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48 Sociedad DOMINGO 20 3 2005 ABC El Supremo de EE. UU. declina intervenir para que se vuelva a insertar la sonda de alimentación a Schiavo La mujer, que lleva quince años en coma vegetativo, tardará unas dos semanas en morir b Republicanos y demócratas con- vocan una sesión especial en el Congreso para agotar todas las vías legales posibles para que la alimentación le sea reconectada ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. La decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de declinar, sin comentarios, intervenir para que se invalidara la decisión adoptada el viernes por un juez de que se le retirara el tubo que alimenta a Terri Schiavo desde que hace quince años entrara en coma, desató la indignación de varios congresistas. En una insólita reacción, y por iniciativa del líder republicano de la Cámara de Representantes, Tom DeLay, rebublicanos y demócratas adoptaron ayer el acuerdo de celebrar este Domingo de Ramos una sesión conjunta para adoptar una ley específica para el caso, con la intención de salvar la vida a Schiavo. La ley, que debe ser firmada por el presidente, autorizaría a los padres de Schiavo- -que a diferencia de su custodio legal, su marido, Michael Schiavo, quieren mantenerla con vida- les da- ría la oportunidad de recurrir el caso a un tribunal federal, que podría revocar la decisión del juez y obligar a reinsertar un tubo alimentario que ya le fue retirado en dos ocasiones. De no recibir agua y alimentos, Schiavo moriría en unas dos semanas. Fue el penúltimo coletazo de un caso que lleva litigándose desde hace siete años y que se ha convertido en el eje de una cada vez más sonora batalla política en el Congreso, que fue convocado en medio de las vacaciones de Semana Santa. Los republicanos intentaron que el Supremo interviniera para que se protegiera a una testigo a la que- -a pesar de que no puede hablar, y según los médicos ni sentir ni recordar- -se había citado a declarar ante los legisladores el próximo 28 de marzo. El abogado del marido, que asegura que ella le pidió que la ayudara a morir dignamente si algún día no podía valerse, mientras sus padres insisten Mary Schindler, madre de Teri Schiavo, pidió de nuevo ayuda ayer en que responde a los estímulos, acusó a congresistas de ambos partidos de inmiscuirse en el asunto y vulnerar las libertades civiles con el único objeto de cosechar votos. AP Promesa cumplida A pesar de que el juez George W. Green, que al frente del tibunal de Pinellas- Pasco, en Florida, es el titular del caso desde 1998, desestimó la intromisión del Congreso, activistas pro vida se congregaron a las puertas del hospicio donde Terri Schiavo, de 42 años, agoniza lentamente. La promesa de congresistas republicanos y de sus padres de agotar todas las vías legales posibles para que el tubo por el que recibe agua y almento le sea reconectado, se sustanció ayer al anunciar DeLay, secundado por congesistas demócratas, la sesión especial de esta mañana. Los médicos obedecieron el viernes Legisladores de ambos partidos han justificado sus esfuerzos de última hora en una cuestión de derechos fundamentales la orden del juez Green y removieron el tubo a pesar de la andanada de declaraciones y movimientos políticos de última hora. Frente a la opinión de los padres, varios equipos médicos han recalcado que los daños que sufrió en su cerebro a los 26 años, cuando sufrió una parada cardiaca y dejó de recibir oxígeno, eran irreversibles. Legisladores de ambos partidos han justificado sus esfuerzos de última hora como una cuestión de derechos fundamentales. Tom DeLay, el líder de la mayoría republicana en la Cámara baja, que había eludido toda la semana los objetivos de las cámaras que querían conocer su opinión sobre las nuevas acusaciones de vulneración de las normas éticas del Congreso en cuanto a viajes y grupos de presión, salió a la palestra para calificar la decisión del juez de Florida de acto de barbarie criticar al Supremo y al marido de Terri Schiavo.