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16 Nacional SÁBADO 19 3 2005 ABC El Gobierno se apresura a conceder el plácet al nuevo embajador de EE. UU. G. L. A. MADRID. El sábado pasado ABC reveló la identidad del nuevo embajador en España propuesto por EE. UU. y tan sólo seis días más tarde, en la primera ocasión posible, el Gobierno español concedió el plácet para Eduardo Aguirre, celeridad que contrasta con las varias semanas que la Administración norteamericana tardó en otorgar el correspondiente para Carlos Westen- dorp como nuevo embajador español. El Consejo de Ministros aprobó también tres acuerdos de extradición entre la Unión Europea y EE. UU. uno de los cuales afecta a terroristas, lo que la vicepresidenta primera y portavoz, María Teresa Fernández de la Vega, aprovechó para subrayar la estrechísima relación en esta materia entre ambos países, ámbito en el que inscribió su reciente entrevista con el fiscal general norteamericano con motivo de su asistencia a la cumbre antiterrorista de Madrid. Con carácter general, señaló que mantenemos una relación fluida y constructiva En cuanto a la cooperación internacional, el Gobierno concede gran importancia a la intervención que el martes, día 22, realizará José Luis Rodríguez Zapatero en la cumbre que la Liga Árabe celebra en Argel, donde defenderá la alianza de civilizaciones De la Vega subrayó que la intervención de un dirigente europeo en este foro es una excepcionalidad que tiene carácter realmente extraordinario A finales de mes Zapatero se reunirá con los presidentes de Brasil, Colombia y Venezuela. C. RODRÍGUEZ BRAUN TODOS FELICES a política como reflejo perfecto de la sociedad es el fundamento del totalitarismo, contra el cual se supone imprudentemente que la democracia vacuna. Esta semana ha sido sugestiva al respecto. López Aguilar dijo que cuando las autoridades manipulan una institución como el matrimonio favorecen la felicidad pública. Peces- Barba seleccionó a buenos y malos. A raíz de la última corrección iconoclasta, Rubalcaba afirmó que las estatuas deben representar a todos los españoles, y Fernández de la Vega que la efigie de Franco en cuestión no gozaba de consenso. Al remitirse a la felicidad como guía política y legislativa, el ministro de Justicia debió ser más cuidadoso, dado que estos días hemos celebrado un nuevo aniversario de la Constitución de Cádiz. Media una gran distancia entre la política que propicia la felicidad dejando a los ciudadanos la libertad de perseguirla, como ya antes habían sancionado los founding fathers estadounidenses, y la política que les arrebata la libertad para hacerlos más felices. Esta última es la que, tras larga travesía utilitarista, acabó nutriendo el pensamiento único. La diferencia entre su tiempo y el nuestro es que los liberales de 1812 proclamaron que los españoles debían ser justos y benéficos, no que arbitrariamente la ley los forzara a serlo. Una vez que gobernantes y legisladores mutan en fieles imágenes especulares de la sociedad, se extienden la demagogia y la arrogancia junto con la disolución de los individuos y la confusión de las lenguas. Consenso y diálogo ya no atañen a las personas y las instituciones cuya acción crea, sino a los grupos que en cada caso interesan. Lo social es definido por lo político que, por ejemplo, puede decidir que todos los ciudadanos estábamos irritados con una estatua o deseosos de que el matrimonio significara otra cosa. El derecho se aparta de la libertad y es algo que graciosamente confiere el que manda, sin más reparo que su propia lógica. Este Gobierno no realiza políticas de igualdad. Su política es la igualdad Tal disparate presidencial muestra el paso de la igualdad ante la ley a la igualdad mediante la ley. Así, las mujeres han mejorado en España gracias a la política, no al esfuerzo responsable de ellas mismas. No hay institución que ante tanta abnegación se erija en límite al poder. El matrimonio, verbigracia, es lo que el Gobierno quiera. Y la historia, la cultura, el progreso, el bien, el mal, el consenso, todo, todos. Y todos tan felices. L