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26 Internacional MIÉRCOLES 16 3 2005 ABC ANUNCIO En el Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres número 49, de once de marzo de dos mil cinco, se ha publicado anuncio de exposición pública del Pliego de condiciones administrativas particulares y de licitación del concurso convocado por este Excelentísimo Ayuntamiento, para la concesión de la Gestión de la Plaza de Toros de Cáceres. El plazo para la presentación de proposiciones finaliza el próximo día veintiuno de marzo de dos mil cinco, a las catorce horas. El acto de calificación de documentación y de apertura de proposiciones se efectuará en el Salón de Sesiones de la Casa Consistorial, a las doce horas, del martes hábil siguiente a la finalización del plazo de licitación. El Pliego de condiciones se encuentra de manifiesto en la Secretaría General (Sección de Contratación) de este Excelentísimo Ayuntamiento de Cáceres. Cáceres, a 11 de marzo de 2005. El Secretario General. Firmado: Manuel Aunión Segador. Moshé Katsav y Kofi Annan (a la izquierda y en el centro) durante la inauguración ayer del Museo del Holocausto REUTERS Israel, garantía de que no habrá otra Shoah se recoge en silencio ante decenas de jefes de Gobierno que asisten en Jerusalén a la inauguración del nuevo Museo del Holocausto Memoria viva de seis millones de judíos muertos TEXTO J. CIERCO. CORRESPONSAL Habiendo sido aprobado inicialmente el Estudio de Detalle de la Parcela 42 del Sector 35 del P. G. O. U. de esta Ciudad, por acuerdo de Junta de Gobierno Local en sesión celebrada el día 15 de febrero de 2005, se expone el público por plazo de 20 días contados a partir del día siguiente a aquel en que parezca inserto este anuncio en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, durante los cuales podrá ser examinado por cualquier persona y deducirse las alegaciones que se tengan por convenientes. Alcalá de Henares, 3 de marzo de 2005. EL TITULAR DEL ORGANO DE APOYO A LA JUNTA DE GOBIERNO LOCAL JERUSALÉN. Un viento gélido, punzante, nada inocente, corta las caras serias, emocionadas de los presentes. Decenas de jefes de Estado y de Gobierno; de ministros de Asuntos Exteriores; de dirigentes internacionales pero, sobre todo, de supervivientes de la Shoah, asisten ateridos, también recogidos en sí mismos, a la sentida inauguración del nuevo Museo del Holocausto, en el monte Herzl de Jerusalén. Los testimonios del pasado se mezclan con los sonidos del presente. Las cartas de los muertos se confunden con las notas de los clarinetes, las armónicas, los violines. Las imágenes de los supervivientes se reflejan en el silencio estruendoso de la oscuridad de la noche. Las canciones íntimas no ahogan el dolor contenido. Dudu Fisher, cantante israelí de ópera, entona el himno de Israel antes de que el shofar el cuerno de carnero, deje su impronta hueca en el nutrido auditorio. Viajar al pasado Las palabras de los protagonistas no dejan la misma huella que los rostros de las víctimas, las imágenes del sufrimiento, sus objetos, sus diarios, sus libros, sus mensajes pero ayudan a viajar al pasado a bordo de los nada metafóricos trenes de la muerte. Palabras de Moshé Katsav, presiden- te de Israel, quien dice tener miedo: Miedo del antisemitismo, miedo de la negación de la Shoah- -cataclismo- Quien no olvida: El mundo, entonces, no hizo lo suficiente para evitar tanto dolor Quien no baja la vista, sino todo lo contrario, antes de cortar, junto al anterior Gran Rabino de Israel, Meir Lau, superviviente del Holocausto, la cinta que abre de par en par las puertas que llevan, en un zigzag que marea, a esa recreación de una calle del gueto de Varsovia con sus farolas, sus adoquines, sus bocas de alcantarillado por la que huyeron algunos afortunados. Los menos. Que conducen a esos barracones, con sus camastros de madera, donde descansaban los huesos de los muertos antes de morir del todo en las cámaras de gas. Que guían sin pérdida por un dramático paseo por esta maldita industria de la muerte, en forma de vagones oxidados, de raíles por desgracia nunca desviados... Palabras de Ariel Sharón, quien se agarra con fuerza a la realidad presente del Estado de Israel, como mejor garantía de que el pueblo judío no padecerá otra Shoah. Israel es el único lugar del mundo en el que los judíos tienen el derecho y el poder para defenderse Palabras de Koffi Annan, secretario general de la ONU, quien apuesta por aprender del terrible pasado, por ese nunca más que se repite de manera machacona a lo largo de toda la tarde noche. Palabras que no pronuncian pero hacen suyas muchos de los invitados mudos, entre ellos el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, a un acto cargado de simbolismo pero también de denuncia. La Sala de los Nombres Más de 4.200 metros cuadrados; una obra del arquitecto judío norteamericano Moshé Safdie, de toda una década; 60 millones de dólares de coste; tres millones de testimonios enlatados pero vivos de seis millones de víctimas, entre ellas medio millón de niños; una Sala de los Nombres donde esperan 600 caras vestidas con el disfraz de la muerte que simbolizan a miles de exterminados siempre anónimos... Un sentimiento de culpa nada disimulado que ha flotado en el ambiente en las últimas décadas y que ayer abrigó poco a muchos de los presentes. Entonces miraron a otro lado. Ahora quieren mirar de frente y así lo hicieron a lo largo de un acto que hoy tendrá su segunda parte. Y un compromiso por encima de otros muchos. Un compromiso, rematado con la presencia de decenas de líderes internacionales, de evitar en el futuro, sin dejar de mirar al pasado, otro genocidio, otro Holocausto, otra Shoah.