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54 Los domingos DOMINGO 20 3 2005 ABC DEBATE ABIERTO El próximo día 31 se verá en Mallorca si el erario público debe costear la castración química que ha suplicado el violador de una treintena de niñas. Un tratamiento contra la reincidencia tabú en España, donde sólo se administra privadamente. Los Domingos de ABC expone la razón del reo, la de los que lo han probado y aplicado, y la de la Justicia. Éste es su testimonio Así pide un violador su castración química ara S. P. B, de 44 años, y con casi 15 de prisión a sus espaldas, la única razón para suplicar una castración química es su biografía. En el año 1986- -relata- -me casé. Yo ya trabajaba. Esa obsesión por las prendas femeninas y las niñas la seguía teniendo. Cuando mi ex esposa tuvo el hijo, que, como sabrá, es una alegría enorme para cualquier padre, yo no la tuve. Si hubiera sido niña, doy saltos de alegría, supongo. Mientras ella estaba en el hospital, por la mañana trabajaba, pero por la tarde, antes de ir a verla, iba a los grandes almacenes a ver las bragas de las niñas Entonces, este preso, que hoy ocupa una celda de aislamiento en el penal de Palma de Mallorca, acababa de cumplir el cuarto de siglo y hacía 18 años desde que fuera testigo silencioso e infantil de la violación de su hermana, de apenas 5 años: Cuando mi madre se tuvo que ir a Madrid- -recuerda- porque operaban a mi tío Miguel, nos dejó al cuidado de otro tío. Fue una noche que me levanté a orinar y cuando me dirigía al cuarto de baño me asomé y vi a mi tío manoseando a mi hermana. De la boca de mi hermana oí: Aquí no, que me haces daño A mí los amigos y amigas también me llamaban Tito porque siempre estaba hurgándome la nariz con los dedos. Muchas veces les levantaba las faldas a las chicas, pero como eran juegos de niños no se les daba mucha importancia. Algunas veces, éramos muchos y jugábamos al escondite. Mi prima y yo nos escondimos juntos, y, sin intención, no sé cómo fue, me bajé la cremallera y le enseñé el miembro viril. Ella, asustada, se fue y nunca más supe de ese incidente P POR VIRGINIA RÓDENAS Estos dibujos reflejan mi infancia, mi vida y mi personalidad- -escribe el violador de Palma- obsesionado por las prendas íntimas de niñas EL ASESINO DE CATHAYSA Hernández Renes reapareció en Colmenar Viejo (Madrid) el pasado agosto, donde presuntamente violó a otra niña. Sólo habían pasado seis meses desde que saliera de prisión, tras 16 años de los 46 a los que fue condenado por violar y asesinar a la niña canaria Canarias 7 Un monstruo en el rellano Luego, cumplidos los 21, cuando terminé la mili en la Legión, volví a Mallorca, y nos volvimos a ver- -por su novia- y también a mis padres. Como ella estaba trabajando, y yo aún no tenía trabajo, estaba en mi barriada del Coll, en un bar, y estaban echando una película de vídeo, no la vi, pero el título era Trampa para un violador No sé cómo fue, que al oír el título de la película, cogí el autobús, y me fui a Palma, sin intención de cometer ningún delito, pero al pasar por el portal de una finca entró una niña, entonces en el rellano de la planta baja le dije: No quiero hacerte nada, lo único que quiero es que me enseñes las bragas... El relato del preso prosigue con su entrada en la cárcel en agosto de 1987, por 17 abusos y cuatro violaciones. Fui condenado a 69 años, de los cuales cumplí 13. Me trasladaron a Herrera de La Mancha, donde empecé a trabajar de ordenanza Después me llevaron a cocina. Como sabrá, en las cárceles hay ATS y maestras y las veía cuando llevaba el carro de comida a enfermería y a tercer grado. Si había fumado porros, mientras esperaba, si venía alguna, me tocaba mi pene. Todo eso era en verano. Cuando salió el nuevo Código Penal, y como de todas las condenas ninguna superaba los veinte años, salí en libertad y me fui a Mallorca, empecé a trabajar de peón albañil. Cuando terminaba, iba a la parada del autobús y había jóvenes que salían del colegio, y como llevaban falda les veía las bragas. Ahora estoy en la cárcel otra vez por nueve abusos a menores- -en realidad se le acusa de un abuso y trece agresiones sexuales, de las que cuatro son violaciones consumadas entre 2002 y 2003, y por las que el fiscal pide 103 años de prisión- Estoy en aislamiento, ya que a ningún módulo puedo ir. He sacado todos mis errores de todos los delitos que he cometido, pero ahora nadie se lo va a creer. Les juro que ahora no cometería esos delitos. Pido perdón a las víctimas, a sus familiares y a la sociedad Víctimas invisibles en el relato de su vida, narración sin atisbo de compasión por el dolor de sus pequeñas víctimas, en donde no hay ni una sola palabra de las violaciones, ni una sola expresión del horror de las niñas, de sus súplicas, de su miedo, de su asco, de su vergüenza, de su dolor; ni una referencia a las lágrimas de tantas niñas heridas para siempre. Ni compasión. Ninguna misericordia. ¡Que me hagan algo! ruega hoy como pidió hace 17 años al tribunal que le condenó la primera vez. ¡Que me hagan lo que sea! suplica pensando, según aclara su abogado Juan Carlos Rebassa, que la castración que demanda será definitiva. El control del tratamiento está garantizado porque aún pasará muchos años en prisión. Se lo deben a él- -subraya el defensor- porque hasta ahora los tratamientos que le han dado en la cárcel de nada le han servido; se lo deben a las víctimas que ya han sido, y a las futuras: el horizon- Cuando mi ex esposa tuvo el hijo, yo no me alegré como cualquier padre. Si hubiera sido niña doy saltos de alegría relata S. P. B. te es que volverá a violar en un plazo de 19 años, cuando se calcula que saldría, si no logra antes, en 12 años, el tercer grado penitenciario Sólo teniendo en cuenta el 20 por ciento mínimo de reincidencia en es-