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52 Los domingos DOMINGO 20 3 2005 ABC LOS CAMINOS DE LA IGLESIA La salud del Papa hace pensar en su sucesión. La reorganización que hizo Juan Pablo II del Colegio Cardenalicio limita- -pero no impide- -que se analice el resultado de un futuro cónclave ¿Hablará español el próximo Papa? TEXTO: NIEVES SAN MARTÍN FOTO. AP n la periferia vaticana se ve cada vez más cercano el día en que el obispo que se siente en la cátedra de Pedro y Pablo hable español como lengua madre. ¿Será en el próximo cónclave? Es difícil preverlo porque la cuestión del próximo pontifice está hoy más abierta que nunca. ¿Por qué el español? Porque más de la mitad de los católicos del mundo lo hablan y otros lo entienden, como los lusohablantes y, si se apura, los italianos. A ello se añade el significativo aumento de obispos hispanos en los dicasterios vaticanos, las congregaciones de la Curia desde las que se gobierna la Iglesia Católica, que cuenta con 1.086 millones de fieles, según datos del Anuario Pontificio de 2005. E con más frecuencia, hombres y mujeres laicos. La Iglesia no sólo se democratiza a su modo sino que se acerca cada vez más a su vocación universal, en contraste con el nacionalismo de otras iglesias cristianas. Hay otro factor que favorece la universalidad creciente: la imagen de embajador de la paz que Juan Pablo II ha promovido personalmente, con sus vi- Una reunión del Colegio Cardenalicio, en el palacio de El Vaticano sitas apostólicas y la duplicación del número de nuncios, sus representantes en 169 países y ante los principales organismos internacionales. Son el brazo largo del Papa, y dependen de la Secretaría de Estado, presidida por el cardenal Angelo Sodano, número dos del gobierno de la Iglesia. Oyendo al nuncio, a veces más que a los obispos de un país, Juan Pablo ha decidido sobre nombramientos y renuncias de obispos, o controversias locales. No es desdeñable tampoco la influencia indirecta de los misioneros, religiosos y laicos, en países del tercer mundo donde la Iglesia es minoritaria. Hoy la Santa Sede dirige más de 300.000 instituciones educativas y de salud, que mantiene incluso en situaciones de riesgo. Dios habla y canta con acento En la última ceremonia de entrega de los Oscar, alguien declaró: Dios habla español Si más de la mitad de los católicos hablan y cantan en esta lengua, el futuro Papa podría tener acento hispano. Esta vez, la sorpresa del Espíritu Santo podría ser mayor que la del Papa venido del frío De los 31 cardenales iberoamericanos y ocho españoles, hay cuatro nombres señalados. El colombiano Darío Castrillón Hoyos, de 75 años, prefecto de la Congregación para el Clero; el mexicano Javier Lozano Barragán, de 72 años, presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud; el chileno Jorge Medina Estévez, de 78 años, ex prefecto de la Congregación para el Culto Divino, cardenal protodiácono que anunciaría al pueblo el nuevo Papa; y el hondureño Oscár Rodríguez Maradiaga, salesiano de 62 años, arzobispo de Tegucigalpa. Si el acento del futuro Papa no fuera hispano, hay biografías de novela en el colegio cardenalicio. Algunos representan a Iglesias minoritarias pero pujantes en la fe. Tienen fieles fervorosos en territorios no muy favorables al cristianismo. El arzobispo de Sarajevo, Vinko Puljic, de 59 años; el de Praga, Miloslav Vlk, de 73, son figuras interesantes. Los cardenales de rito oriental, empeñados en una silenciosa y fructífera tarea de diálogo con la Iglesia Ortodoxa, están logrando resultados, como las visitas de patriarcas ortodoxos al Papa y la devolución de iconos y reliquias que han tenido una historia complicada a lo largo de siglos. Un papa venido del Este y mirando a Oriente, haría de una Iglesia reunificada una potencia moral, espiritual, y para nada desdeñable en los foros de decisión internacionales. La unión no está cercana pero en Roma, sorteando con gracia las resistencias, se están poniendo ya sólidas bases. Tradición electoral Aunque se sigue diciendo que el pontífice es monarca absoluto, de ello hay poco. Una cierta forma de democracia es cosa antigua en la Iglesia. Abades y priores de órdenes religiosas se eligen por votación desde tiempo inmemorial y los primeros cristianos decidían casi por consenso. A los papas los ha votado una asamblea desde siempre en la que los electores se hacen intérpretes del Espíritu Santo. Son elegidos en el Cónclave, asamblea de cardenales. La evolución hacia un gobierno colegial más participado por las Iglesias locales es imparable desde el Concilio Vaticano II, que instituyó las conferencias episcopales nacionales, y facilitó la convocatoria de sínodos, asambleas por temas o por continentes, con obispos, asesorados por expertos, cada vez Tiempo de las mujeres Queda un factor incipiente de imprevisibles consecuencias: el efecto mujer. En la Curia, reflejo de la tendencia en las Iglesias locales, la mujer está entrando de puntillas pero con fuerza, junto a los laicos. Religiosas o no, han pintado de otro color los austeros ministerios vaticanos. Es mujer, salesiana y socióloga, sor Enrica Rossanna, Con fuerza en el cónclave La sucesión del Papa sigue muy abierta. Más de una decena de cardenales e incluso algún obispo, como monseñor Blázquez, están bien colocados Dionigi Tettamanzi. Arzobispo de Milán. Muy centrado en la doctrina sobre moral familiar. Angelo Scola. Patriarca de Venecia. Procede de Comunión y Liberación y del ámbito universitario. Tarsicio Bertone. Arzobispo de Génova. Salesiano y mano derecha del cardenal Ratzinger. Joachim Meissner. Arzobispo de Colonia. Ha convocado un encuentro de jóvenes en su Diócesis. James Stafford. Arzobispo emérito de Denver. Está al frente de la Penitenciaría Apostólica Ricardo Blázquez. Obispo de Bilbao. La Iglesia española ha apostado por su perfil dialogante.