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58 Cultura MARTES 15 3 2005 ABC TEXTO CDMC Monográfico Jesús Torres. Int. M. Knörr, mezzosoprano. F. J. Segovia, piano. C. Alcedo, soprano. A. Gomis, saxo. P. Sáinz Villegas, guitarra. M. A. Pérez, flauta. M. Gurkova, piano. J. Guillem, percusión. Lugar: Auditorio Nacional, Madrid. TEATRO El coloquio de los perros Autor: Miguel de Cervantes. Dramaturgia, dirección y espacio escénico: Pepe Ortega. Vestuario: Ana Llena. Iluminación: Patxi Torres. Intérpretes: David Boceta y Raúl Fuertes. Lugar: Sala Ítaca. Madrid. MICROSOMOS ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE EL VIAJE ENTRETENIDO JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN l Centro para la Difusión de la Música Contemporánea (Cdmc) traza, cada cierto tiempo, el retrato de un compositor cercano. Le ha tocado el turno a Jesús Torres (Zaragoza, 1965) de quien un grupo de músicos bautizados con el nombre de Solistas de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid han ofrecido una selección de obras de los últimos cinco años. Programa heterogéneo, hecho a partir de composiciones de pequeño formato, que deambuló por el piano, la guitarra, el saxofón, la flauta y la percusión, recurriendo, una y otra vez, a la voz. Madre, madre Cobra Circuito y El olvido fueron ejemplos suficientes para demostrar el interés de Torres por este instrumento y, por añadidura, por la poesía de Vicente Aleixandre. Quizá también por asimilar la propia personalidad del poeta, pues no es extraño que se perciba en estas obras una línea vocal de rasgos pudorosos, delineada con contención, muchas veces llevada al contraste casi anacrónico con su contrario. Es el caso de la primera de las canciones soportada por un piano de escritura compleja y difícil. Por contra, Cobra estrenada en este concierto, se apareció como un salto cualitativo bien asociado al sentido exaltado del poema homónimo. En general, esta música de Torres se propone con cautela y deja el regusto de lo contenido. Hay control y medida, deseo de transformar la materia antes que dejarse llevar por lo intuitivo o abandonarse a un refinamiento de propósito más decorativo. Aunque el impulso creador nazca de lecturas o hechos. Así, el atentado de Bali en 2002, Horacio o Empédocles explican puntos de partida que de inmediato se diluyen en una realización musical que convence por su consistencia, desde Memento para piano, Epodo para saxofón o Ausencias para guitarra, donde se alarga el procedimiento en un devenir plagado de dificultades. Las sutilezas y colores observadas en la Sonata para flauta y piano mostraron otro rostro de corte descriptivo cercano a la recreación de los cuatro elementos (aire, agua, fuego y tierra) Del mismo modo que el surrealismo de Juan Eduardo Cirlot, acicate para Prometeus trajo la espectacularidad de la percusión y con ella el final más brillante de entre todos los posibles. E Flotats, en el escenario del Buero Vallejo tras recibir el premio EFE Josep María Flotats, Rosa María Sardá y Hector Alterio, premios Max de teatro Carles Santos se llevó tres galardones en una VIII edición marcada por las grandes ausencias EFE GUADALAJARA. Carles Santos, uno de los grandes ausentes de la noche, fue el gran ganador y protagonista en la gala de la VIII edición de los Premios Max de las Artes Escénicas que anoche se celebraron en el teatro Buero Vallejo de Guadalajara. Santos consiguió tres galardones: al mejor espectáculo de teatro musical, a la mejor composición musical para espectáculo escénico y al mejor director musical. Muy repartidos Los premios estuvieron tremendamente repartidos y no exentos de sorpresas. Ante la ausencia de Santos, por encontrarse ensayando en Barcelona, recogió dos de sus premios el delegado de la SGAE en Cataluña, Ramón Montaner, otorgados en reconocimiento a El compositor, la cantant, el cuiner i la pecadora La Gala de los Max comenzó con el número musical En un lugar de la Mancha y, en contra de los sondeos iniciales, el Premio al Mejor Espectáculo de teatro fue para la obra Sobre Horacios y Curiacios de la Fundación Teatro de la Abadía, cuyos componentes agradecieron este galardón en el año Cervantes a todos los que se dejan la piel en el escenario El premio al mejor director de escena fue para Josep María Flotats, por La Cena quien prometió no retirarse y seguir trabajando en favor de un teatro al servicio de los autores y de ideas, y se lo dedicó a los dos directores de teatro que competían con él por este galardón. El premio Max a la me- jor actriz protagonista fue para Rosa María Sardá quien, visiblemente emocionada como ella misma reconoció, recibió el galardón de manos de la actriz Vicky Peña y dijo que no entendía por qué su colectivo no está mejor tratado en España. Héctor Alterio se llevó el premio al mejor actor protagonista por Yo, Claudio que lo recogió su productor Jesús Cimarro y se lo dedicó a todos los actores; esta obra también se llevó el premio de iluminación, y su productora, Pentación, el de mejor empresario de Artes Escénicas. En cuanto al reconocimiento al Mejor Espectáculo de danza, se lo llevó A Cal y canto de la Compañía Eva La Yerbabuena. Con un viva la farándula recibió el dramaturgo José María Rodríguez Méndez el premio de honor, del que hizo entrega la ministra de Cultura, Carmen Calvo. El Premio a la mejor actriz de reparto fue para Angels Bassas por El rei Lear y, muy nerviosa, lo compartió con toda la compañía y lo dedicó especialmente a su familia y a su compañero, mi hombre dijo, mientras que el galardón al mejor actor de reparto fue para Juan José Otegui por El Precio que recogió él mismo. El premio a la mejor coreografía fue para Sol Picó, por Paella Mixta y en el apartado a la mejor intérprete femenina de danza la galardonada fue Eva La Yerbabuena por A cal y canto El reconocimiento al mejor intérprete masculino de danza recayó en Cesc Gelabert por Viene regando flores desde La Habana a Morón... ntretenido viaje el que propone un par de cómicos de la legua en la Sala Ítaca- ¡qué nombre tan bien elegido para designar un teatro, que viene a ser una isla luminosa! este ñaque, digo, perdido en un rincón de ninguna parte, enhebra en un discurso metateatral un homenaje a Cervantes, un canto a la actividad escénica y la representación de El coloquio de los perros seguida de El casamiento engañoso dos piezas que el manco alcalaíno unió en una, pues, en esa estructura heredada de la tradición oriental que introduce historias dentro de otra historia, Cervantes enjaretó en El casamiento... la narración de El coloquio... Pepe Ortega recoge esa estructura de historias embarazadas de otras historias haciendo que dos cómicos rememoren lo que tal vez sucedió siete años antes cuando la furgoneta en que viajaban los dejó tirados en un páramo y ellos decidieron realizar la representación que tenían previsto hacer en su lugar de destino: justamente la de El coloquio de los perros Sus peripecias personales- -amistad, desencuentros, problemas... -se cuelan por los intersticios de la función abriéndose así un sugerente abanico de estratos interrelacionados a los que habría aún que añadir la voz en off de ese Cervantes de vuelta de todo que, en el prólogo a las Novelas ejemplares se describe y hace un breve relato de su vida. E Trabajo agotador El conjunto es una delicia, una joyita teatral en la que se entremezclan gozosamente técnicas de clown, títeres, elementos de la Commedia dell Arte, ráfagas realistas... y un encendido amor por el teatro. Los dos intérpretes, David Boceta y Raúl Fuertes, realizan un tan portentoso como agotador trabajo escénico en el mínimo e imaginativo espacio concebido por Pepe Ortega: un arenoso pedazo de un lugar sin nombre donde los actores viajeros alzan su chiringuito. En este año de celebraciones cervantinas, con más de un disparate edificado en memoria de don Miguel, La representación del coloquio de los perros es un ejemplo de magnífico trabajo bueno y barato (la escasez de medios se solventa con la salsa de la imaginación) que merece mejor y mayor difusión.