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30 Internacional VIERNES 18 3 2005 ABC El ex campeón mundial de ajedrez se propone unificar en torno a sí a todos los partidos liberales de Rusia pero para ello tendrá primero que sacar a los ciudadanos del letargo y la apatía política en la que se hallan estancados Kaspárov intenta dar jaque a Putin TEXTO RAFAEL M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. Tras 20 años dedicados al ajedrez profesional, Gari Kaspárov, el deportista que logró mantener durante más tiempo el liderazgo mundial en su especialidad, ha dejado el tablero para dedicarse a la política. El ajedrecista ruso de origen azerí se propone derribar al presidente Vladímir Putin, a quien considera un dictador Para ello se ha puesto como objetivo unir a los desarbolados liberales rusos, tarea compleja y ardua que nadie hasta ahora ha conseguido coronar con éxito. Kaspárov no es nuevo en estas lides. Fue el fundador en 1991 del Partido Democrático, formación que ya no existe pero que le sirvió como primera experiencia. En Rusia se le conoce no sólo como campeón y maestro de ajedrez, sino también como brillante orador, analista, asesor, escritor y tertuliano en la pequeña pantalla aunque, por orden del Kremlin, hace ya tiempo que no se le ve en ningún programa televisivo que tenga que ver con política. El ex campeón mundial de ajedrez espera que la retahíla de grupúsculos liberales extraparlamentarios se una en torno a él para presentar batalla al autoritarismo rampante de Putin. Kaspárov es uno de los creadores del llamado Comité Elecciones Libres 2008, organización cuyo fin es lograr que las elecciones parlamentarias de diciembre de 2007 y las presidenciales de 2008 no vuelvan a estar marcadas por el fraude, como ha sucedido con todos los comicios que se han celebrado en Rusia desde 1996. irrumpir en el panorama político criticando también a Putin, y quiere ser el Yúshenko de Rusia. El Kremlin no piensa tampoco quedarse cruzado de brazos. La batalla de la comunicación Ya se empieza a hablar de la posibilidad de que un grupo de gobernadores leales a Putin funden otro partido de derechas. En cualquier caso, será difícil competir con el Kremlin con la abrumadora desigualdad que supone no tener acceso a los medios de comunicación, pues las televisiones continúan bajo el total control del poder. Tampoco cabe esperar que las próximas elecciones vayan a ser demasiado limpias, incluido el recuento de votos. Conseguir que los comicios sean honestos es el principal objetivo que se plantea Kaspárov, quien aún no quiere oír ni hablar de la posibilidad de presentar su candidatura a la Presidencia del país. Pero el desmantelamiento de las instituciones democráticas por parte de Putin no deja otra salida más que la calle. Belgrado, Tiflis y Kiev son las referencias aunque para eso habrá que sacar al pueblo ruso de su letargo. El mejor ajedrecista de todos los tiempos espera conseguirlo. Gary Kaspárov durante una partida contra Vladimir Kramnik zas de Derecha (SPS) con los ex ministros Anatoli Chubáis y Boris Nemtsov a la cabeza, y el recién creado partido Nuestra Opción liderado por Irina Jakamada, antigua miembro de la ejecutiva de SPS. Ni corto ni perezoso, Yavlinski ha exigido la mitad de los asien- AP tos en la nueva dirección. La misma proporción demandan Nemtsov y Chubáis, con lo que no queda ya nada para el resto. A estos problemas internos hay que añadir los externos. El ex primer ministro, Mijaíl Kasiánov, ha vuelto a Reformismo y democracia Esa plataforma, precisamente, pretende ser la base o el embrión de un futuro gran partido de derechas liberal, reformista y democrático. El insigne ajedrecista cree que Rusia es un país inestable carcomido por la corrupción y con demasiados pobres. Eso mientras una exigua minoría, la llamada mafia de los espías directivos ahora de las principales compañías petrolíferas del país, llena sus bolsillos a espuertas. Pero el panorama no se presenta muy propicio para Kaspárov. Para empezar, entre los líderes de los partidos liberales no hay mucho ambiente de unidad. Son conscientes de que si no se ponen de acuerdo, el descalabro que sufrieron en las legislativas de 2003, que les dejó a todos fuera de los muros de la Duma (Cámara Baja del Parlamento) se repetirá de nuevo en 2007. Sin embargo, la lucha por los puestos de dirección y los problemas de protagonismo obstaculizan la esperada unificación. El núcleo del nuevo partido deberá estar constituido por el Comité 2008- -del que forman parte Kaspárov y el diputado Vladímir Rizhkov- -la formación Yabloko, que dirige el economista Grigori Yavlinski, la Unión de Fuer- Anatoli Chubais, el supersempresario ruso y al lado el automóvil en el que viajaba, con la huella de los disparos AFP El artífice del capitalismo ruso sale ileso de un atentado R. M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. Rusia parece regresar a los tiempos cuando los oponentes políticos o los competidores se eliminaban pistola en mano. En realidad, esta práctica nunca llegó a desaparecer, pero se había contenido en gran medida. Ayer, sin embargo, Anatoli Chubáis, director general del monopolio eléctrico ruso y una de las figuras más controvertidas en los años de la transición, estuvo a punto de caer abatido por una bomba y las balas disparadas por dos desconocidos. Chubáis, de 49 años de edad y miembro de la dirección de la Unión de Fuerzas de Derecha impulsa un proyecto para propiciar la unidad de todos los liberales rusos. Él mismo dio a entender que el atentado podría haber sido perpetrado por quienes desean impedir la aparición de ese par- tido de oposición. De todas formas, a Chubáis, artífice del injusto plan de privatizaciones que enriqueció a un puñado de empresarios y empobreció a la inmensa mayoría de los rusos le sobran los enemigos. Sus detractores le acusan de ser el instaurador del capitalismo salvaje que impera en el país. Chubáis iba a su despacho desde su residencia cuando, al paso de su vehículo, blindado, estalló un artefacto explosivo. A continuación, dos individuos abrieron fuego pero el automóvil pudo continuar su marcha. Los guardaespaldas respondieron al fuego y les hicieron huir