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ABC DOMINGO 20 3 2005 Internacional 33 Putin y Yúshenko firman la paz tras la crisis naranja que afectó a sus relaciones Los dos presidentes acordaron impulsar un espacio económico común dentro de la CEI b Ucrania, con su entrada en el EEP (Espacio Económico Común) conseguirá a un precio más asequible el gas y el petróleo que le suministra Rusia RAFAEL M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. El primer mandatario ruso, Vladímir Putin, ha decidido corregir el error cometido el pasado otoño, cuando apostó abiertamente por Víktor Yanukóvich, en unos comicios que, gracias la presión de la calle, tuvieron que repetirse y dieron finalmente la victoria a Víktor Yúshenko, actual presidente ucraniano. Putin, procedente de París, viajó ayer a Kiev en su primera visita a Ucrania después de la Revolución Naranja A juzgar por lo que difundieron los canales de televisión rusos, su encuentro con Yúshenko fue muy cordial y también lo fue con la primera ministra ucraniana, Julia Timoshenko, la bestia negra del Kremlin. La contribución del presidente ucraniano a la mejora de las relaciones con Moscú podría ser la participación de su país en el Espacio Económico Común (EEP) del que forman parte Rusia, Bielorrusia y Kazajstán. Se da la circunstancia de que Rusia apoyó a Yanukóvich precisamente porque de- Cambio de protocolo Estando en Kiev, lo normal sería que el presidente ruso, Vladímir Putin, hubiese ido a ver a la primera ministra, Julia Timoshenko, a su despacho en la sede del Gobierno. Pero no fue así. Timoshenko, a la que todos consideran la heroína de la Revolución Naranja tuvo que ser la que se trasladara hasta la Embajada rusa en la capital ucraniana para visitar a Putin. Parece que se trata de una de las condiciones puestas por el jefe del Kremlin para hacerle más digerible el trago de tenerse que entrevistar con la persona que desbarató sus planes. Y es que la Fiscalía Militar de Moscú no ha retirado aún sus acusaciones contra Timoshenko por supuesto intento de soborno. De todas formas, aunque algo tenso, el presidente Putin trató de mostrarse amistoso con la pasionaria ucraniana. fendía en su programa electoral la adhesión de Ucrania al EEP, mientras Yúshenko hablaba sólo de la integración en la Unión Europea. Según lo acordado ayer, Rusia y Ucrania crearán zonas de libre comercio en el marco del EEP. La cumbre entre los cuatro países que formarán esa unión económica tendrá lugar los próximos días 7 y 8 de abril. Yúshenko nombró ya ayer Yúshenko y Putin, durante la reunión que mantuvieron ayer en Kiev a Serguéi Teréjina, ministro de Economía y de Integración con la UE, su representante ante el EEP. Putin considera que a Ucrania le queda aún un largo camino hasta ser admitida en la UE y, mientras llega ese momento, debe cooperar estrechamente con su vecinos. La principal contrapartida que recibe Ucrania con su entrada en el Espacio Económico Común es que el petróleo y el gas de Rusia le saldrán más baratos. Putin anunció ayer durante la rueda de prensa conjunta que en el consorcio que se piensa crear para el transporte de gas a Ucrania participarán socios europeos El presidente ruso afirmó que Alemania ya está incluida en el proyecto y Francia ha mostrado también interés. Putin se reunió el viernes en París con el presidente francés, Jacques Chirac, el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez EFE Zapatero, y el canciller alemán, Gerhard Schröder. Lo primero que hizo ayer Putin nada más ver a Yúshenko fue transmitirle un saludo de los cuatro líderes europeos. Los dos presidentes hablaron también de la delimitación de fronteras en el estrecho de Kerch, de la simplificación de los trámites de visado y de la cooperación en materia de Defensa. Putin y Yúshenko crearon una comisión mixta para supervisar el cumplimiento de todo lo pactado. EL CABALLO DE TROYA GUSTAVO DE ARÍSTEGUI s conocida la afición que existe en una parte de la intelectualidad occidental de diluir los problemas y de banalizar sus consecuencias. Existe una fascinación, muchas veces incomprensible, con aquellos que defienden la confrontación con Occidente e incluso llegan a justificar la violencia. El oscuro objeto de la admiración y del deseo de esta intelectualidad occidental suelen ser pensadores, que disfrazados con el manto de lo académico e intelectual, esconden un mensaje terrible de confrontación inevitable y de justificación del terror. En otros casos se trata, pura y simplemente, de verdaderos cabecillas intelectuales de la barbarie. Las dos figuras más destacadas de esta categoría son Hassan al Tourabi y Tariq Ramadan. El primero, admirado por algunos sectores intelectuales europeos, fue cómplice, encubridor y hasta embajador y defensor de Osama bin Laden. El segundo, que acaba de estar en Madrid participando en la Cumbre E sobre Terrorismo, nieto de Hassan Al Bana, fundador de los Hermanos Musulmanes de Egipto, movimiento central y fundamental para la articulación del islamismo radical en los siglos XX y XXI. Tariq Ramadan justificó, de forma escasamente disimulada, los atentados del 11 de septiembre, asegurando que se trataba de objetivos legítimos. Tiene la entrada prohibida en un número creciente de países, y su mensaje envuelto en exquisitas formas y dominando varios idiomas no puede, bajo ningún concepto, llamarnos a engaño. Estamos ante el más eficaz Caballo de Troya de la barbarie que hayamos visto en las últimas décadas. Sin embargo, no es el único, hay muchos que, como él, tratan de presentarse como inofensivos y legítimos defensores de tesis pacíficas, opuestas a Occidente y, en consecuencia, víctimas de su despiadada persecución La providencial capacidad de hacerse las víctimas de estos macrolobos con piel de megacordero sólo es comparable a la inge- nuidad, despiste o incluso mala intención de algunos de sus más firmes defensores en Occidente. No se trata de un debate académico o político legítimo, se trata de personas que están embarcadas en la creación de un corpus doctrinal que permita, al menos, tres cosas: la justificación de lo injustificable frente a sus opiniones públicas y la opinión internacional, el establecimiento de un banderín de enganche eficaz, con el que reclutan a nuevos militantes para su causa, convencidos por la atractiva argumentación casi toda ella manipulada torticeramente y, por último, desactivar a una parte de la intelectualidad y de los analistas de Occidente para generar un mayor espacio y margen de maniobra para sus monstruosos propósitos. La presencia de personas como éstas no es una cuestión baladí, hay que ser beligerante con quienes fundamentan el abyecto uso de la violencia terrorista como único medio para lograr sus fines que, lejos de ser justos y legítimos, representan la barbarie, la violencia sin límites, la opresión y una ambición expansionista infinita. No pido que se cierre la puerta al debate, pido que se cierre la puerta para siempre a los caballos de Troya del terror.