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102 Los sábados de ABC SÁBADO 19 3 2005 ABC PASIONES SINGULARES De Eloísa Bercero se sabe poco, salvo lo referido a sus escuetas medidas y su fijación por la moda. Vende parte de su armario, para regocijo de museos, amantes del vintage de lujo y curiosos varios Subasta de alta costura TEXTO: PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS FOTOS: SIGEFREDO 9 de marzo, la sala madrileña Durán va a celebrar una subasta de 40 modelos de alta costura y de prét- à- porter, firmados por diseñadores como Versace, Carolina Herrera, Lacroix, Óscar de la Renta, Chanel, Ungaro, Moschino o Armani, pertenecientes a la colección de Eloísa Bercero. Entre los modelos se subastan vestidos considerados como obras de arte, verdaderas piezas únicas y algunos de ellas valoradas en más de 20.000 euros. Hay modelos con historia, como un vestido de Versace bordado con cristal de Swarovski, o uno largo de Christian Lacroix por el que la propietaria pagó un billete de avión extra para poder llevarlo extendido junto a ella. Aunque en Europa y América suelen organizarse este tipo de ventas, como la de vestidos de la Princesa de Gales, en España tan sólo ha habido otra subasta de similares características, celebrada en la misma sala en octubre de 2003, en la que se pujó por modelos inéditos de Cristóbal Balenciaga. Existe por ello una gran curiosidad y expectación en torno a este acontecimiento, que a la vez ha despertado en algunos foros la eterna cuestión de si el hábito hace (elegante) al monje o es al revés. Y surgen preguntas como si ir bien es una cuestión de dinero o de tipo; si ser elegante es equivalente a llevar ropa de marca y aparecer en las famosas listas que circulan constantemente de las más y los más Eloísa Bercero dice que en España es menos conocida que en París o Milán, pero ahora ha suscitado un gran revuelo con motivo de la subasta. Tiene 2.000 trajes en sus armarios, y no se los suele poner más de dos o, como mucho, tres veces. Alardea de su amistad con todos los Versace, desde Santo y su mujer hasta el fallecido Gianni, al que llama el Maestro Me senté en primera fila y cuando salió al final del desfile casi me caigo de la silla porque me sonrió De ahí nació una maravillosa relación, pero tampoco perdona un solo desfile de Lagerfeld, ni El 2 de Óscar de la Renta, al que considera gran amigo; y, mitómana de la moda hasta el final, cuenta emocionada, siempre que puede, el mejor día de su vida, cuando conoció a Giorgio (Armani) en la inauguración del Guggenheim. Aunque últimamente se ha hablado de ella, pocos saben de dónde viene, quién es, ni lo que ha hecho Eloísa Bercero. Sus palabras han salido en todos los medios, pero a veces no han sonado muy bien. Frases como la pobreza está reñida con la elegancia o si no consigo algo, es que me muero han aparecido en titulares de prensa y televisión, lo que unido a su físico insólito ha despertado mucha curiosidad, y no siempre sana. Eloísa Bercero pertenece a una familia de tres hermanos, y desde pequeña le llamó la atención la ropa. Le gustaba vestirse bien, pero no contaba con dinero como para elegir los mejores modistos. Se casó joven, con Joaquín López de Ayala, en contra de la opinión de sus padres, y su matrimonio apenas duró dos años, el tiempo justo para tener dos hijos. Luego, sola y con poca ayuda, sacó adelante a los niños haciendo lo que fuera. El dinero llegó por fin a través de operaciones inmobiliarias y entonces decidió gastarlo en lo que siempre le había gustado. Ahí comenzó una auténtica manía por la ropa de alta costura. Fue hace veinte años cuando empecé a comprarme vestidos. Como eran muchos cada temporada, según mi capricho, aunque los adquiría para ponérmelos parecía que los coleccionaba, o eso empezó a decirse en algunos medios. Pero la realidad es que no soy coleccionista, son para mi personal uso y disfrute. Lo que pasa es que cuando tienes mucho de algo dicen que eres coleccionista. ¿Cuántas veces se pone cada uno? -Muy poquitas. Me los pongo, como mucho, dos veces, pero no porque no me gusten, sino porque luego compro otros nuevos y siempre me hace más ilusión el último. ¿Antes de empezar dónde se vestía? -Yo me vestí siempre muy Traje de noche de Donatella Versace en punto de seda rojo; y a la derecha, vestido de Christian Dior.