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ABC MARTES 15 3 2005 Opinión 5 Cátedra y convento Hadicho la ministra de Cultura que fue cocinera antes que fraila No ha querido precisar Carmen Calvo la ordenreligiosa en laque hizo votos, ni la localización exacta del convento en el que ingresó, seguramente siendo jóvena detalles biográficos sin importancia ante la valiosa aportación gramatical que representa el término fraila La ministra sienta cátedra como una obispa De Cultura. Apuntalando la ciudad Guardaba Joaquim Nadal una carta en su manga y ayer, durante su comparecencia en la comisión que investiga la crisis del Carmelo, la mostró para tratar de rebajar la altura del suflé catalán. El consejero de Obras Públicas de la Generalitat anunció la paralización de once proyectos de infraestructuras, modificados durante su ejecución. El temor a que otro derrumbe acabe con el frágil edificio del tripartito catalán ha llevado a la Generalitat a detener once grandes obras cuyos planteamientos fueron parcialmente alterados. Prudencia, y cierto miedo, en el inestable subsuelo del Gobierno de Maragall. Tocado Un día después de que Hizbolá sacara a la calle a 200.000 libaneses para demostrar su fuerza, la oposición antisiria consiguió reunir ayer en Beirut a casi un millón de personas para exigir la retirada de las tropas de Damasco del país del Cedro. Multitudinaria señal para el repliegue del régimen de Bashar Al Assad, vigilado desde el extranjero y seriamente tocado en uno de sus frentes internos. NO ME GUSTAN LOS LUNES FERNANDO R. LAFUENTE FOTOS: EPA Y AP En cartel. Un día después de la derrota del Real Madrid en el estadio del modesto Getafe, interpretada por los analistas deportivos como el final de la época protagonizada por los galácticos dos de las estrellas del club blanco siguieron adelante con su habitual programa de actividades comerciales. David Beckham (sobre estas líneas) inauguró en Londres una academia de fútbol que lleva su nombre, en la que espera matricular a 15.000 niños, en su mayoría becados, mientras que Ronaldo (arriba) en Hannover, presentaba las últimas novedades tecnológicas del patrocinador del Real Madrid. L fútbol, perdón por lo obvio, es un deporte que consiste en ganar al equipo contrario metiéndole- -literalmente- -más goles de los que te meta él a ti. Suele ser así, pero se admiten variantes. Ahora, los madridistas hemos descubierto que el fútbol puede consistir no precisamente en meter más goles, sino en meter menos y ser cada vez más superfamosos, superfashion s y supervendedores de camisetas, chándales, calzoncillos y demás. Cuantas más camisetas, menos goles. Como fórmula es original, pero la peña se mosquea. Ya sabemos que hoy el dinero del fútbol no está en la venta de entradas- ¡qué lástima! ni en el número de abonos- ¡qué melancolía! ahora está en la televisión, las sacrosantas camisetas, los derechos de imagen de los futbolistas, y por ende del club, los perritos calientes (ni siquiera el castizo pincho de tortilla) y en un sinfín de cachivaches emblemáticos, dirán los cursis, que dan color y, sobre todo, un montón de pasta. Eso está bien pero, ¿y los goles? Reconozco que eso de preguntar por los goles no es moderno. Lo moderno es perder, como perdemos, y vender camisetas. Si uno echa las cuentas sabe que por mucho que se llene el viejo y querido Bernabéu en las tardes deportivas que campean por España, ¡hala Madrid! no se paga la ficha de los desde el domingo en Getafe ex galácticos; la ficha se paga con la televisión y las camisetas; es decir, que los que vamos al estadio ya no somos ni siquera hinchas o aficionados, somos los figurantes del espectáculo, damos ambiente, calor, o sea. Lo llenamos, que suele ser siempre, para entretener a los que pagan el total de las fichas: los que se han puesto la camiseta y ven el partido desde su casa. Claro que ahora la casa puede estar en Alicante, Seattle, Pekín, Nairobi o Buenos Aires. Está bien, ensanchamos el campo. Hemos globalizado el espectáculo a costa de los goles. Como negocio merece todos los reconocimientos. Y tal vez ése sea el futuro. Tal vez. Pero confieso que nunca me han gustado los lunes, y los de esta temporada de manera especial. E