Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 19 3 2005 Sociedad 55 Salud KARINE FREITAG Reumatóloga Contamos con terapias que mejoran la calidad de vida de los enfermos La artrosis y la osteoporosis causan el deterioro inexorable de las articulaciones, pero empiezan a aparecer nuevas alternativas terapéuticas que mejoran la calidad de vida de los pacientes TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO FOTO: CHEMA BARROSO MADRID. La artrosis es la patología degenerativa más común y la que atenaza a la población de mayor edad, pero también a pacientes jóvenes. El último estudio Episer, realizado por la Sociedad Española de Reumatología, advierte que el 10,2 por ciento de los españoles de más de 20 años padece artrosis de rodilla. La buena noticia es que cada vez se está más cerca de conseguir tratamientos capaces de reparar los daños de las enfermedades reumatológicas, afirma en esta entrevista la reumatóloga Karine Freitag. ¿Se puede frenar la evolución de la artrosis? -Antes la artrosis sólo se podía manejar reduciendo el dolor con analgésicos y antiinflamatorios. Pero la condroprotección, la protección del cartílago de las articulaciones, ha abierto una nueva perspectiva para los enfermos con artrosis. En los últimos años han aparecido nuevos fármacos de acción lenta que protegen el cartílago que se deteriora en la artrosis, aunque no lo repara. Ya existe evidencia de que la glucosamina, el ácido hialuróni- co, condroitinsulfato o la diacereina son capaces de frenar la degeneración. En un futuro próximo se demostrará si son capaces de detener el proceso. ¿Cómo actúan estos fármacos? -Poseen una acción antiinflamatoria lenta que mejora al paciente, pero no se trata de una acción antiinflamatoria per sé, y con todos los problemas derivados de estas sustancias. Los antiinflamatorios están muy limitados en enfermos cardiacos, con problemas renales o digestivos y, a largo plazo, pueden producir muchas complicaciones. Los nuevos fármacos, por un lado alivian el dolor y, por otro, nutren y refuerzan el cartílago. ¿Son una alternativa a los antiinflamatorios? -Sin duda lo son para la artrosis y si se prescriben de forma precoz. ¿Cuándo se debe comenzar? -En el momento en el que los pacientes tengan dolor y radiológicamente se observe la artrosis, con independencia de la edad. Hasta ahora la artrosis se había relacionado exclusivamente con el envejecimiento. Nuestro plan- Debemos empezar a tratar la artrosis precozmente para evitar la destrucción del cartílago teamiento es empezar a tratarla precozmente para evitar la degeneración y destrucción del cartílago que luego es difícil de restaurar. ¿Y cuando ya se ha destruido? -En un futuro podremos contar con implantes de condrocitos, las células que regeneran el cartílago. Estas células se imbrican en el tramado celular como si hubieran pertenecido siempre a la estructura. En estos momentos se utilizan para ciertos problemas de ro- dilla y en pacientes menores de 55 años, pero de forma muy limitada. El objetivo es generalizar esta técnica cuando tengamos todo el consenso del manejo de células. ¿Por qué aparece la artrosis en pacientes jóvenes? -Hay condicionantes genéticos, problemas de sobrepeso y malas posiciones por alteraciones del eje articular que van dañando las articulaciones en pacientes que tienen los pies planos o rodillas en varo o escoliosis... -Además del tratamiento farmacológico ¿qué más se puede hacer para preservar las articulaciones y la estructura ósea? -El ejercicio físico, una adecuada alimentación y, sin duda, el tratamiento rehabilitador que, ahora, empieza a extenderse como una alternativa más. Son de gran ayuda el láser, la termoterapia o las ondas de choque, una tecnología que disuelve las calcificaciones de los tendones o las fascitis plantarias que provocan tanto dolor al caminar. -La primera fractura suele ser la clave para el diagnóstico de la osteoporosis. ¿Queda mucho camino por recorrer en prevención? -Los médicos damos más información a las mujeres de cómo la alimentación debe ser rica en calcio para proteger sus huesos. Pero además ahora contamos con la densitometría, una herramienta de diagnóstico que se empieza a utilizar no sólo en mujeres menopáusicas sino en el periodo perimenopáusico, desde los 45 a los 55 años. La osteoporosis se está empezando a detectar mucho antes de que la masa ósea disminuya y se pueda frenar. Desde hace unos meses también contamos con los primeros osteoformadores, fármacos que forman hueso de calidad. ¿Tenemos más problemas de artrosis y reumatismo que hace años? -No, lo que ocurre es que queremos mejor salud. Tenemos un concepto de salud diferente, ahora una mujer con 60 años no es ninguna abuela.