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92 Deportes MARTES 15 3 2005 ABC El autor del primer gol del Getafe, que sufrió un gravísimo accidente de coche en verano, se quedó perplejo cuando Raúl se acercó en el minuto 5 y le animó por su percance. Albiol había movido hilos en su día para conocer al capitán blanco en una concentración de la selección PERFIL GABRIEL BATISTUTA Delantero argentino Me alegra verte jugar, Albiol TEXTO JOSÉ CARLOS CARABIAS FOTO IGNACIO GIL El ariete más goleador de la historia de la selección albiceleste se retira dejando un rastro de redes rotas MADRID. El balón había salido por la línea de fondo de Casillas y, a la espera de la devolución desde la grada, los futbolistas se afanaban frenéticos en el Alfonso Pérez en el cumplimiento de sus tareas tácticas. Hace semanas que Quique Sánchez Flores entregó a Albiol un dorsal titular en la defensa del Getafe. Y en esa altura del partido, el valenciano buscaba ubicación. Minuto 5. Clavó su pupila en el 7, Raúl. Rodeado de estrellas, retratado sin nombre como un larguirucho de pelo desmadejado para Ronaldo, Figo, Roberto Carlos o Gravesen, Albiol no pasó inadvertido para el capitán del Madrid. Me alegra verte jugar le dijo Raúl. Cuatro palabras. Conciso. Directo. Elocuente. Fue un detalle que tienen pocas personas y que habla del ser humano cuenta Albiol a ABC. La gentileza de Raúl ganó un adepto para su causa, pero no aflojó tanto al zaguero del Getafe. Él fue el autor del primer gol. A Albiol le extirparon el bazo a toda urgencia el pasado 2 de agosto y unas horas más tarde ingresó de nuevo en la sala de operaciones porque le sangraba una arteria y el peligro vital persistía. El BMW que conducía su representante, Domingo Sevillano, se había estrellado en la famosa y macabra curva de Tarancón en la A- 3. El coche dio seis vueltas de campana, Albiol salió despedido por la puerta y después del trayecto en helicóptero hasta el hospital Virgen de la Luz de Cuenca, conoció el diagnóstico: traumatismo abdominal, un bazo echado a perder, hematoma en el hígado, una costilla rota, un corte en la axila y arañazos por todo el cuerpo. Era campeón de Europa sub 19. Iba a Getafe a firmar su primer contrato como profesional. Batigol pone el freno final JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Raúl Albiol celebra el gol que le marcó a Iker Casillas Cuatro días en la UVI El jugador durmió durante cuatro días en la unidad de cuidados intensivos sin recibir visitas, con sus padres y su hermano al otro lado del cristal. Y al sexto día se hizo la luz. La rehabilitación funcionó. Entre la silla de ruedas, las visitas al gimnasio y el afecto de su pueblo, Villamarchante, Albiol también encontró espacio para el aburrimiento. Una vez pudo andar, mató una tarde de tedio con una ilusión. Llamó a José Armando Ufarte, antiguo seleccionador sub 19 y actual ayudante de Luis Aragonés, y reclamó su influencia para visitar la concentración de la selección. Albiol se personó en el Parador del Saler y materializó el anhelo. Conoció a Raúl. El capitán de la selección sabía su historia, su periplo por los quirófanos, su fichaje por el Getafe. El domingo volvieron a encontrarse en el Coliseo del sur. Raúl, un galáctico en derribo. Albiol, un cedido en au- Gabi, rotura de ligamento y tres meses de baja El centrocampista del Getafe cedido por el Atlético estará tres meses de baja debido a la rotura de ligamento interno que sufrió en la rodilla. El jugador madrileño no pudo finalizar el encuentro después de la dura entrada que recibió de Gravesen. Su representante, Manuel García Quilón, tuvo un incidente con el danés del Madrid en el autobús del equipo blanco. Gravesen habló en Dinamarca al conocer la noticia: Lo siento, no fue con intención, bajo ninguna circunstancia pretendo nunca lesionar a alguien, pero ni siquiera es seguro que tenga la culpa. Quizás cayó mal sobre su rodilla ge. El fútbol invirtió los papeles. Albiol marcó su primer gol en meses. No lo hacía desde que ejercía en el filial del Valencia, hace un año. Fracasó Raúl, como en Turín en la Liga de Campeones. Me quedé con su gesto, con esas palabras- -dice el getafense- Estábamos los dos en el centro del campo y me tocaba cubrirle, el balón no estaba en juego y él se volvió. Yo pensé que ni conocía mi cara La frase de Raúl tuvo un efecto en Albiol. Anónimo para Ronaldo y los demás, el capitán blanco recordó al chaval lesionado que le saludó en Valencia. Después de eso, no me atrevía a darle una patada. Sí es cierto que esos detalles imponen respeto, y todos sabemos siempre frente a quien metes la pierna. En realidad no le di una patada a nadie porque me equivoqué en el gol. Estaba tan contento que me quité la camiseta y el árbitro me amonestó. Y con una tarjeta ya no podía meter la pierna con fuerza porque me estaba jugando la expulsión Cuenta la leyenda que las redes gritan alborozadas el final de su agonía. Se va Gabriel Omar Batistuta, el mayor castigador de las porterías contrarias, y todas respiran aliviadas. El delantero argentino estaba en Qatar, pero ya no era lo mismo. El desgaste, las lesiones y la afición por el golf le fueron retirando de los campos de fútbol. En un comunicado anunció su despedida y dijo que su futuro está ligado al balón, pues piensa completar los estudios para ser director técnico. Se va el Rey León (apodado así por su alborotada melena que paseaba al viento a cada gol) y deja todos los récords destrozados. Su hoja de servicios dice que jugó durante 17 años en Primera división, marcando más de 300 goles entre Italia, Argentina, Qatar y la selección albiceleste. Con la nacional sus cifras quedan ahí, difícilmente igualables, pues se convirtió en el máximo goleador de la historia de esta escuadra con 56 tantos. Batigol como se le conocía en los ambientes futbolísticos, tuvo más momentos gloriosos que penosos después de su paso por siete equipos en tres continentes (Newell s, River Plate, Boca, Fiorentina, Roma, Inter y Al Arabi) Entre sus malos momentos se cuenta su fichaje por River donde Pasarella le condenó a la suplencia hasta que al año de llegar se fue al máximo rival, a Boca, donde el éxito le catapultó directamente al fútbol italiano. Tampoco consiguió nunca un Mundial (disputó los de Estados Unidos, Francia y Corea- Japón) pero sí una Liga italiana con el Roma y con Capello como técnico. Ahora lo deja porque, como dicen sus allegados, Gabriel perdió el entusiasmo y es preferible que deje el fútbol ahora, antes de que el fútbol lo deje a él Se va, pero sus cifras quedan: 224 goles entre las ligas argentina e italiana, un torneo con River, una Copa de Italia, una Supercopa Italiana y una Liga italiana. Y con Argentina, más: dos Copas de América, una Copa Rey Fahd y una Copa Artemio Franchi. Casi nada.