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36 Madrid MARTES 15 3 2005 ABC Un avión regresa a Barajas por una avería 50 minutos después de despegar Se detectó un fallo en el tren de aterrizaje y se activó la alerta local ABC MADRID. Un vuelo de Iberia que cubría la ruta Madrid- Granada regresó hoy al aeropuerto de Barajas 50 minutos después de despegar, al detectarse un problema en la pata de morro del tren de aterrizaje, por lo que se activó la alerta local en las instalaciones, aunque el aparato tomó tierra sin proble- MADRID AL DÍA ABOGADISMO IGNACIO RUIZ QUINTANO mas. Así lo manifestaron fuentes de Iberia, que indicaron que el comandante del avión, un Mc Donell Douglas- 88, tras detectar la avería decidió regresar a Barajas, donde se procedió a cambiar la aeronave para que los viajeros llegaran a su destino. Varios de los viajeros afectados, entre los que se encontraba un grupo de periodistas que asistirán a la VI Cumbre del G- 5 de Granada y el hermano de Diego Armando Maradona, Lalo, explicaron que el avión voló muy bajo sobre Madrid y el pilotos nos comunicó que regresábamos a Barajas porque el tren de aterrizaje no se podía meter El aeropuerto activó en las instalaciones la alerta local. ver, ¿qué harían los gallegos si desde Madrid se les enviara en plan de mandamases a dos personajes de Carlos Arniches con las luces de Méndez y Blanquito? Pues lo mismo que hacen los madrileños cuando desde Galicia se les envía en plan de mandamases a dos personajes de Luis Taboada con las luces de Méndez y Blanquito. Ya sabemos que Galicia es una tierra de sardinas y de políticos. Que las sardinas nacen unas de otras, y los políticos, también. Y que un día todos, políticos y sardinas, metidos en una lata, acaban en Madrid. En el lío como dicen ellos, con su propensión natural al abogadismo. Porque, ni qué decir tiene, Méndez y Blanquito son abogados. Uno con carrera y otro sin carrera, pero abogados, al fin y al cabo. Todos son abogados aquí escribe Camba unos con título y otros sin él. La teoría de Camba es que en Galicia la propiedad lleva al abogadismo, el abogadismo lleva a la política y la política lleva a Madrid. Todos los gallegos, en efecto, son propietarios, ya que no hay país alguno donde la propiedad esté tan distribuida como en Galicia. Un ferrado de terreno gallego no mantiene al campesino, pero mantiene al abogado, pues está siempre en pleito con uno de los ferrados de terrenos vecinos. Camba confiesa no saber si la marrullería gallega es una consecuencia de la subdivisión de la propiedad, o si los gallegos han conseguido que la propiedad se subdividiese gracias a su proverbial marrullería. Lo que sí sé dice es que ambas cosas se relacionan y se apoyan, dando origen a una tercera: la política. Este ambiente abogadil de intrigas constantes y de habilidades pequeñas no puede ser más a propósito para la formación del político español. ¡Intrigas constantes y habilidades pequeñas! ¿Cómo no reconocer en ese par de adornos al mármol de Pontecesures que, no sabiendo distinguir a un toro de lidia andaluz de un buey de labor gallego aquel que, según los viejos libros escolares, es útil al hombre por su fuerza, por su carne y por su leche se presenta en Madrid a dar clases de tauromaquia con ruido de salvas y pajaritas? A