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ABC MIÉRCOLES 16 3 2005 Internacional 27 La pesadilla del ántrax por correo vuelve a atemorizar Washington El Ayuntamiento moviliza su reserva estratégica de antibióticos b Resultados preliminares obligan a cerrar varias instalaciones postales que canalizan las cartas y paquetes remitidos al Departamento de Defensa y a otras instituciones PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. El miedo a que Estados Unidos sufra una nueva ofensiva de bioterrorismo en forma de cartas cargadas con mortales esporas de ántrax prosperó ayer en la capital federal, a la vista de los análisis preliminares de muestras recogidas en instalaciones postales que canalizan el aluvión diario de sobres y paquetes remitidos al Departamento de Defensa y a otras institucionales oficiales en Washington. La primera tanda de análisis realizados por especialistas militares ha dado positivo, pero todavía se desconoce la virulencia de estas detectadas bacterias de carbunco. El Departamento federal de Salud ha indicado que laboriosas pruebas adicionales se están realizando en los laboratorios castrenses situados en una base militar a las afueras de la capital, en la zona de Maryland. A la espera de análisis definitivos, las autoridades federales, estatales y locales del área metropolitana de Washington contemplan la posibilidad de lanzar una alerta sanitaria entre doctores, clínicas y hospitales para detectar posibles contagios, que diagnosticados a tiempo pueden ser tratados con efectividad. Estos resultados positivos han obligado al cierre de tres instalaciones postales situadas en las inmediaciones del Pentágono, en el Distrito de Columbia y en el condado de Fairfax, Virginia. En esta última dependencia oficial, varios centenares de empleados sufrie- ron ayer una temporal cuarentena cuando uno de los sensores instalados para vigilar el tráfico postal detectó indicios de ántrax. Desde los ataques con carbunco tras el 11- S en Estados Unidos, buena parte del correo destinado a organismos públicos en Washington es irradiado como medida preventiva. Instrucciones sanitarias Como parte de estos temores resucitados, los trabajadores en contacto directo con este correo bajo sospecha han recibido la recomendación médica de someterse a tratamientos de antibióticos durante tres días. Las ochocientas personas retenidas temporalmente en Fairfax, antes de recobrar su libertad de movimiento, también han recibido instrucciones de lavar la piel expuesta, ducharse al llegar a casa, limpiar sus gafas y joyas, además de guardar sus ropas en bolsas de plástico hasta conocer el resultado definitivo de las muestras recogidas. El doctor Gregg Pane, responsable sanitario del Ayuntamiento de Washington, ha indicado que las decisio- nes tomadas hasta el momento son un prudente curso de acción, no creo que haya causa para la alarma, el pánico o la preocupación indebida. Pero aún así, hemos movilizado nuestra reserva estratégica de antibióticos para disponer de suficientes fármacos en caso necesario Scott McClellan, portavoz de la Casa Blanca, también ha insistido en la necesidad de esperar a resultados definitivos. Múltiples falsas alarmas Pese a estos mensajes tranquilizadores, las falsas alarmas se multiplicaron ayer en Washington. Una carta con polvos sospechosos dirigida a unas dependencias del Fisco, el temido Internal Revenue Service, obligó a su desalojo y a la intervención de los bomberos. Pero los primeros análisis descartaron la presencia de sustancias químicas o biológicas. Otra intervención similar tuvo lugar en la sede de la CNN en Washington. En octubre de 2001, una ofensiva de bioterrorismo con sobres cargados con esporas de carbunco fue lanzada contra diversos objetivos en Washington, Florida y Nueva York. Ataques que se cobraron cinco vidas e hicieron enfermar a diecisiete personas, incluido un bebé. Obligando a costosas operaciones de descontaminación. Esa ofensiva terrorista, iniciada en Nueva Jersey e investigada exhaustivamente por el FBI, continúa siendo un misterio. En octubre de 2003, dos cartas con ricina venenosa fueron enviadas al Departamento de Transportes y a la Casa Blanca, pero fueron detectadas antes de alcanzar su destino. El año pasado, restos de ricina también fueron encontrados en la sede del Senado, obligando a otra masiva operación de descontaminación. Ante este tipo de inquietantes amenazas, los principales hospitales en la zona metropolitana de Washington- -al igual que el Metro- -han optado por instalar costosos detectores en sus instalaciones con ayuda de subvenciones del Gobierno federal. En temporadas de alerta elevada, unidades móviles del Pentágono y del Servicio Secreto también realizan análisis en diversos puntos de la capital. ALFONSO ROJO DE LA DESMESURA A LA IRRELEVANCIA ntre la desmesura de la foto de las Azores y la irrelevancia actual, hay un punto medio. El drama es que nadie parece capaz de encontrarlo y mientras tanto, España cuenta poco en la escena internacional. Recibir a Hugo Chávez, hacer que el Rey se fotografíe con el ministro de Exteriores cubano o conseguir que Kofi Annan pase por Madrid no son gestas como para sacar pecho. España, cuya economía está entre las 15 primeras del planeta, pesa muy poco en el concierto mundial. Le pasa lo que a Alema- E nia, salvando las distancias, porque no son entes homogéneos. Volver al corazón de Europa una tesis que suena golosa en labios del presidente Zapatero, no significa nada. Dentro de la UE, no estamos ni mejor ni peor que hace un año. Josep Borrell ocupa un puesto de relumbrón, pero eso no significa que la voz de España suene con más fuerza. Ni siquiera la encomiable labor de Javier Solana, infatigable Mister Pesc nos ha dado mayor influencia como país en cuestiones de Seguridad. En política interna- cional priman mucho más los intereses que los sentimientos y la recobrada amistad con Francia y Alemania, sólo se traducirá en ventajas tangibles para España cuando nuestros colegas franceses y germanos crean que eso les beneficia. Me llamó la atención que ni Chirac ni Schröder, supuestamente tan amigos de nuestro presidente de Gobierno, hicieran acto de presencia en los actos conmemorativos del 11- M. También me pareció curioso que apenas se mencionaran esas ausencias, mientras se subrayaba la frialdad de Bush, pero es el signo de los tiempos. La generación que en este momento controla la política y los medios de comunicación españoles se educó en el convencimiento de que la guerra era imposible en Europa. Tanto los de más edad, que padecieron la mili como una penosa pérdida de tiempo, como los más jóvenes que objetaron o dejaron correr los plazos, llevan grabado a fuego en el cerebro la idea de que el gasto en Defensa es un gasto inútil Al margen de lo errónea que pueda ser esa apreciación, sobre todo a la luz de lo ocurrido no hace mucho en la vecina Yugoslavia o de lo que se cuece en el mundo islámico, lo cierto es que sólo se puede hacer Política Exterior en serio con el respaldo de una Política de Defensa digna de ese nombre. Entre los países grandes de Occidente, España es el que destina un porcentaje menor de su presupuesto a Defensa. Apenas un 0,9 por ciento del PIB. Para jugar en primera división algo que no tuvo presente Aznar al colocarse para posar en las Azores pero que quizá descubrió unos meses después, cuando llegó el momento de elegir al país que iba a comandar la División Multinacional desplegada en Irak, que hay que tener por lo menos botas de reglamento