224 24 51 2321 27 35 203 20 35 194 16 38 211 17 35 139 16 29 2.179 219 419 Agresión sexual Agresión sexual con penetración Total 198 113 465 180 106 478 184 122 528 191 110 487 207 140 591 228 127 628 271 146 716 250 144 688 211 123 592 205 120 573 179 124 566 217 112 513 2.521 1.487 6.825 C. A baraja el Reino Unido o incluso a la castración química voluntaria que se estudia en Francia sobre 43 presos. Pero el término castración les echó para atrás- -dice Pigem- un término acuñado por los franceses que creo que está mal encontrado. Se trataba de iniciar un debate sobre un tratamiento, reversible y voluntario, siempre aparejado a la pena, y costeado por el Estado, de igual manera que paga el sueldo de un policía que te vigila. Al plantear la moción no hubo ninguna objeción por el PSOE y el PP, pero el grupo de IU dijo que de ninguna manera. De ahí que sólo saliera el control por satélite de los condenados, un paso adelante del Ministerio, pero con lo que sólo sabremos dónde están los agresores pero no lo que están haciendo Vuelta a la carga. Esta misma semana Mercè Pigem formulaba al Gobierno otra pregunta evitando la palabra maldita castración Atendiendo a la gran reincidencia que se da en los delitos de agresiones sexuales, la posibilidad ya experimentada en países de nuestro entorno y en algunas Comunidades autónomas de tratamiento farmacológico reversible contra las parafilias, que lógicamente debe ir acompañado de pautas médicas de prescripción y seguimiento, y atendiendo también el que para muchas de estas personas el tratamiento farmacológico y médico no son accesibles por carecer de recursos, ¿es posible actualmente que el sistema de salud público costee el tratamiento farmacológico contra las parafilias, así como el necesario tratamiento médico de prescripción y seguimiento, cuando es solicitado de manera voluntaria por personas condenadas por delitos sexuales? Con esto, la patata caliente vuelve al tejado del Gobierno. El debate científico, político y jurídico está abierto y ya se suscitan las primeras reacciones. Fuente: Instituto de la Mujer con datos del Ministerio del Interior Cuando el agresor es una mujer En España, siete mujeres cumplen condena por delitos sexuales: Cuatro por agresión sexual, una por abuso, otra por acoso y una séptima presa por aplicación del Código Penal anterior y los crímenes contra la libertad sexual que contemplaba. Son casos que no trascienden a la opinión pública y que en muchas ocasiones conciernen al papel de colaboradora necesaria para que un hombre llevara a cabo su espeluznante voluntad. Fuentes penitenciarias se refirieron a casos estremecedores, como el de la madre que sujeta a la hija para que sea violada por el padre o por el compañero de ésta. Todo un catálogo del horror que proporciona en la perspectiva de mujer- víctima y mujer- verdugo en fatales monodosis. De cualquier forma, son cifras ridículas si comparamos estos números de 2004 con los 1.989 hombres presos en nuestras cárceles en la misma fecha, de los que 1.321 fueron acusados de agresiones sexuales, 405 de abusos, 29 de acoso y 234 están condenados en aplicación de los delitos contra la libertad sexual contemplados en la legislación anterior. Todos los estudios sobre reincidencia subrayan que el porcentaje de los que volvieron a las andadas supera el 40 por ciento. Concretamente, Javier Urra, psicólogo de la Fiscalía de Menores y ex Defensor del Menor de Madrid recoge en su estudio Agresor sexual. Casos Reales. Riesgo de reincidencia que sólo el 30 por ciento de los encarcelados por agresión sexual confiesa sentir arrepentimiento frente a una mayoría que está convencido de que su víctima no sufrió e incluso le gustó Y no olvidemos ni por un momento que las víctimas de un tercio de estos reclusos, entre cuyas características, según Urra, están la mentira descarada y la negación como mecanismo de defensa, son niños. Por 90 euros al mes Así, el profesor José Díaz- Morfa, presidente de la Asociación Española de Sexología Clínica, y autor del único estudio sobre el tratamiento farmacológico de las parafilias que se ha hecho en España- -publicado por prestigiosas publicaciones científicas entre ellas la revista oficial de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica- defiende la castración química como tratamiento eficaz contra la reincidencia, siempre que vaya acompañado de psicoterapia y tenga una duración de entre tres y cinco años para garantizar su efectividad. Los medicamentos sólo atacan los síntomas y la terapia va a las causas Medicación reversible a las tres o cuatro semanas de dejar de tomar los fármacos, cuyo coste no superan los 90 euros al mes, y que por supuesto se venden en farmacias; sus pacientes castrados lo solicitaron por voluntad propia, y de su bolsillo lo pagaron, generalmente al verse acorralados por la justicia. Uno de ellos es un pederasta homosexual de impulsos incontrolados- -cuya inyección inhibidora compra con los beneficios de la Seguridad Social- En su caso, -dice el psiquiatra- -el éxito es total, pero si a su trastorno se uniera una psicopatía, el tratamiento seguramente debería ser de por vida Pero no todos lo ven tan claro. Ángela Alemany, presidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, aseguró a ABC que no se puede hablar de castración propiamente dicha. Consideramos que los violadores son responsables de sus actos y que por tanto estamos ante una conducta criminal; no se puede decir que no existe voluntad de cometer ese delito, porque entonces estaríamos hablando de una atenuación de la voluntad criminal y eso es lo que puede buscar el preso de Palma de Mallorca, independientemente de que pida o no la reducción de la pena por la castración; es una estrategia para poder perseguir una atenuación o exención de responsabilidad. Pero estamos ante un delito que se comete con conocimiento; el tratamiento es reversible, con lo cual puede dejarse de adoptar la medida y no garantiza por eso la seguridad de las víctimas, e, independientemente de la atenuación de su líbido, podría seguir cometiendo otro tipo de agresiones sexuales dado que existe la intención de cometerlas Fernando Sobrón, portavoz de la Asociación de Fiscales, explica que, en cualquier caso, no hay una regulación para la castración química en nuestro ordenamiento jurídico. Hay otra serie de normas como la esterilización que se podría asemejar, pero no es lo mismo. Por eso, fundamentalmente, la castración química es alegal. De todas formas, al ser algo voluntario, tampoco es que existan grandes inconvenientes. Es muy complicado. La privación de libertad no es suficiente para estos condenados y serían necesarios tratamientos personalizados, que en algunos casos se hacen. Así que podría ser interesante plantearse una regulación sobre esta materia Para José Manuel Suárez Robledano, portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura, la objeción fundamental está en la reversibilidad del tratamiento, porque es un poco fuerte que todos los españoles costeen una terapia que se traduzca en un donativo que pueda volverse atrás. Si esa condición no existiera cabría plantear esa posibilidad de carácter voluntario y la modificación de la ley, porque en el Código Penal no hay nada previsto, no es posible poner alternativas a la pena de prisión y, además, como medida de seguridad no es posible porque no se contemplan acciones posteriores al cumplimiento de la pena. Otro planteamiento sería establecer en el Código Penal una opción como existe en Suecia, donde al violador se le permite optar entre una pena reducida de prisión tras una castración irreversible. Pero hay un problema: a los violadores no les gustan las relaciones sexuales sino la violencia, y eso significa que podría cometer otros delitos violentos. Ya se hablaba en la antigüedad de los eunucos, castrados físicamente y que, sin embargo, cometían actos aberrantes sexuales usando palos y otros elementos. Luego está el caso alemán, y que ha sido un error de nuestra legislación no hacer algo parecido, que establece la vigilancia estricta después del cumplimiento de la pena. No obstante, estamos a favor de cualquier medida bien regulada y adecuadamente prevista que pueda servir para restringir los delitos de agresión sexual El aliento de un froterista Carmen es víctima de una violación y preguntada por la posibilidad de castrar a su agresor dice que sólo le serviría verle encerrado para siempre o muerto Pablo es también agresor y a su impulso irrefrenable lo llaman froterismo En las filas del cine, en los autobuses hasta los topes, en el metro... Soy un beneficiario del mogollón, me aprovecho de las mujeres, me froto con ellas y me excito. Lo hago desde que me conozco y, en más de una ocasión, me han sacado los colores. Sé que es una cuestión de grados, pero yo nunca he violado a nadie. Hasta hace tres años mi vida era un engaño constante y una mentira. Era un desgraciado; pero con el apoyo de mi esposa y de la terapia y los fármacos que yo me pago procuro superarme. Soy un tipo corriente, con un buen trabajo: no soy ningún monstruo. Y ahora, aunque no estoy rehabilitado al cien por cien, empiezo a ser feliz, a estar contento con mi vida. No estoy castrado químicamente, pero si tuviera que llegar a ello no lo dudaría, igual que la sociedad no puede dudar en ayudar a quien lo pide, como ese tipo de Mallorca. Mi ejemplo- -subraya- -podría servir a otros En España hay 5.000 víctimas de delitos sexuales por los que una media de 2.500 agresores está en prisión. El 40 por ciento reincidirá