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ABC MARTES 15 3 2005 Cultura 55 Miguel Delibes Delibes de Castro le toman el pulso a La Tierra herida El calentamiento terrestre es sólo la fiebre de un planeta enfermo dice el escritor b La obra es un esclarecedor diálogo entre el padre, preocupado por el abuso del hombre sobre la naturaleza, y el hijo, que pide una concienciación social ANTONIO ASTORGA MADRID. En una extensa entrevista que mantuvo con ABC el pasado verano y preguntado acerca de si es respirable el aire del siglo XXI, don Miguel Delibes sentenciaba con prodigioso trazo: Cada día más mefítico O sea, dicho de una cosa que, respirada, puede causar daño y especialmente cuando es fétida: aire, gas mefítico; emanación mefítica. En plena canícula, el novelista que ha elevado la preocupación por la naturaleza y por el medio ambiente en un emblema de su gran obra literaria mantenía con su hijo Miguel Delibes de Castro, autoridad en la materia, un enriquecedor diálogo sobre el mundo que heredarán nuestros hijos. El resultado es un libro espléndido, literario, de imprescindible y muy agradable lectura: La Tierra herida (Destino) Es la pelea por un mundo que agoniza, la charla entre un muy cualificado estudioso y un ciudadano ignorante, pero preocupado según se define el escritor. Es la demostración palpable de que se pueden hacer libros sin destruir árboles ya que ha sido editado en un papel amigo de los bosques Por qué me llamo Adonis Cuando fui al colegio- -relata- -ya empezaba a escribir textos con mi nombre y los enviaba a algunos periódicos y revistas, pero nadie me publicaba nada. Un día que estaba triste y me encontré por casualidad una revista en la que se contaba la leyenda de Adonis, cómo se enamoró de él Ashtar, cómo un día fue a cazar y cómo lo mató un jabalí en una jornada de caza. Su sangre vertida se convirtió en una flor roja como las amapolas. El río Ebrahim, que en aquel entonces se llamaba Adonis, todos los años se desbordaba, el limo teñía de rojo sus aguas y se decía que era la sangre de Adonis. Me gustó la imagen. Y me dije que a partir de entonces escribiría con es nombre porque los periódicos que no me publicaban eran como el jabalí. Escribí un texto y lo envié a uno de ellos que lo publicó en la primera página. Puso una nota que decía: Se ruega al señor Adonis que se presente en la redacción por algo muy importante Esto ocurrió alrededor del año 1947, yo tenía dieciséis años. Era un campesino muy pobre y vestía muy pobre. Fui al periódico, quien me recibió no creía que yo fuera Adonis. Tampoco su jefe. Desde entonces firmo como Adonis y, cuando quiero enmascararme, pongo mi nombre verdadero: Alí Ahmad Said Miguel Delibes de Castro EFE Dos voces necesarias Miguel Delibes: Los gobernantes no tienen prisa en solucionar los graves problemas del planeta. El tiempo no sobra a la vista de los desastres Delibes de Castro: Hay un problema único con muchas caras. Todo está relacionado: el calentamiento, la deforestación, la desaparición de las especies. La naturaleza es una cadena que cada vez se rompe más, sin tener en cuenta que el planeta es pequeño M. D. El calentamiento de la Tierra es la fiebre de un planeta enfermo D. de C. Hay que mantener el lince como un emblema de la conservación de la naturaleza. Si desaparece será el primer felino salvaje que se extingue M. D. ¿No irás a echar la culpa de la extinción de las especies a los cazadores? ¡Buenos se iban a poner! D. de C. Hay que hacer una segunda concienciación de la sociedad sentenciaba con picor irónico: No pasaría nada si se extinguieran las avispas, que dan mucha guerra Delibes de Castro explica que la Tierra es limitada y pequeña y lo nativo desaparece: Por ejemplo, los osos y urogallos tienen menos comida porque al hacer más calor los arándanos dan menos frutos, que es lo que esos animales necesitan La caza aparece poco en el diálogo. Lo explica el hijo: Mi padre confesó que le daban pena los ojos de los jabalíes y de los ciervos, y luego los de las liebres. Y me advirtió, en tercera persona siempre: ¿No irás a echar la culpa a los cazadores de la extinción de las especies? ¡Buenos se iban a poner! Escarabajos, avispas y urogallos ¿Qué hemos hecho nosotros para provocar el Tsunami? le pregunta el escritor al experto. De hecho, los vaivenes de la actualidad estuvieron a punto de asolar parte de la obra: Por ejemplo- -cuenta Delibes de Castro- A mi padre le parecía fatal la postura de Rusia ante el protocolo de Kioto y de repente Rusia lo firma. ¡Casi nos arruina el diálogo! La tierra herida es una visión del mundo que afecta a la igualdad y a la desigualdad, al Norte y al Sur y que denuncia las amenazas más graves para hombre y naturaleza, como el calentamiento global del planeta. Frente a eso- -reflexiona el escritor- que desaparezcan los escarabajos sería una cuestión menos grave Su hijo le hace ver que todo está relacionado y el padre dictamina: El calentamiento global es sólo la fiebre de un planeta enfermo Cuenta Delibes de Castro que el patriarca no le dejaba poner la palabra global: ¿Qué burla es ésta del calentamiento global si hace frío en Burgos? preguntaba don Miguel en el verano de Sedano a su hijo. Y sar de la Inquisición a la democracia, el islam también podría ir de la teocracia a la democracia. Sí, creo que por encima de la ideología religiosa los musulmanes serán capaces de desarrollar una sociedad que separe lo religioso de lo civil. Aunque hoy nos parezca difícil. ¿Cuál sería ese camino a la democracia? ¿Qué debe hacer Occidente? -Hay que ayudar a los árabes a alcanzar la independencia económica y no favorecer a los gobiernos que oprimen a sus pueblos, como ha hecho hasta ahora Occidente. La democracia no se impone de arriba a abajo, como pretende Norteamérica. La democracia se asume desde abajo, es cultura, reconocimiento, una lucha muy larga. Si ustedes llegan a comprenderlo, habrá salida democrática. -Entonces, usted piensa que Sadam Husein era un monstruo produ- cido por la política occidental. -Desde luego. Sadam fue creado por EE. UU. Lo cual no me impide decir que había que estar absolutamente en contra de la permanencia de Sadam en Bagdad. No hablo de guerra sí o guerra no. Desgraciadamente, Occidente no apoyó a quienes se opusieron al dictador durante décadas. -Egipto y Jordania hace tiempo que sellaron la paz con Israel. ¿Lo harán Siria y Líbano? -Siria dice: Devuelvan el Golán y haremos la paz No puede hacerse la paz con alguien que ocupa tu tierra. Estoy con la paz, pero no puede haber paz justa y permanente si hay injusticia. ¿Llegará a buen fin la Hoja de Ruta? -Yo siempre soñé con que hubiera un solo Estado palestino- judío. Ése era mi sueño. Mi opinión sobre lo que está pasando no tiene sentido.