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ABC DOMINGO 20 3 2005 Los domingos 53 de 66 años, subsecretaria de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada. A la Santa Sede le gusta jugar con los símbolos: el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, nombró a la profesora de Derecho de Harvard, Mary Ann Glendon, presidenta de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales. Madre de familia, primera mujer a la cabeza de una delegación vaticana, en la conferencia mundial de la ONU de Pekín, hace diez años, dio importantes quebraderos de cabeza a las feministas. Glendon habla con desenvoltura en foros internacionales y es símbolo de la superwoman estilo nuevos movimientos. Pero son más prometedoras para la renovación eclesial las estudiosas que han entrado con discreción en las Comisiones de expertos que asesoran a Juan Pablo II en materias teológicas, científicas e históricas. Algunas de estas, si fueran sacerdotes, presidirían comisiones o dicasterios decisivos. Otro componente de este complicado entourage vaticano, son los líderes de los citados movimientos, con cada vez más miembros entre los funcionarios vaticanos, y acceso directo a La Iglesia no es democrática pero su tradición electoral es tan antigua como sabia. Los votos designan muchos puestos en la pirámide Juan Pablo II. Entre ellos hay una mujer realmente muy influyente: Chiara Lubich, fundadora de los focolares Colegio poliédrico Elegir hoy al sucesor de Juan Pablo II no es fácil. La composición poliédrica del Cónclave dificulta las conjeturas, y la Sala de Prensa vaticana hace bien su trabajo, nutriendo al circo mediático y defendiendo al mismo tiempo la obra divina, con mano de hierro en guante de terciopelo. El colegio cardenalicio tiene 184 cardenales (de uno, in pectore no se conoce la identidad) Cardenales electores son 119. Hay 64 con más de 80 años que no votan, pero son muy influyentes. Los cardenales celebran las votaciones en la Capilla Sixtina, ante la severidad del Juicio de Miguel Ángel, aunque esta vez reposen de modo más confortable en la hospedería de Santa Marta, construida cuando gobernaba la colina vaticana el cardenal venezolano Rosalio Castillo Lara. Castillo, salesiano de 82 años, conserva influencia en la Curia y en Iberoamérica. Hace una década, su poder era tal que en los cotilleos de esta auténtica aldea global se contaba el chiste de que las matrículas del Estado vaticano (SCV) querían decir Se Castillo Vuole (Si Castillo lo quiere) Si los electores optaran por regresar a un Papa italiano, ocupan sedes tradicionalmente papables el arzobispo de Milán, Dionigi Tettamanzi; Angelo Scola, patriarca de Venecia; y Tarsicio Bertone, arzobispo de Génova. Tettamanzi es un pastor, como Juan Pablo II muy preocupado por la moral familiar y atento a la importancia de las nuevas tecnologías. Scola proviene del mundo universitario y pertenece a Comunión y Liberación. Bertone, salesiano, ha sido la mano derecha del cardenal Ratzinger, al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Juan Pablo II ha llamado cerca de él a obispos que dirigieron con éxito acontecimientos internacionales como las jornadas mundiales de la Juventud (JMJ) -dos millones de jóvenes en Roma en 2000- o los jubileos. James Stafford, estadounidense, debe el cardenalato y la presidencia del Pontificio Consejo para los Laicos, al buen funcionamiento de la JMJ de Denver. Crescenzio Sepe, devoto y discreto, llegó a ser presidente de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y cardenal, tras gestionar con eficiencia la compleja estructura del Jubileo de 2000. Hay que observar este verano al arzobispo de Colonia, cardenal Joachim Meissner, que acaba de visitar a Juan Pablo II para asegurarse de que estará en agosto en su diócesis, a la que ha invitado a jóvenes de todo el mundo. Es la única fecha que se mantiene en la agenda internacional del Papa. Se esperan más de dos millones de bullangueros chavales. El gobierno alemán está haciendo un gran despliegue para que el encuentro sea un éxito. Los obispos de España han hecho presentado su baza: Ricardo Blázquez, un castellano que habla euskera, presidente de la Conferencia Episcopal, con la edad justa y el talante de pastor dialogante que gusta en El Vaticano. Pero se dice en Roma que es mejor dejar la palabra al verdadero elector, el Espíritu Santo, pues el que entra papa en el cónclave, sale cardenal Electores y elegibles Hay límite de edad para votar al Papa pero no para ser elegido. El elegido podría incluso no ser obispo. En este caso, se procedería ipso facto a la ordenación episcopal para que tomara posesión de la Diócesis de Roma, cabeza de la comunión eclesial. Los electores deben tener menos de ochenta años y hoy son 119. Se suman 64 mayores de 80 años. De los 184 obispos que componen el Colegio cardenalicio, sólo 12 fueron creados por Pablo VI. El resto debe su birreta a Juan Pablo II, incluido uno in pectore Los papas se han reservado los nombre de cardenales por diversos motivos, uno, el de no crearles más dificultades si lideran una Iglesia perseguida Representan a 66 países de los cinco continentes. Hay 97 europeos, 31 iberoamericanos, 18 de Estados Unidos y Canadá, 15 de África, 16 de Asia y 6 de Oceanía. Usando una terminología trasnochada, el primer mundo (Europa, Estados Unidos, Canadá y Australia) sumaría 118 cardenales. El tercer mundo (Iberoamérica, Africa, Asia y el resto de Oceanía) 65. El cardenal in pectore podría ser de la Iglesia china, que tiene doce millones de fieles. El país con más purpurados, por razones históricas, sigue siendo Italia, 38. Le sigue Estados Unidos con 13, aunque los católicos son allí minoritarios. Ocho tienen España, Alemania y Brasil. Francia y Polonia, siete. Canadá, India y México, cinco. Argentina, Australia, Colombia, Filipinas y Suiza, tres. Austria, Chile, República Checa, Eslovaquia, Reino Unido, Hungría, Irlanda, Japón, Nigeria, Países Bajos, Portugal, Ucrania y Vietnam, dos. Otros países tienen un único representante. Hay 9 jesuitas, 7 franciscanos, 6 salesianos; dos dehonianos, dominicos, redentoristas y sulpicianos, respectivamente; y uno de cada una de estas congregaciones u órdenes: Inmaculado Corazón de María, claretiano, lazarista, marianista, estudita, oblato. Uno del instituto secular Schönstatt y dos de la prelatura personal del Opus Dei. Darío Castrillón Hoyos. Prefecto de la Congregación para el Clero. Es colombiano. Javier Lozano Barragán. Mexicano, preside el Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud. Jorge Medina Estévez. Chileno, sería el cardenal que anunciaría al nuevo Papa. Vinko Puljic. Arzobispo de Sarajevo. Aporta la fe pujante de su Diócesis. Rosalio Castillo. Por edad no puede votar en el cónclave, pero sí ser elegido. Conserva influencia. Crescencio Sepe. Italiano y prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Óscar Rodríguez Madariaga. Hondureño, arzobispo de Tegucigalpa. Goza de gran influencia.