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ABC MARTES 15 3 2005 Internacional 27 JONATHAN SCHELL Periodista, escritor y defensor de la abolición mundial del arsenal atómico El único modo de evitar que Al Qaida logre el arma nuclear es destruirlas todas TEXTO: FRANCISCO DE ANDRÉS FOTO: ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. Jonathan Schell es uno de los más destacados defensores de un mundo sin armas nucleares, una situación que no considera utópica sino irrenunciable dado el estado de proliferación de la tecnología de destrucción masiva. El escritor y periodista norteamericano acaba de presentar en Madrid la versión española de su obra El mundo inconquistable editada por Galaxia Gutenberg Círculo de Lectores. ¿Abogar por la abolición total de las armas nucleares es ser pacifista? -No, son posiciones distintas. Yo parto de una realidad que no debe olvidarse: una sola bomba nuclear es suficiente para destruir toda una ciudad. Y existen en el mundo 32.000, es decir, las suficientes para destruir toda la civilización con todas las especies. ¿No cree que, hasta hoy, el arma nuclear ha sido eficaz como elemento de disuasión de una guerra mundial? -Esa lógica tuvo sentido durante la Guerra Fría porque existían dos grandes potencias mundiales con armas nucleares, y las dos tenían cierto sentido de responsabilidad. Hoy ha cambiado el panorama, existen varias potencias con armas nucleares, y se ha iniciado la carrera de la proliferación en otros Estados. Ya no tiene sentido hablar de la disuasión como principio. Menos aún si se considera que los grupos terroristas pueden en teoría tener acceso a las armas nucleares. -Usted aboga por un pacto mundial de todas las potencias para abolir todo el arsenal nuclear. ¿No es ridículo pensar en esa situación si se sospecha que los grupos terroristas ya han tenido acceso a él? -No si se considera que la única forma de evitar que los terroristas consigan el arma nuclear es destruir toda la tecnología a nivel mundial. Los países que están desarrollando hoy el arma nuclear lo obtienen todo de las potencias ya nucleares: los reactores (Israel se los compra a Francia, India a Canadá) el combustible (Rusia lo va a suministrar a Irán) la tecnología. No digo que la abolición pactada entre Estados haga imposible la tarea de los terroristas, pero la hará muy difícil. -Imagine que se pacta la abolición del arma nuclear. ¿Cómo verificar luego que nadie viola lo pactado? Ahí está el Pacto de No Proliferación firmado por 182 países, que va camino de convertirse en papel mojado... -Como es lógico, el acuerdo debe establecer un sistema estricto de verificación llevado a cabo por inspectores que podrán trasladarse a cualquier instalación y en cualquier momento. Ésa fue más o menos la situación que se produjo en Irak después de la primera guerra del Golfo. Allí la tarea de los inspectores de la ONU fue muy eficaz. ¿Existe a su juicio alguna posibilidad de que Al Qaida acceda a las armas nucleares y las utilice en su amenaza terrorista a Occidente? -Por supuesto que existe esa posibili- dad, pero creo que es muy difícil que una organización no estatal desarrolle el arma nuclear. Tendrían que robar el uranio y el plutonio. Pero en materia de tecnología es fácil obtenerla de países como Rusia o Pakistán. Sería estúpido pensar lo contrario. Jonathan Schell