Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 15 3 2005 Madrid 39 Son conductoras de Metro, autobuses, taxis y camiones. Han roto barreras, y de las grandes, al trabajar en un sector que parecía exclusivo de hombres, el de transportes. Ahora, la Comunidad quiere que muchas más sigan su camino Mujeres sobre ruedas TEXTO: MARIANO CALLEJA FOTO: JAVIER PRIETO MADRID. Un buen día, Estrella Aranda se presentó a una plaza de jefe de tren en Metro. Era 1983 y entonces no era habitual ver a una mujer en los controles de un tren por el subsuelo de Madrid. La verdad es que ahora tampoco se ve mucho, pero choca menos. Estrella aprobó el examen y después de trabajar dos semanas como subalterna, se estrenó como conductora el 1 de octubre de ese año, en el ramal Príncipe Pío- Ópera de la Línea 2. Estaba haciendo historia, al ser la primera mujer que se ponía a los mandos del suburbano de Madrid. Veintidós años después, hay 858 mujeres trabajando en el Metro, de las cuales 13 son conductoras y siete, jefas de línea. ¿Parecen muchas? Pues no, son poquísimas, sobre todo si se comparan con los hombres: 4.499 trabajan en Metro, de los que 1.368 son conductores y 77 jefes de línea. Es decir, las mujeres representan el 0,9 por ciento del total de conductores. Esa cifra tan ridícula sirve al menos para realzar el valor que tuvo Estrella Aranda a la hora de acceder hace más de dos décadas a un trabajo que parecía reservado en exclusiva, como tantos otros, para los hombres. La Comunidad de Madrid homenajeó ayer en la Casa de Correos de la Puerta del Sol a ella y a otras cuatro mujeres que también fueron pioneras en el sector del transporte de Madrid: María Jesús Poncela, primera conductora de autobús interurbano, en activo desde hace 12 años; María Nieves Cuadrada, que ejerce en la Empresa Municipal de Transportes desde 1976; Liliam Nieves Silveira, al volante de un taxi desde hace 27 años, y Gema Díaz, que lleva casi cinco años como camionera. La presidenta regional, Esperanza Aguirre, que sabe mucho de ser la primera mujer en romper ciertas barreras (fue la primera ministra de Educación, tras 83 hombres; la primera en presidir una Cámara nacional- -el Senado- y es la única presidenta de una Comunidad Autónoma) apuntó que sus abuelas no podían imaginar cómo las féminas se han ido incorporando a todos los ámbitos de la vida social y laboral. Y recordó también cómo, cuando ella estudiaba Derecho, allá por los comienzos de la década de 1970, le enseñaban que la mujer estaba equiparada en derechos al menor y al loco. El camino para llegar a la plena equiparación de derechos ha sido difícil explicó Aguirre, pero ahora, en el siglo XXI, el nuevo reto es lograr la igualdad real de oportunidades. Algo que, en determinados trabajos, sigue siendo complicado. Que se lo digan, si no, a María Nieves Cuadrada, conductora de autobuses de la EMT durante 29 años, desde que en 1976 llegó a Madrid procedente de Almería. Ella fue la primera y ahora hay 32, frente a los centenares Esperanza Aguirre, entre las homenajeadas ayer en la Puerta del Sol, con la consejera de Transportes a la izquierda de hombres que se ponen cada día al volante de un autobús en Madrid. María Nieves siempre ha sido la niña en la EMT. Lo sigue siendo ahora, ya cerca de la jubilación, cuando continúa enamorada de su trabajo, como ella misma dice: Cuando pasa un autobús, se me van los ojos detrás de él En su larga carrera profesional trabajó sobre todo en la línea del aeropuerto y en otra exprés la que enlazaba Mirasierra con Callao. Y presume de no haber tenido nunca un accidente. La entrada de María Nieves en la plantilla de la EMT hace casi 30 años debió de ser toda una revolución. Ella siempre se ha sentido muy observada pero nada más: Ahora ya no hay machismo, antes se notaba más, muchos viajeros me observaban continuamente durante el trayecto y había gente que protestaba cuando subía al autobús. Al principio, todos se agolpaban en la parte de delante y hacían apuestas sobre si yo era hombre o mujer comenta esta veterana de la EMT. Nueve empresas contratarán a 80 conductoras Las nueve principales empresas de autobuses interurbanos de la Comunidad de Madrid- -Alsa Metropolitana, Continental Auto, Interbús, grupo Trap y Travel Bus, Autocares Samar, Ruiz Martín, Blas y Cía. Interurbana de Autobuses y el grupo Avanza de Autocares- integradas en el Consorcio Regional de Transportes, contratarán este año a 80 mujeres para que conduzcan sus vehículos, según el convenio que firmaron ayer con la consejera de Transportes, María Dolores de Cospedal, y el de Empleo y Mujer, Juan José Güemes. El objetivo, según la presidenta Aguirre, es facilitar el acceso al trabajo de aquellos colectivos que en ciertos ámbitos tienen problemas de representación, como el de las mujeres en el transporte pesado. Su marido le convenció para que se sacara el carné de conducir y allá que se lanzó. Viaja por toda España, pero no por el extranjero: He ido a Londres con mi marido, pero no me atrevo a viajar sola. Hoy en día, el mayor peligro está cuando paras a dormir en un camión. Se producen entradas forzadas y robos y si se encuentran con una mujer, pues imagínate... Gema también prefiere quedarse con los ratos buenos y no con las groserías que de vez en cuando suelta alguno Sus comienzos, cuenta, fueron difíciles, pero poco a poco sus compañeros la aceptaron. Estoy acostumbrada a que me tiren besos y a veces he tenido que pedir ayuda para cambiar una rueda, pero es normal explica. Queda mucho camino Ahora mismo, hay más de un millón de mujeres trabajando en la Comunidad de Madrid- -1.050.000- cuatrocientas mil menos que los hombres empleados- -1.415.100- Queda mucho camino todavía advierte la presidenta Aguirre, y desigualdades en forma de barreras La tasa de paro femenino en la región es del 8,66 por ciento, frente al 5,07 por ciento masculino. El sector del transporte es uno donde la desigualdad es más evidente. Estrella, María Nieves y Gema son, para Aguirre, tres ejemplos de personas que han sido capaces de vencer prejuicios profesionales, familiares y sociales y abrir camino a las demás ¡Dónde vamos a parar! Estrella, la conductora de Metro, sí tuvo que soportar en ocasiones el numerito de algún viajero que se quedaba en el andén al verla con los controles del tren entre comentarios como éste: ¡Dónde vamos a llegar, una mujer en el Metro, ya están en todas partes, quitando trabajo a los hombres! Lo mejor en estas situaciones es no hacer ni caso. Yo prefiero quedarme con la cara positiva, cuando viene alguien y te hace un gesto de ánimo o te da la enhorabuena comenta. Gema Díaz hizo el más difícil todavía al ponerse al volante de un camión. Lleva casi cinco años en el transporte